Infraestructura estratégica

Lluís Salvadó, presidente del Port de Barcelona: "Nos arremangaremos para que en un par de años cambie la percepción sobre los cruceros en Barcelona"

La Copa América de vela empieza a alzar el vuelo en Barcelona

Barcelona sube su tasa turística: un euro más por noche y los cruceristas el doble que antes

“La Copa América de vela será un revulsivo para Barcelona como lo fueron las olimpiadas”, asegura el responsable de la institución

El Periódico entrevista a Lluís Salvadó

Alba Miret | Jordi Cotrina

Patricia Castán
Cristina Buesa
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Mientras el presidente del Port de Barcelona responde a EL PERIÓDICO, 40 personas celebran una sesión técnica para trazar los objetivos del Consell per a la Sostenibilitat dels Creuers. Lluís Salvadó (La Ràpita, 1969) es consciente de que el debate de los cruceros se recrudecerá por las municipales del 28 de mayo aunque receta diálogo y consenso para avanzar, dos fórmulas que le están funcionando para la Copa América de vela y la culminación de los proyectos de los accesos ferroviarios y viarios.

-El 2022 fue un año de récords para la institución. ¿Qué espera del 2023?

-El transporte marítimo va extraordinariamente vinculado a las dinámicas de la economía global. Si crece, nosotros crecemos. El 2022 fue un año de recuperación postcovid, con cifras que no se habían conseguido nunca. Este año hemos empezado más flojos en los primeros cuatro meses pero las expectativas del sector son no solo recuperar ese margen sino un crecimiento superior.

El presidente del Port de Barcelona, Lluís Salvadó, en la azotea del World Trade Center, con el muelle Adossat al fondo.

El presidente del Port de Barcelona, Lluís Salvadó, en la azotea del World Trade Center, con el muelle Adossat al fondo. / Jordi Cotrina

-¿En todos los ámbitos?

-La guerra de Ucrania provoca que el segmento del gas natural licuado asuma mucho protagonismo y como en Barcelona tenemos la planta de regasificación más grande de Europa nos beneficia. Otro sector con una dinámica muy positiva es el de la importación del vehículo eléctrico ya que en 10 años habrá una renovación de flota muy importante. Hoy por hoy si somos capaces de mantener la eficiencia como puerto y competitividad como infraestructura tenemos mucho futuro como puerta de entrada de este tipo de vehículos a Europa.

-¿Y en los cruceros?

-Esperamos mantenernos con las 800 escalas del año pasado, pero el volumen de pasajeros dependerá de la ocupación de los barcos.

-En el próximo año y medio el Port Vell afrontará una transformación enorme por la Copa América de vela.

-La Copa América de vela deja un primer legado muy explícito ya que felizmente nos obliga a actualizar el Port Vell y presentar la mejor cara posible para que en agosto del año que viene sea una infraestructura más acogedora. Esto nos ha llevado a que tanto la autoridad portuaria como los concesionarios privados inviertan hasta 106 millones de euros, la mitad público y la mitad privado.

-Inicialmente se había hablado de 86 millones en 16 proyectos.

-Sí, pero cada vez se suman más iniciativas con mejoras que harán dar un salto adelante en el reordenamiento de los espacios, que nos obliga a pensar cómo será el futuro del Port Vell.  

“Las mejoras en el puerto por la llegada de la Copa América de vela ya superan los 106 millones de euros”

-¿Cómo se hará?

-Más allá de la Copa América, hemos arrancado un plan estratégico del Port Vell que ordene lo que estamos haciendo y sea coherente con los proyectos que ha impulsado el Ayuntamiento en el frente marítimo.

-¿Por ejemplo?

Es imprescindible que se vinculen bien los principales ejes viarios que van a parar al puerto: Via Laietana, Ramblas, Paral·lel, Barceloneta… cómo compartimos con el ayuntamiento que la barrera física que hoy representan se puedan superar y que haya más proximidad y conectividad, más permeable.

El presidente del Port de Barcelona, Lluís Salvadó, señala algunos de los espacios de la infraestructura donde se afrontarán obras de reforma.

El presidente del Port de Barcelona, Lluís Salvadó, señala algunos de los espacios de la infraestructura donde se afrontarán obras de reforma. / Jordi Cotrina

-Barcelona experimentará un gran cambio en esta zona.

-Barcelona tiene muchos atractivos, pero uno de los elementos diferenciales es el mar. Las olimpiadas hicieron que la ciudad diera un salto cualitativo y ahora la Copa América debe ser este revulsivo vinculado a la economía azul, que será otra gran oportunidad. La ciudad empieza a avanzar dentro del puerto en el ámbito de los tinglados, más adelante en el Morrot y el objetivo del Moll de Pescadors reformado y accesible; también el World Trade Center o la reforma del Moll Oriental.

-¿Los cruceros cuándo estarán trasladados del todo al Moll Adossat?

-Los últimos se irán a final de año, dentro del acuerdo del 2018 entre el entonces presidente del Port Sixte Cambra y la alcaldesa Ada Colau. Los cruceros se van del Moll Barcelona, se alejan de la ciudad, se ordena y allí se ubican siete terminales con concesiones. Hay tres que son públicas y luego están las de las navieras, algunas en proceso de construcción, que acabarán en tres años.

-Para que haya más cruceros que tengan Barcelona como base y no como escala.

-Las terminales serán más dignas y eso nos hará ganar competitividad. Para crecer como puerto base hay que ofrecer calidad y liderazgo.

-Hay otros espacios del puerto donde aún hay que tomar decisiones.

-En el caso del Morrot estará vinculado a la obertura de los nuevos accesos viarios y ferroviarios y, en los tinglados del Moll Oriental, junto al Hotel W, estamos hablando de tres naves de 30.000 metros cuadrados que rehabilitaremos y podremos destinar a proyectos de economía azul. También hay que reflexionar sobre qué haremos con el lugar que debía ocupar el Hermitage, habrá un paseo y queremos que sea un espacio destinado a la ciudadanía y no al turismo. Maremagnum e Imax con el proyecto del Liceo, lo mismo. Hay que dar una sacudida, repensar los ejes viarios y ver cómo afecta al puerto.

-En cuanto a los accesos está también la conexión con la Marina del Prat Vermell, que ha anunciado el Ayuntamiento y que afecta terrenos portuarios.

-Se está trabajando de forma coordinada y compartimos el objetivo, además va muy vinculado a la reforma de la Ronda Litoral, aunque estamos pendientes todavía de tener los proyectos.

-¿En qué situación están los accesos ferroviarios y viarios?

-Van juntos. El gran proyecto de futuro del Port de Barcelona desde ahora hasta el 2030 son los nuevos accesos por el sur y representan una inversión de 760 millones de euros, que es imprescindible que se lleven a cabo en cinco años porque necesitamos dar un salto cualitativo en conectividad ferroviaria para mejorar nuestra competitividad.

-Se esperan hace mucho tiempo.

-El protocolo firmado por las administraciones en 2020 se ha traducido en la redacción de los proyectos básicos y la configuración de equipos de trabajo, con buena cooperación. Esperamos que en el 2023 tengamos los proyectos adjudicados. Afecta diferentes ámbitos: Adif, carreteras, la parte ferroviaria, hay que coordinarse en temas ambientales…Es un espacio muy denso, tiene una complejidad enorme.

El presidente del Port de Barcelona, Lluís Salvadó, durante un momento de la entrevista.

El presidente del Port de Barcelona, Lluís Salvadó, durante un momento de la entrevista. / Jordi Cotrina

-¿No se avanza en cuota ferroviaria?

-Ahora mismo estamos en un 14% que es un porcentaje elevadísimo, ningún otro puerto en el Mediterráneo tiene una cifra igual. En 2005 teníamos un 2% pero ya hemos alcanzado el techo y con la infraestructura que tenemos no podemos crecer, es imprescindible que se hagan los accesos, para afrontar la imprescindible descarbonización del transporte.

-¿Hay avances sobre la tasa ambiental de la Generalitat?

-Presentamos alegaciones igual que el Port de Tarragona y nos hemos reunido con la Conselleria de Economia para tratar de llegar a un acuerdo. Que se compagine la voluntad de ser exigentes ambientalmente y que los puertos puedan competir. Se debe elaborar aún el proyecto de ley, que vaya a Govern y luego al Parlament.

-¿Con el aumento de la tasa turística a los cruceristas habéis detectado un enfriamiento del interés por Barcelona?

-No nos consta.

“No podemos obviar cierto malestar ciudadano con los cruceros y queremos dar respuestas”

-¿Y cómo lo valora?

-Los cruceros son una actividad significativa para el puerto y para Barcelona, con sus elementos positivos y negativos. Nuestra función como autoridad portuaria es gestionarlo: minimizar lo negativo e impulsar el retorno sobre la ciudad. Desde el Port de Barcelona queremos ayudar a ese encaje de la actividad de cruceros con la ciudad y por eso estamos impulsando el Consell per a la Sostenibilitat dels creuers con 50 medidas.

-¿Para qué servirá?

-Lo hacemos por transparencia, para dar el máximo de información y antes del verano funcionará. Tenemos que hacer muchas cosas, hay margen de mejora, hay ganas por parte de la ciudad y del sector de encontrar ese encaje. Desde el Port de Barcelona queremos ser la rótula que pivote y coordine unas iniciativas que seguro que permiten que en un par de años la percepción que se tiene de los cruceros mejore de forma significativa. Los cruceros tienen que cambiar muchas cosas, el puerto también y la ciudad. Nos arremangaremos.

-¿Reducir los cruceristas es una opción como pide la alcaldesa Colau?

"Si pactas siete terminales hay 100 millones de inversión detrás y en 2017 se determinó el futuro de los cruceros en Barcelona, hay que ser consciente de ello"

-Es importante conocer las reglas del juego. Cuando has dado una concesión a una naviera fruto de un pacto del 2018 no puedes dar marcha atrás. Si pactas siete terminales son siete concesiones y detrás de cada una de ellas hay 100 millones de euros de inversión pública y privada y en ese momento se determinó el futuro de los cruceros en Barcelona y hay que ser consciente de ello. No obstante, no podemos obviar un cierto malestar de una parte de la ciudadanía y el Port quiere dar respuesta.