Qué pasa cuando las empresas trabajan puerta con puerta: la clave del éxito del DFactory Barcelona

El ecosistema impulsado por el Consorci de la Zona Franca demuestra cómo la convivencia entre empresas acelera la innovación y da lugar a proyectos que difícilmente surgirían en un entorno empresarial convencional.

Lo primero que sorprende cuando se accede al DFactory Barcelona es que no hay paredes. Los espacios son abiertos, las empresas ocupan espacios que únicamente se separan de las otras con vitrinas. En las áreas comunes, como la zona del café de la planta baja o la cantina con terraza de la última, siempre hay vida y los profesionales coinciden ahí para charlar, despejarse un rato e, incluso para generar sinergias.

En el DFactory la proximidad física forma parte de una estrategia diseñada para que las compañías se conozcan, detecten capacidades complementarias y transformen conversaciones en proyectos. Ese es el modelo que ha impulsado ahí el Consorci de la Zona Franca de Barcelona (CZFB), el responsable de crear un hub de industria 4.0 que reúne a 46 empresas dedicadas a ámbitos como la robótica, la inteligencia artificial o la impresión 3D, entre otros.

"La colaboración tiene una parte espontánea, porque cuando concentras empresas innovadoras en un mismo entorno pasan cosas que difícilmente se pueden planificar desde un despacho. Pero también existe un trabajo de acompañamiento para generar las condiciones que faciliten esas conexiones", explica Blanca Sorigué, directora general del CZFB. En este sentido, destaca que el diseño del edificio responde precisamente a esa filosofía. Los espacios abiertos, las zonas comunes y los laboratorios compartidos favorecen encuentros que, en muchos casos, terminan convirtiéndose en proyectos empresariales. "Las sinergias no se improvisan; se crean cuando existe un entorno preparado para que ocurran", resume.

Por su parte, Pere Navarro, presidente ejecutivo del CZFB, afirma que el impacto del DFactory trasciende incluso el ámbito tecnológico. "No hablamos de un espacio pensado únicamente para ingenieros o perfiles altamente especializados, sino de un ecosistema que necesita y genera oportunidades para profesionales muy diversos", señala.

Cirugía e impresión en 3D

Uno de los ejemplos más representativos de la colaboración que puede surgir en ese espacio es el que han desarrollado Rob Surgical Systems y Excelencia Tech. La primera trabaja en el desarrollo de sistemas de cirugía robótica con el objetivo de democratizar este tipo de intervenciones, que todavía están reservadas en muchos casos a grandes hospitales. Excelencia Tech, por su parte, está especializada en impresión 3D.

Rob Surgical Systems creó a Rob – antes conocido como Bitrack -, un robot capaz de realizar cirugías de alta precisión en casos como la urología, por ejemplo. La unión con Excelencia Tech ha permitido crear modelos anatómicos hiperrealistas que reproducen órganos humanos con su textura, color y propiedades físicas para que los cirujanos puedan practicar una intervención antes de entrar en quirófano.

"Si un paciente tiene un tumor, podemos imprimir exactamente ese órgano para que el cirujano ensaye la operación utilizando el robot antes de intervenir al paciente", explica Ronen Zioni, fundador y CEO de Excelencia Tech. La colaboración no solo mejora la planificación quirúrgica, sino también la formación de los profesionales sanitarios y la validación de nuevas técnicas médicas mediante simulación.

Desde Rob Surgical destacan que el contacto diario dentro del DFactory facilita que estas oportunidades aparezcan de forma natural. "Cuando surge una necesidad, lo primero que hacemos es mirar qué capacidades existen dentro del propio ecosistema antes de buscar proveedores externos", afirma Mario Ferradosa, CEO de la compañía.

La colaboración entre las dos empresas también se ha materializado en la participación conjunta en el congreso Medical Revolution del Hospital Sant Pau para mostrar cómo la cirugía robótica, la inteligencia artificial y la impresión 3D pueden integrarse en un mismo proceso clínico.

Rob, el robot capaz de realizar cirugías de Rob Surgical Systems.
Rob, el robot capaz de realizar cirugías de Rob Surgical Systems.

Colaboraciones complementarias

Más allá de este proyecto concreto, Ferradosa considera que el valor del DFactory reside en compartir conocimiento con empresas complementarias. "Trabajar juntos nos aporta una visión mucho más amplia de hacia dónde evoluciona la tecnología médica y nos ayuda a anticipar la medicina del futuro". Para el CEO de Excelencia Tech, la colaboración no habría surgido fuera del DFactory. "La diferencia respecto a un polígono industrial es el ecosistema que se ha creado. Aquí tenemos clientes, proveedores y socios dentro del propio edificio. Muchas colaboraciones probablemente no habrían nacido en un entorno empresarial convencional", sostiene Zioni.

Cuando un problema encuentra solución en el mismo edificio

El segundo ejemplo de cómo las empresas interactúan en el DFactory es la que colaboración entre Siemens, Shining 3D y Something Added. Siemens necesitaba fabricar piezas de repuesto para robots móviles y humanoides utilizados en distintos proyectos. En lugar de recurrir a proveedores externos, encontró la solución dentro del propio edificio.

Shining 3D escaneó digitalmente las piezas originales con precisión micrométrica para generar sus gemelos digitales. Después, Something Added utilizó sus impresoras 3D para producir los nuevos componentes. "Una empresa tiene un reto y busca dentro del ecosistema quién dispone de la tecnología necesaria para resolverlo. Como todos nos conocemos, resulta muy sencillo convertir una conversación en un proyecto", explica Sergi Bada, ingeniero de Shining 3D.

Desde Something Added, especializada en fabricación aditiva aplicada al calzado deportivo personalizado, destacan precisamente esa capacidad de materializar proyectos gracias al contacto permanente entre empresas. "Tener al alcance compañías de la industria 4.0 permite desarrollar proyectos donde cada una aporta su especialidad. La proximidad hace muy fácil generar conversaciones que terminan convirtiéndose en innovación", afirma Francisco Pagán, director de fábrica de la empresa.

Un robot de Siemens junto a un ingeniero de Shining 3D que le muestra una pieza imprimida por Something Added.
Un robot de Siemens junto a un ingeniero de Shining 3D que le muestra una pieza imprimida por Something Added.

El atractivo de Barcelona para la industria 4.0

Los responsables de las cinco empresas coinciden también en otro aspecto: el papel de Barcelona como imán para atraer talento internacional. Ferradosa destaca que la ciudad se ha consolidado como un ecosistema tecnológico capaz de captar talento de toda Europa. Zioni añade, además, pone el foco en las universidades y en la capacidad para atraer perfiles jóvenes especializados en ingeniería. Sergio Otero, Desarrollador de Negocio de Siemens, relata como su compañía está “desarrollando la colaboración con clientes a través de robots humanoides” y a partir de ahí tenían la necesidad de genera piezas para estos robots por lo que contactaron con Shinning 3D para diseñar la piezas y con Something Added para imprimirlas con alta calidad.

Ese contexto convierte al DFactory en algo más que un edificio de oficinas. "La fuerza del DFactory consiste en transformar la proximidad física en aceleración empresarial", resume Blanca Sorigué. "Las empresas mantienen su especialización, pero comparten un ecosistema donde el talento, la tecnología y el conocimiento circulan constantemente".

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