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Descentralización

El arte, más cerca: la red que transforma el acceso a la cultura en Catalunya

En plena tramitación de la Ley de Derechos Culturales, Catalunya refuerza su apuesta por la cultura a través de una red de equipamientos que lleva el arte contemporáneo a todo el territorio

La Fàbrica de Creació Fabra i Coats, uno de los polos dinamizadores del Sistema Público de Equipamientos de Artes Visuales (SPEAV),

La Fàbrica de Creació Fabra i Coats, uno de los polos dinamizadores del Sistema Público de Equipamientos de Artes Visuales (SPEAV), / FAACC

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Garantizar un acceso libre, sin obstáculos ni desigualdades, a la cultura es una prioridad para la Generalitat de Catalunya. Con este objetivo, a través del Departament de Cultura, se ha impulsado el Proyecto de Ley de Derechos Culturales, actualmente en trámite en el Parlament de Catalunya, que aspira a situar la cultura como cuarto pilar del estado del bienestar.

En este contexto, marcado por las dinámicas de concentración cultural, cobra especial relevancia el Sistema Público de Equipamientos de Artes Visuales (SPEAV), una red de cerca de 30 centros distribuidos por todo el territorio. Su existencia permite acercar el arte contemporáneo y las artes visuales a la ciudadanía de toda Catalunya, con una atención especial al ámbito local y a la diversidad territorial. Con frecuencia, los grandes eventos y proyectos se concentran en determinados puntos del mapa, mientras que otros territorios ven limitada la calidad y la cantidad de propuestas disponibles. El SPEAV nace precisamente para corregir este desequilibrio y asegurar una oferta cultural rica y amplia en todo el país.

A través de este sistema, los equipamientos colaboran entre sí y desarrollan acciones de cooperación que permiten optimizar recursos. Los centros territoriales, por ejemplo, pueden compartir contenidos artísticos o parte de su programación con centros locales, ampliando así el alcance de las propuestas. El modelo fomenta además la colaboración entre el Govern y los ayuntamientos, fortaleciendo los equipamientos culturales en cada municipio. Más allá de los espacios físicos, el sistema se concibe también como un ámbito de interacción entre agentes artísticos que facilite y estimule la creación.

Equipamientos de referencia

La red garantiza la presencia de equipamientos de referencia en lenguajes como el arte contemporáneo, la videocreación, el arte sonoro y la inteligencia artificial, la performance o la videoinstalación, entre otras tendencias emergentes vinculadas a las nuevas tecnologías. De este modo, contribuye a equilibrar la oferta y la programación cultural en disciplinas que a menudo resultan menos accesibles fuera de los grandes centros urbanos.

Todos los centros integrados en el sistema comparten una misión común: fomentar la investigación y la creación; impulsar la producción y la programación artística; difundir el arte contemporáneo y dinamizar públicos; documentar y preservar las prácticas artísticas actuales; y facilitar recursos para el desarrollo de proyectos de artes visuales. Asimismo, trabajan en la promoción e identificación del talento, la formación de creadores y el acompañamiento de los procesos de producción artística.

El sistema tiene como cabecera de referencia al MACBA y se articula a través de ocho centros territoriales de artes visuales que actúan como polos dinamizadores en cada zona. En Barcelona, este papel lo desempeña Fabra i Coats: Centre d’Art Contemporani de Barcelona, ubicado en el antiguo recinto industrial de Fabra i Coats. El espacio ha incorporado un nuevo foco de difusión de la cultura, la creatividad y la innovación más contemporánea, donde el centro de arte convive con la fábrica de creación, configurando un potente nodo de proyección nacional e internacional desde Barcelona, en diálogo constante con el barrio que lo acoge.

A los centros territoriales se suman numerosos centros y espacios locales —museos, salas de exposiciones y centros de creación— que permiten que la programación llegue a municipios de toda Cataluña, desde Granollers o Valls hasta Alella, Martorell, Manresa, Cardedeu o El Vendrell, reforzando así una red cultural verdaderamente capilar y cercana al territorio.

¿Qué son los derechos culturales y qué plantea la nueva ley catalana?

El derecho a la cultura fue reconocido por primera vez en 1948, en el artículo 27 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que establece que toda persona tiene derecho a participar libremente en la vida cultural, disfrutar de las artes y beneficiarse del progreso científico. Sin embargo, más de siete décadas después, el acceso real a la cultura sigue marcado por desigualdades económicas, sociales, territoriales, de género o derivadas de la discapacidad.

Los derechos culturales se sustentan en valores como la libertad, la equidad, la diversidad cultural, la igualdad de género, la no discriminación, el pluralismo, la cohesión social y territorial, la accesibilidad, la participación y el desarrollo sostenible.

La Ley de Derechos Culturales de Catalunya

La futura Ley de Derechos Culturales, actualmente en trámite en el Parlament de Catalunya, nace con el objetivo de garantizar que toda la ciudadanía pueda acceder y participar en la cultura en igualdad de condiciones, elevando la cultura a cuarto pilar del estado del bienestar.

Entre los derechos culturales que reconoce la ley se encuentran el derecho a la identidad cultural; el derecho de acceso a la cultura; el derecho a la participación cultural o el derecho a la creación, expresión y difusión culturales. La ley establece además las obligaciones de las instituciones públicas, protege los derechos laborales del sector cultural, garantiza el acceso a la educación artística y cultural, ordena el Sistema Cultural de Catalunya y promueve políticas interculturales y posiciona la cultura catalana como elemento de cohesión social.

El texto ha sido elaborado a través de un amplio proceso participativo, con encuentros territoriales, reuniones sectoriales y el asesoramiento de un comité de expertos, y se enmarca dentro de la apuesta del Govern por convertir esta legislatura en la 'Legislatura de los Derechos Culturales'.

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