REIVINDICACIÓN METROPOLITANA

El AMB quiere que el transporte de la segunda corona cueste igual que el de la primera

Los ayuntamientos deben aprobar la medida, que se circunscribe en la estrategia anticontaminación del ente

Embotellamiento de coches en los accesos a Barcelona, el pasado noviembre.

Embotellamiento de coches en los accesos a Barcelona, el pasado noviembre. / JOAN PUIG

2
Se lee en minutos
VÍCTOR VARGAS LLAMAS / BARCELONA

Los municipios de la segunda corona metropolitana (Molins de Rei, Sant Cugat y Rubí, entre otros) pueden ver cumplida en breve su antigua reivindicación de pagar por el transporte público lo mismo que sus convecinos de la primera corona. O lo que es lo mismo, integrarse en la primera zona tarifaria tras décadas de reclamaciones. La solución a sus quejas puede llegar de la mano de la lucha contra la polución, puesto que se enmarca en una de los objetivos del Área Metropolitana de Barcelona para fomentar el uso del transporte público y reducir el flujo de vehículos privados sobre el asfalto de la capital catalana y su entorno.

Así lo ha adelantado Antoni Poveda, vicepresidente del Área de movilidad y transporte del gobierno metropolitano, durante el segundo Consejo de Movilidad del ente, en el que han participado entidades, expertos y autoridades. La pelota quedará en el tejado de los 18 consistorios que integran la segunda zona tarifaria de los Transportes Metropolitanos de Barcelona y pertenecen al AMB el próximo 23 de enero, cuando se celebre el siguiente pleno de la entidad.

No obstante, la respuesta se prevé afirmativa con rotundidad, dados los años de reclamaciones que se acumulan y por el "escaso impacto económico" que tendría la medida para los vecinos. "Para compensar el impacto se extendería el tributo metropolitano que ahora solo pagan los vecinos de la primera corona a los de la segunda y cuya cuantía es muy asequible", expone Poveda. 

INCENTIVOS

La propuesta se enmarca en la estrategia del AMB y del Ayuntamiento de Barcelona de reducir el tráfico rodado en el territorio, "responsable del 70% de la contaminación atmosférica" en las grandes ciudades, recuerda Poveda.

Durante el segundo Consejo de movilidad, el ente supramunicipal ha abundado en otras medidas ya conocidas, como la propuesta de ampliar a 3 años la tarjeta verde de transporte gratuito para los dueños de vehículos más contaminantes, así como los protocolos de actuación en casos de episodios de alta contaminación por NO2 o partículas en suspensión PM-10.

El pasado noviembre, el AMB avanzó su voluntad de restringir la circulación de los vehículos que no dispongan de la distinción de la Dirección General de Tráfico (DGT), durante los episodios ambientales de elevada polución, en el marco de un protocolo de actuación. 

MEDIDAS ESTRUCTURALES

Noticias relacionadas

El protocolo contempla cuatro fases para el dióxido de nitrógeno, NO2, (seguimiento atento, aviso preventivo, fase episodio y fase alerta) y dos para las partículas PM10 (aviso preventivo y fase episodio). En casos de elevada polución se adoptarán iniciativas como reducir el tráfico de vehículos privados e incrementar la oferta de transporte público.

El AMB pretende impulsar medidas estructurales como habilitar carriles Bus-VAO en los principales accesos a Barcelona, la supresión de buses diésel, no autorizar nuevos taxis de gasóleo a partir del 2019, la extensión del carril bici y la mejora de la red de Rodalies. También quiere implantar tres zonas de bajas emisiones: una para sus 36 municipios; una urbana, para el tráfico de las rondas y al superficie comprendida en su perímetro, y una tercera de zonas de atmósfera protegida para población vulnerable (en entornos de hospitales y escuelas, por ejemplo).