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Innovación

Tendencias 4.0 que están transformando la producción industrial

DFactory Barcelona se ha convertido en un polo de atracción para las empresas dedicadas a la innovación industrial, con la tecnología, el talento y las nuevas formas de hacer industria como nexo de unión

DFactory Barcelona

DFactory Barcelona / CZFB

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La Industria 4.0 ya no se explica en futuro. La digitalización industrial —con el dato como combustible, la inteligencia artificial como acelerador y la automatización como músculo— está entrando en las fábricas con una naturalidad que hace pocos años parecía reservada a pilotos, laboratorios y casos de uso muy específicos. El cambio ocurre a un ritmo de vértigo y obliga a empresas y sectores a tomar partido: subirse pronto o quedarse atrás. Con esa idea en mente, DFactory Barcelona, el ecosistema impulsado por el Consorci de la Zona Franca de Barcelona que reúne a 44 empresas, se ha consolidado como uno de los grandes polos de referencia en innovación industrial de Europa.

Pere Navarro, presidente ejecutivo del CZFB, explica que "se ha transformado un polígono industrial tradicional en un Distrito, con un nuevo modelo de industria urbana donde convergen tecnología, talento y nuevas formas de hacer industria". DFactory Barcelona es el gran motor de este cambio y es fruto de la apuesta por la colaboración público-privada. El objetivo es "posicionarlo como un referente mundial en industria avanzada, innovación y sostenibilidad", añade Navarro.

El Distrito actúa como un laboratorio real de la evolución de los procesos productivos donde la IA, la robótica o la sensórica, entre otras tecnologías, ya están integradas en estos procesos, no como prueba, sino como modelo operativo. Es aquí donde se puede observar en tiempo real hacia dónde va la industria y cómo se está transformando el tejido productivo. En este mismo sentido, Blanca Sorigué, directora general del CZFB, afirma que el DFactory "es un auténtico termómetro de la transformación industrial, un espacio donde se anticipan tendencias, se analizan los retos del sector y se observa en tiempo real la evolución de la digitalización industrial".

DFactory Barcelona

DFactory Barcelona / CZFB

De la experimentación a la integración directa

En los primeros años de esta ola tecnológica, la Industria 4.0 fue un territorio de pruebas: pilotos, inversiones contenidas, validaciones lentas y dependencia de ayudas para sostener el esfuerzo. Ese recuerdo está todavía muy presente en quienes han vivido la transición desde dentro.

Adrián de la Torre, gerente de Addival, una de las empresas del DFactory asegura que "hay muchos sectores donde la Industria 4.0 ha sido viable siendo una gran innovación. Sin embargo, hay otros sectores donde las tecnologías asociadas a ello han tenido un carácter más experimental, con aplicaciones viables solo en contextos muy concretos o a medio plazo". De la Torre explica que "la tecnología se integra de forma directa en los procesos productivos, sin necesidad de largos ciclos de innovación, validación o dependencia de subvenciones. La Industria 4.0 ha dejado de ser una promesa o una excepción para convertirse en una realidad accesible, transversal y plenamente operativa".

Subirse al carro: la velocidad como factor competitivo

La mayoría de las empresas que se han incluido en el Distrito ven a la Industria 4.0 como un proceso que se va a implantar inevitablemente en sus compañías. Antonio Sánchez, fundador y director ejecutivo de AsorCad, argumenta que "la verdadera diferencia estará en quién se incorpora a tiempo y quién lo hace demasiado tarde". Para Sánchez, la impresión 3D en metal ya no es un prototipo, sino que "ha llegado para quedarse", añade.

Por otro lado, David Rodríguez Tauste, director del departamento de Industria Digital de Leitat, sostiene que la evolución tecnológica no se entiende en la actualidad sin el factor sostenibilidad, ya que "la industria del futuro será digital y sostenible, o simplemente no será". A su juicio, el fenómeno de las tecnologías ya no se limita a algunos sectores en concreto, sino a todos los ámbitos, incluso los más tradicionales, como el agroalimentario. En este contexto, la inteligencia artificial se consolida como "el gran orquestador" que facilita la interacción entre las personas y la tecnología y democratiza su uso.

Gemelos digitales: conectar el mundo físico y el digital

Otra tendencia al alza es la integración de gemelos digitales. "Será cada vez más habitual, permitiendo una conexión directa y continua entre el mundo físico y el mundo digital", explica Sergi Bada, ingeniero de aplicaciones de Shining3D. En este contexto, la IA aporta una capa decisiva en los procesos de inspección y análisis de datos. El resultado es una toma de decisiones más rápida y precisa, basada en información recogida en tiempo real en el entorno productivo, con mejoras en calidad, eficiencia y capacidad de respuesta.

En medio del entusiasmo tecnológico emerge un debate inevitable: el sentido social de la transformación. Santiago Gómez, CEO de Grupo Solport, afirma que "estamos ante un cambio tecnológico profundamente disruptivo. La inteligencia artificial ya forma parte de nuestra realidad productiva y social, pero el verdadero reto no es su presencia, sino cómo seremos capaces de aprovechar todo su potencial en beneficio de las personas".

En los próximos cinco o diez años, Gómez sostiene que será necesario un compromiso social que oriente la tecnología hacia el progreso colectivo y la cohesión. "La Industria 4.0 debe ser no solo más avanzada, sino también más responsable, ética y al servicio del bien común", concluye.

DFactory Barcelona

DFactory Barcelona / CZFB

La fábrica guiada por datos: del control de procesos al entrenamiento de IA

En DFactory, el dato no es solo un indicador: es materia prima. Ferran Navarro, CEO de SioCast, destaca que la impresión 3D evoluciona con rapidez en industrias como el metal y la fabricación de bienes de consumo. Pero el salto cualitativo, subraya, llega cuando los datos alimentan modelos de IA. En su empresa, esta apuesta se traduce en una estrategia clara de captura y explotación de información para generar valor.

El paso de los pilotos a la escala industrial depende, en buena medida, de la infraestructura del dato. Maxime Hirt, director industrial de Something Added, empresa respaldada por el brazo inversor y estudio de startups del Grupo Decathlon, explica que su enfoque consiste en integrar datos de forma transversal en tecnología, desarrollo de producto y decisiones. Disponer de máquinas con conectividad avanzada les permite centralizar grandes volúmenes de información en un 'data lake'. A partir de ahí, optimizan el rendimiento, aceleran decisiones y usan IA para mejorar eficiencia operativa, optimizar costes y maximizar el valor del dato en todo el ciclo productivo.

Robótica y salud: impacto en la calidad de vida de las personas

La Industria 4.0 se vuelve especialmente visible cuando impacta directamente en la vida de las personas. Mario Ferradosa, director general de Rob Surgical, señala que el reto es "posicionarse a tiempo". La convergencia de IA, robótica —con especial relevancia en cirugía— y digitalización integral avanzará de la mano y transformará la salud y la sociedad. En este escenario, dice, "la Industria 4.0 es el gran catalizador del cambio: el auténtico 'gamechanger' de un futuro que ya es inmediato".

Ronen Zioni, CEO de Excelencia Tech, describe un abanico de usos que va desde la odontología hasta la planificación quirúrgica. La fabricación aditiva permite producir modelos dentales y prótesis, pero también réplicas de órganos a tamaño real para simular intervenciones, planificar operaciones y formar a profesionales con modelos de alta fidelidad generados a partir de resonancias magnéticas. Además, esta capacidad se extiende a ámbitos estratégicos como defensa y naval: desde drones hasta componentes críticos para aeronaves y embarcaciones. "Ya no solo prototipos", remarca, sino piezas finales para producción real.

Retos en el horizonte: talento, seguridad, integración y propósito

El despliegue de la Industria 4.0 se acelera, pero no está exento de fricciones. Las empresas consultadas señalan cuatro retos recurrentes: la disponibilidad de talento especializado; la ciberseguridad industrial en un entorno cada vez más conectado; la integración y escalabilidad —pasar del piloto a la planta completa y a toda la cadena de valor—; y la gobernanza ética de la IA.

A todo ello se suma un desafío transversal: asegurar que la digitalización también sea sostenible y se traduzca en mejoras medibles. En conjunto, DFactory Barcelona actúa como espejo del presente y anticipo de la siguiente fase: fábricas capaces de capturar datos, convertirlos en inteligencia operativa y hacerlo con competitividad y responsabilidad.

En el siguiente enlace se pueden consultar las entrevistas completas realizadas a algunas de las empresas del DFactory Barcelona, el ecosistema de industria 4.0 de referencia internacional, impulsado y gestionado por el Consorci de la Zona Franca de Barcelona.