Restauración
Alejandro Lista, hostelero, revela la realidad de las reservas fantasma: "Perdimos 1.200 euros, casi el sueldo de un camarero"
El cocinero relata que hay gente que reserva en varios sitios y decide en el último momento sin avisar

Adriana Quintero y Alejandro Lista de Furancho Brasa Clandestina / Casteleiro
"Te genera rabia y ganas de llorar". Con esta contundencia define el hostelero Alejandro Lista lo que le ocurrió la semana pasada en su restaurante Furancho Brasa Clandestina, marcada por varios episodios que han puesto contra las cuerdas la campaña navideña del establecimiento hostelero. Primero fue una empresa, con una cena para 30 personas, cancelada cinco días antes, pero lo peor llegó este viernes. "No se presentaron 34 personas a comer. Una mesa de quince, una de siete, dos de cuatro, dos de dos y una de tres. Nos dejaron tirados", relata con tristeza.
El hostelero explica que, en el caso de la empresa, se enteraron por casualidad, librándose de un mal mayor: "Llamamos para que nos confirmaran el menú que iban a querer, y ahí fue cuando nos dijeron que no iban a venir. Si no llegamos a llamarles, nos habríamos encontrado ese día con el restaurante vacío. Es lo que más nos enfada, que no nos avisen", apunta.
Una pérdida de 1.200 euros en un día
El viernes, con las 34 personas que no se presentaron, el local dejó de ganar "unos 1.200 euros netos, lo que supone casi el sueldo de un camarero", señala Alejandro. El problema, aparte, se produce con las pérdidas ligadas a la inversión de estas fechas. "Compramos la carne y la materia prima calculando la gente que va a venir y en estas fechas tenemos dos camareros más", afirma el hostelero. Además, tienen que negar el sitio a clientes habituales: "El teléfono no deja de sonar, pero tienes que decir que no hay sitio. Luego llega el momento, te quedas con el personal sin hacer nada, con la comida preparada y el restaurante vacío", cuenta Alejandro.
A los 34 no presentados del viernes se sumó otra sorpresa al día siguiente. "El sábado nos falló otra mesa de once que ya tenían otro sitio y se olvidaron de llamar para cancelar". El hostelero piensa que hay un par de patrones: "Hay gente que reserva en muchos sitios y decide en el último momento, y otros que están de cañas y a lo mejor deciden quedarse en el sitio en el que están tomando algo".

Los responsables del restaurante Furancho Brasa Clandestina de A Coruña / Casteleiro
"Si les llamas no te cogen el teléfono"
En ambos casos, la gente elude avisar e incluso coger el teléfono: "Si les llamas desde el restaurante no te cogen, y si les llamas desde un móvil personal te dicen 'Ay, sí, que no vamos a poder ir, se me olvidó llamar'". Esto ocurre con clientes que nunca han ido al local: "El que te conoce te llama aunque sea por vergüenza".
Esto ha provocado que el restaurante tome una decisión drástica: "A los que ya han reservado no les vamos a cobrar, pero a partir de ahora para mesas de ocho o más personas habrá que dar una señal". Alejandro expone que nunca les había ocurrido algo así, pero que lo habían visto en restaurantes de otros compañeros: "Al final hemos aprendido por las malas".
Otros hosteleros ya cobran por adelantado
Algunos hosteleros de la ciudad ya están tomando medidas contra esta práctica. Hace unos días, el chef Caco Agrasar advertía en una entrevista con este medio las normas en sus restaurantes Salitre y especialmente Oceánico, donde llegan a tener eventos con 300 personas: "Pedimos un 50% en el momento de reservar y otro 50% días antes de la cena. Consideramos evento a partir de diez personas".
También en locales más pequeños como Le Cucú, en la Ciudad Vieja, piden un adelanto de diez euros por persona para los eventos de grupo. "No queremos quedarnos con el dinero de nadie", aseguraba su responsable Alejandro Bastiada. "Si me avisas con tiempo, te devuelvo el adelanto sin problema".
- La Sagrada Familia es un bodrio
- Vive solo en una cueva desde hace décadas: agua propia, electricidad y una vida lejos de todo
- Barcelona vivirá un ‘super puente’ este febrero de 2026 al solaparse Carnaval, Santa Eulàlia y San Valentín
- Una subcontrata de las obras del Camp Nou despide a una veintena de trabajadores turcos y Treball investiga posibles irregularidades
- Detenido en Cornellà por estafar 150.000 euros a ancianos haciéndose pasar por un gestor bancario
- PortAventura se queda sin su montaña rusa más emblemática por un tiempo: el Dragon Khan inicia una renovación histórica
- Los trabajadores catalanes tardan un 40% más en ser atendidos por un médico que el resto de españoles
- Catalunya plantea fijar el 8 de septiembre como fecha de vuelta al cole para los próximos tres cursos