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Literatura catalana

De David Bowie al trap: una novela refugio para celebrar el poder de la música

El escritor y periodista Pere Francesch Rom publica 'No oblidis el teu nom', historia de culpa y redención protagonizada por una estrella del rock de los años 70 que desaparece en un pequeño pueblo de Islandia

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El periodista y escritor Pere Francesch.

El periodista y escritor Pere Francesch. / Eli Don / ACN / ACN

David Morán

David Morán

Barcelona
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En julio de 1973, en pleno éxtasis pop, David Bowie subió al escenario del Hammersmith Odeon londinense y, para pasmo del público, liquidó en directo a Ziggy Stardust, el alienígena de leyenda que había creado un año antes. "No es solo el último concierto de la gira, es el último que haremos jamás", anunció. Las mismas palabras, o unas bastante parecidas, le sirven ahora a Pere Francesch Rom (Montbrió del Camp, 1981) para descorchar 'No oblidis el teu nom' (Columna), novela sobre la culpa, la redención y el poder de la música como lenguaje colectivo "que nos conecta a otras personas".

La mención a Bowie no es casual, ya que el británico es uno de los músicos en los que el escritor y periodista se ha inspirado para dar vida a Stan J. Moore, estrella a la fuga del rock de los 70 que protagoniza la novela. Instalado en el minúsculo pueblo islandés de Djúpivogur, él es "el extranjero", un tipo misterioso y malcarado de quienes sus vecinos dicen que es, según el día, un preso exiliado, un asaltador de bancos o un traficante fumaporros que huyó de Inglaterra para esconderse de los pecados que cometió. "Vive con rabia, enfadado con todo el mundo. Pero por mucho que intente huir, la mochila que lleva, la culpa, la arrastra allá donde vaya", avanza Francesch.

Evidentemente a todo el mundo le gusta llenar el Estadi Olímpic y emocionar a mucha gente, pero el éxito también comporta unas cargas que pueden tener consecuencias terribles"

En la órbita de Moore, a un paso de la colisión, el también autor de 'El silenci dels altres' coloca a Elmar, un joven de 17 años con vocación de astro del trap y una relación más bien tensa con su padre. "Este libro es una reivindicación de la música que se hacía en los años 60 y 70, pero también de la que se hace ahora. No tenemos que ser tan soberbios o ignorantes como para creer que solo lo de antes era bueno", destaca. Francesch, periodista de la Agència Catalana de Notícies (ACN), sabe bien de lo que habla. “Por trabajo tengo que entrevistar a muchos músicos de trap y, al mismo tiempo, vivo anclado en los Beatles, así que quería confrontar los dos mundos”, explica. Entre ambos, a modo de bisagra, 'Die in November', bella canción compuesta prácticamente anteayer por Marina Danae, hija de su pareja. "Es el ejemplo perfecto de cómo de repente alguien joven crea algo que te emociona. Me encanta vivir en un mundo en el que, a pesar de todo, la música y la cultura aún pueden conseguir eso", celebra 

Volver al mundo

Ante la duda, y por si las moscas, el novelista matiza: 'No oblidis el teu nom' no es una novela sobre música. O no solo eso. “Es como decir que ‘Mañana, mañana y mañana’ es un libro sobre videojuegos. Lo es, sí, pero sobre todo es sobre la relación de dos chavales”, apunta. Visto así, la nueva novela de Francesch es, en realidad, "la historia de redención de dos personajes que se necesitan"; la crónica emocional de cómo Stan, el extranjero, "vuelve al mundo y a la vida a través de la música y de la relación con un joven que quiere triunfar con el trap". "Todos arrastramos mochilas, pero a veces podemos descargar la culpa simplemente hablando, conectando con los demás y vinculándonos", desliza, enigmático, para evitar desvelar el meollo de la trama, lo que explica que el veterano músico se borrase del mapa en 1978.  

La banda sonora, en cualquier caso, es impecable. "Una cosa que me hace gracia es que el protagonista solo tiene vinilos hasta 1980, que es el año que matan a John Lennon y sale el ‘Closer’ de Joy Division. Yo quiero evitar esa condescendencia a la hora de mirar la música actual, ya que de todo se puede sacar algo. Llevo toda la vida escuchando los Beatles, pero también me emociona Rosalía, Olivia Dean o Raye", ilustra.

En la balanza, equilibrando los referentes, citas a Central Cee, XXXTENTACION, Cardi B o Travis Scott, artistas contemporáneos que, filtrados a través de Elmar, le permiten reflexionar sobre la naturaleza cada vez más atosigante del éxito. "Da la sensación de que ya es un objetivo a conseguir al margen de la música que hagas; esa idea de petarlo, de tener que llegar a no sé cuántas reproducciones en Spotify... Todo esto te trastorna la vida. No creo que todo sea alegre. Evidentemente a todo el mundo le gusta llenar el Estadi Olímpic y emocionar a mucha gente, pero el éxito también comporta unas cargas que pueden tener consecuencias terribles", reflexiona.

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