28 may 2020

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UN PROYECTO A DEBATE

La unión del tranvía cambiará el perfil del norte de la Diagonal

El proyecto prevé eliminar el desnivel de la avenida con Marina y respetar la rambla hasta Glòries

El RACC asegura que la conexión incrementará las emisiones contaminantes y empeorará el tráfico

Carlos Márquez Daniel

Un tranvía del Trambaix avanza por la Diagonal junto a una hilera de coches. 

Un tranvía del Trambaix avanza por la Diagonal junto a una hilera de coches.  / FERRAN NADEU

El tranvía va tomando forma física sobre el papel mientras el debate político y técnico sigue echando humo. El equipo municipal encargado de la unión de las dos ramas del Tram, liderado por el 'exconseller' Pere Macias, tiene previsto que el trazado elimine el desnivel existente en el cruce entre la Diagonal, Marina y Aragó, que también se reurbanizará para evitar esa sensación de nudo urbano de la Trinitat. El tranvía avanzará por el centro, pero en este punto, donde la avenida se estrecha, se abrirá y respetará la rambla existente hasta la plaza de las Glòries.

Así lo avanzó el propio Macias el miércoles por la tarde durante una charla con vecinos del Fort Pienc y la Sagrada Família. Acompañado del coordinador del proyecto, Oriol Altisench, desgranaron algunos de los detalles de la red. Como por ejemplo, que las estaciones estarán separadas unos 550 metros. O que se situarán en el entorno de las paradas de metro que quedan cerca de la arteria. O que el coste público de la obra será de 50 millones de euros. “Solo el proyecto de aceras más anchas de Trias -recordó Macias- ya costó 20 millones”. Hasta la fecha se había hablado de los 175 millones que corresponden a la explotación durante 30 años.

SIMULACIONES EN CARTERA

También anunció que el consistorio está terminando un estudio de impacto sobre la circulación que analizará los 24 cruces afectados, entre Francesc Macià y las Glòries. Se realizarán simulaciones para averiguar de qué manera el tranvía afecta al resto de actores de la movilidad diaria: peatones, ciclistas, autobuses y vehículo privado.

Un plan más político que técnico

Maldición

El proyecto de unir las dos líneas del Tram arrastra una maldición desde el 2010. El entonces alcalde, Jordi Hereu, animado por su primer teniente de alcalde, Carles Martí, convocó una consulta ciudadana en la que daba dos opciones para desarrollar el proyecto: tranvía por las laderas (rambla) o en bulevar (por el medio).

Opción C

Xavier Trias, líder de CiU, forzó una tercera opción, la de no hacer nada, que fue la que se acabaría imponiendo por amplia mayoría (un 80%). Aquello dejó a los socialistas muy tocados a solo un año de unas elecciones que terminarían con 32 años de gobiernos del PSC en la capital catalana.

Bus eléctrico

En tiempos de Trias como alcalde, el tranvía se convirtió en un tema tabú. El líder convergente daba por hecho que los ciudadanos lo rechazaban. Su apuesta: el bus eléctrico. Le tocó, por exigencia del PP a cambio de aprobar el presupuesto municipal, reformar la Diagonal entre Francesc Macià y paseo de Gràcia. El Tram sobrevoló la reforma.

Pero nada. Hasta que Ada Colau ganó la alcaldía y ahora, porque así lo dice su programa electoral, está intentando retomar el plan. Con un toque de astucia: colocar al frente a Pere Macias, ‘exconseller’ convergente.

Está previsto que se presente entre febrero y marzo. "Nos está saliendo todo razonablemente bien, solo hay algún problema en un par o tres de intersecciones que estamos acabando de pulir". Probablemente, se trata de los paseos de Gràcia y Sant Joan, donde el diseño actual, con elementos arquitectónicos y esculturales de por medio (el obelisco y el monumento a Jacint Verdaguer), puede dificultar el trazado.

Primero será necesario redactar el perceptivo estudio informativo (obligatorio según la ley ferroviaria) y luego será el momento del proyecto constructivo. “Todo podría estar listo dentro de un año”, precisó el ‘exconseller’, que instó a los ciudadanos presentes en el acto a ejercer presión social para lograr la mayoría política que permita sacar el plan adelante. Hoy, los 21 votos necesarios, de 41 concejales que forman el pleno, no están ni mucho menos garantizados.

La opinión de Macias contrasta con el informe presentado este jueves por el Real Automóvil Club de Catalunya (RACC), que advierte de que la unión del tranvía por la Diagonal empeorará el tráfico e incrementará la contaminación y la congestión. La entidad ha estudiado el triángulo formado por la avenida de Sarrià, Urgell y Francesc Macià, así como el entorno del cruce con paseo de Gràcia. La conclusión es que solo saldrán beneficiados los viajeros del tranvía y los ciclistas y peatones que vayan en paralelo a las vías, observación que el propio Macias, en una valoración posterio este mismo jueves, ha calificado “de muy positiva”.

El bus, sin embargo, siempre según el RACC, irá más lento (sobre todo las líneas que cruzan la arteria), los conductores que suban por Urgell para salir de Barcelona (será de subida hasta Macià, y avenida de Sarrià será de bajada, según prevé el proyecto) tardarán 11 minutos más que ahora y las emisiones contaminantes se dispararán a pesar de que el tranvía no genera polución alguna.

"PEDIMOS MÁS ESTUDIOS"

"No somos contrarios al tranvía, pero pedimos al ayuntamiento que realice más estudios, con más rigor, porque nos jugamos la ciudad de los próximos 50 años", ha instado el presidente del RACC, Josep Mateu, que ha deslizado que este plan "no parece que sea una prioridad para los ciudadanos". El mandatario del automóvil club, que ha definido su estudio de "neutral e independiente", también ha apuntado la posibilidad de soterrar las vías, aunque ha admitido que el coste de la cosa se dispararía.

Lluís Puerto, director técnico de la Fundación del RACC, ha pedido un análisis “de todos los modos de transporte que atraviesan la arteria”. Macias ha avanzado que eso forma parte del estudio en marcha, con simulaciones punto por punto. "Si nos dan una respuesta y una solución clara a todos los problemas que presentamos, no tendremos ningún problema en apoyar el tranvía por la Diagonal", ha concluido Puerto.

Macias ha agradecido el esfuerzo del RACC y ha celebrado que quede demostrado que el transporte público por la Diagonal salga beneficiado con la unión tranviaria. Sobre la posibilidad de que las líneas de bus que también circulan por la avenida se vean perjudicadas por todo el espacio que las vías ganarán al asfalto, otro punto negro del plan, según el club de automovilistas, el ‘exconseller’ ha señalado que está previsto que algunos autobuses, por ejemplo, los que vienen de Via Augusta y bajan por paseo de Gràcia y Pau Claris, puedan compartir el espacio del Tram. “No solo no irían más lentos que ahora, sino que ganarían velocidad comercial”.