Hipoteca inversa:sacar rendimiento a tu casa cuando te haces mayor
Expertos, clientes y familiares defienden este producto bancario como una vía para complementar pensiones y financiar cuidados sin renunciar a la vivienda. El sector prevé un fuerte crecimiento de este tipo de financiación

Expertos, clientes y familiares participaron en una mesa redonda sobre la hipoteca inversa. De izquierda a derecha, Trinidad Martín-Orozco, directora general de Santander Mapfre Hipoteca Inversa; Ignacio Barquín, asesor bancario; la clienta Inés Rosal y la hija de un cliente Sonia Posadas, que contaron su experiencia. / Maite Cruz
Mantener el ritmo de vida una vez ya jubilados o pagar cuidados asistenciales puede convertirse en un lujo para muchas personas mayores que únicamente disponen de su pensión. Es entonces cuando la opción de contratar una hipoteca inversa se convierte en la gran solución para estos propietarios que, de otra forma, no dispondrían de liquidez para cubrir sus necesidades.
Se trata de un producto financiero que desde hace años está obteniendo gran éxito en países como la Gran Bretaña o los Estados Unidos, y que en España se está abriendo camino. Expertos bancarios y clientes que han contratado una hipoteca inversa debatieron el pasado 21 de mayo en la sede de EL PERIÓDICO en Barcelona pros y contras de esta opción y su expansión actual.
«Tiene sentido que quienes han trabajado toda su vida para pagar su vivienda puedan utilizarla para vivir mejor»
El encuentro comenzó desmontando mitos. “La hipoteca inversa es un préstamo con garantía hipotecaria en el que el cliente mantiene siempre la propiedad y el uso de la vivienda”, explicó la directora general de Santander Mapfre Hipoteca Inversa, Trinidad Martín-Orozco. A diferencia de una hipoteca tradicional, añadió, la deuda no se devuelve en vida, sino que son los herederos quienes, tras el fallecimiento liquidan el préstamo, vendiendo el inmueble o utilizando otros recursos.
La directiva insistió en una idea que sobrevoló todo el encuentro: la entidad “no se queda con la casa”. “Ese es el principal miedo que nos encontramos cuando alguien oye hablar por primera vez de una hipoteca inversa”, señaló Martín-Orozco, e insistió en que “el cliente conserva plenamente la propiedad y puede incluso alquilar la vivienda si, por ejemplo, decide irse a una residencia”.
El asesor y experto en hipoteca inversa Ignacio Barquín comparó esta fórmula con otras alternativas para monetizar la vivienda en la jubilación, como la nuda propiedad o la venta con usufructo. A su juicio, la principal diferencia es que con la hipoteca inversa “se mantiene la titularidad del inmueble” y, por tanto, también la posibilidad de beneficiarse de una futura revalorización.
“Si el heredero quiere vender la casa cuando fallezca el titular, puede hacerlo, cancelar la deuda y quedarse con el sobrante”, resumió. Además, defendió que el producto está pensado para adaptarse a la esperanza de vida de cada persona y proporcionar ingresos periódicos estables, algo que no ocurre con otros modelos basados en pagos únicos.
«La gran diferencia frente a otros productos financieros es que con la hipoteca inversa se conserva la propiedad del inmueble»
La conversación derivó hacia el contexto de fondo: el envejecimiento de la población y el deterioro progresivo de la capacidad adquisitiva de muchos jubilados. Barquín advirtió que España empieza a enfrentarse a una realidad que otros países, como Estados Unidos o Reino Unido, llevan décadas gestionando. “La esperanza de vida se ha alargado, pero los ingresos muchas veces no alcanzan para cubrir los gastos de esa última etapa”, afirmó. En esos países, explicó Barquín, existe una cultura mucho más arraigada de utilizar el patrimonio inmobiliario acumulado durante la vida laboral para financiar la jubilación. “Aquí seguimos teniendo una visión muy vinculada a dejar la vivienda en herencia”, señaló, “pero poco a poco empieza a cambiar la mentalidad”, puntualizó.
Invisibles
El ejemplo más claro de ese cambio llegó de la mano de las experiencias personales. Inés Rosal, de 73 años, explicó cómo recurrió a la hipoteca inversa tras verse incapaz de asumir una derrama importante en su edificio. “Los mayores somos invisibles”, lamentó, “no podemos pedir préstamos, no podemos pedir hipotecas; parece que ya no le importamos a nadie”, criticó.
«Los mayores somos invisibles: no podemos pedir préstamos ni hipotecas, ya no le importamos a nadie»
Rosal relató que el producto le permitió afrontar unos gastos extraordinarios que no podía cubrir con su pensión. “Ha sido como un salvavidas”, aseguró. Aunque admitió que nunca le ha gustado endeudarse, reconoció que la tranquilidad posterior compensó sus reticencias iniciales. “Cuando firmas, te quedas descansada”, dijo entre risas, “duermes tranquila”, zanjó.
Esta vecina de Barcelona y clienta de Santander Mapfre Hipoteca Inversa destacó, además, el acompañamiento recibido durante todo el proceso. “Te explican todo, te acompañan en cada paso... a veces hasta demasiado”, bromeó. También subrayó que sus hijos entendieron rápidamente la decisión:“Lo vieron bien porque eran problemas puntuales y necesitaba una solución”.
Muy distinta, aunque complementaria, fue la experiencia de Sonia Posadas. En su caso, la hipoteca inversa se convirtió en la herramienta para poder costear los cuidados de su padre, de 88 años, que necesita atención permanente en casa. “Un cuidador interno supone unos 3.000 euros al mes entre salario, Seguridad Social y sustituciones”, explicó, “y lo importante para nosotros era que mi padre pudiera seguir viviendo en su casa”.

Momento de la mesa redonda. / Maite Cruz
Posadas recordó que al principio el término “hipoteca” generó un fuerte rechazo en su padre, perteneciente a una generación acostumbrada a evitar cualquier deuda. “Las personas de antes pagaban sus pisos poco a poco y no concebían hipotecarse”, comentó. Sin embargo, tras recibir información detallada y comprender el funcionamiento del producto, el miedo desapareció. “A mí no me preocupa lo que quede el día de mañana”, afirmó Posadas, “lo importante es que hoy esté cuidado, acompañado y tranquilo”.
«Esto no va de dinero ni de patrimonio, sino de tranquilidad y calidad de vida para nuestros mayores»
Ese componente emocional apareció repetidamente durante el debate. Martín-Orozco reconoció que muchos clientes llegan condicionados por la idea de preservar intacta la herencia para los hijos, “pero también tiene sentido que quienes han trabajado toda su vida para pagar esa vivienda puedan utilizarla para vivir mejor”, defendió.
La directora de Santander Mapfre Hipoteca Inversa explicó, además, que el producto se diseña para que normalmente quede un remanente para los herederos. Según detalló, las rentas se calculan para que la deuda acumulada represente aproximadamente un 70% del valor de tasación de la vivienda en el momento de la contratación. “La intención es que nunca supere el valor del inmueble”, aclaró.
Acompañamiento
Otro de los aspectos más debatidos en el encuentro fue la transparencia del proceso. Todos los participantes coincidieron en que la mala reputación histórica de este producto financiero se debió, en parte, a la falta de información clara en el pasado.
Por ello, Banco Santander y Mapfre han diseñado un sistema basado en especialistas y asesores independientes. “No son operaciones que se cierren en una tarde”, explicó Martín-Orozco. “Hay varias reuniones, intervienen clientes, familiares, asesores externos, asesores independientes y finalmente notarios», concretó.
Además también se exige la participación de los herederos en determinadas fases del proceso, aunque legalmente no sea obligatorio. “Queremos evitar situaciones conflictivas futuras”, señaló la directiva.
Por su parte, el experto Ignacio Barquín defendió la importancia de ese acompañamiento externo. “Hoy existen más garantías y transparencia que nunca”, aseguró, y añadió que “el asesor independiente analiza si realmente es la mejor opción para esa familia” o para ese cliente en concreto.
No obstante, Barquín también recordó que la hipoteca inversa no siempre debe ser la primera alternativa. Antes de recurrir a ella, recomendó estudiar si existen otros activos disponibles. “Es un préstamo y tiene intereses”, recordó, “por eso hay que valorar cada caso”.
En cuanto al perfil más habitual, Martín-Orozco situó la edad media de los clientes entre los 80 y los 84 años, generalmente propietarios de viviendas situadas en zonas de alto dinamismo inmobiliario. “Entre los 65 y los 75 años todavía son demasiado jóvenes para este producto”, concretó, puesto que “la renta mensual sería menor porque la esperanza de vida es más larga”. Aun así, distinguió entre dos grandes perfiles: personas mayores activas que buscan complementar ingresos para mantener su nivel de vida y otras que necesitan financiar cuidados médicos o asistencia domiciliaria en la última etapa de su vida.
Apuesta segura
Los participantes de la mesa redonda coincidieron en que el crecimiento de este mercado parece inevitable. “Cada vez habrá más personas con viviendas en propiedad y pensiones insuficientes”, apuntó Barquín, por lo que auguró que “la hipoteca inversa va a dejar de ser un producto marginal”. “Esto no va de dinero ni de patrimonio”, resumió Sonia Posadas, “va de tranquilidad y de calidad de vida para nuestros mayores”.
- Las protestas de la huelga de profesores del martes coincidiendo con la visita del Papa empezarán a partir de las 9 para no entorpecer las PAU
- Muere un hombre tiroteado por la espalda en otro ajuste de cuentas en Barcelona
- Llegar a la selectividad tras el curso de las huelgas: 'Entiendo la protesta, pero competimos por la nota con alumnos que no han hecho ni un paro
- Nómadas de toda Europa cosechan el peligroso opio silvestre en Toledo: 'No queremos que se sepa y venga más gente
- Las plantaciones de opio se mantienen en secreto en España, el mayor productor mundial: 'Es un producto sensible
- ¿Qué es el 'six-seven', el 'trend' viral con el que el papa León XIV ha sorprendido a Madrid?
- Confirmado por la DGT: los conductores estarán más vigilados a partir del 6 de julio
- Qué fue de Berta García, la alumna que sacó el año pasado la mejor nota en la selectividad catalana: 'Lo peor de la universidad es Rodalies y los malos profesores