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Espectáculo nocturno

Eclipse lunar y luna de sangre 2026, los dos fenómenos astronómicos que llegan este 3 de marzo

Guía práctica: qué se verá y qué no en el cielo peninsular durante la cita astronómica de 2026

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El increíble fenómeno astronómico que se vivirá este 2026: queda muy poco para este 'apagón' único

Eclipse de la luna de sangre de septiembre del año pasado vista desde Dinamarca

Eclipse de la luna de sangre de septiembre del año pasado vista desde Dinamarca / Efe / Mads Claus Rasmussen

Vega S. Sánchez

Vega S. Sánchez

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Este marzo de 2026 se producirá un eclipse total de luna: la Tierra se interpondrá entre el sol y su satélite, proyectando su sombra sobre la superficie lunar hasta cubrirla por completo.

En ese momento, la luna no desaparece, sino que se vuelve de un color rojo oscuro o cobrizo, debido a que la atmósfera terrestre filtra y desvía la luz solar más roja hacia el interior del cono de sombra.

Según los datos astronómicos oficiales, se trata del primero de los dos eclipses lunares previstos para ese año y está integrado en la serie Saros 133, un ciclo que encadena eclipses similares durante siglos.

Tres fases

El fenómeno, que tendrá lugar el 3 de marzo, tendrá tres grandes fases: penumbral (cuando la luna entra en la sombra más tenue), parcial (cuando solo una parte del disco se oscurece) y total (cuando queda completamente sumergida en la umbra terrestre).

La duración de la totalidad rondará los 58 minutos, dentro de un evento completo de más de cinco horas si se tienen en cuenta todas las fases de penumbra.

A escala mundial, el eclipse será visible en las regiones bañadas por el Pacífico: Oceanía, buena parte de Asia y América lo verán en distintas fases, en algunos casos con la luna ya alta en el cielo nocturno.

Fase máxima

En Norteamérica y Centroamérica, por ejemplo, la luna se pondrá durante la fase máxima en parte de la costa este, mientras que en América del Sur la ocultación de la luna se producirá antes de que llegue a ser totalmente eclipsada.

En la India y zonas de Asia central, el fenómeno se reducirá a un eclipse parcial, sin llegar a completarse el disco rojo en el momento de mayor alineación.

Este reparto desigual de la visibilidad es consecuencia directa de la geometría del sistema sol-Tierra-luna y de la hora exacta a la que se produce el máximo, que en este caso cae en pleno día para el horario peninsular español.

Visibilidad desde España: un espectáculo a medias

Pero, ¿hasta qué punto podremos disfrutar de la luna de sangre de marzo y de su eclipse? La respuesta es agridulce: el eclipse total como tal no será visible desde España, porque la fase de totalidad se producirá cuando la luna ya se haya puesto bajo el horizonte.

Los cálculos del Observatorio Astronómico Nacional detallan que el inicio de la penumbra tendrá lugar en torno a las 9.47 hora peninsular española, y que la franja de visibilidad óptima del evento se concentra en Norte y Centroamérica, la mitad oriental de Asia y el Pacífico.

Aun así, sí existirá una pequeña ventana de observación para las fases iniciales en algunas zonas del país, siempre que el horizonte oeste esté completamente despejado.

Luna baja

Diversos portales especializados señalan que desde España podrían apreciarse los primeros compases del eclipse, coincidiendo con la madrugada y el amanecer del día 3, aunque con la luna ya muy baja y en condiciones de luz cada vez más difíciles.

Eso significa que, en el mejor de los casos, los observadores desde Catalunya podrán percibir un ligero oscurecimiento en el borde del disco lunar antes de que este desaparezca detrás de edificios, montañas o del propio perfil de la Tierra.

Los astrónomos recuerdan que, a diferencia de los eclipses de sol, los eclipses de luna son completamente seguros para la vista y pueden seguirse sin filtros ni gafas especiales.

Eso sí, recomiendan alejarse de la contaminación lumínica de las grandes ciudades y buscar miradores abiertos, como montes, playas o azoteas despejadas, para exprimir al máximo esos minutos de contacto con el evento.

En este caso, la dificultad añadida será el horario y la baja altura de la luna, por lo que el éxito de la observación dependerá también de la meteorología: nubes bajas en el horizonte pueden arruinar en segundos una oportunidad que no se repetirá en las mismas condiciones hasta dentro de muchos años.

Luna llena en Virgo

La coincidencia entre la luna llena de marzo y el eclipse total es uno de los ingredientes que convierten esta cita en un reclamo irresistible para astronomía, cultura popular y astrología.

El calendario lunar de 2026 indica que la luna llena se producirá el 3 de marzo a las 12.38 horas en el signo de Virgo.

A nivel estrictamente astronómico, esta sincronía responde a una regla básica: los eclipses de luna solo pueden ocurrir en fase de plenilunio, cuando el satélite y el sol se encuentran exactamente en lados opuestos del cielo.

Por eso, muchas culturas han vinculado históricamente estos fenómenos a momentos de culminación, cambios de ciclo o clímax emocionales, reforzados por el impactante color rojo que adopta el disco lunar.

Luna de gusano

En la tradición popular anglosajona, la luna llena de marzo recibe el nombre de Luna de gusano, por el momento del año en que el suelo comienza a descongelarse y aparecen los primeros signos de vida.

Esa denominación convive hoy con otros apelativos modernos como Luna de sangre cuando se suma un eclipse total, creando un relato que mezcla ciencia y simbolismo en partes iguales.

Un año marcado por los eclipses

El eclipse total de luna de marzo no llega solo: forma parte de un calendario astronómico especialmente intenso para 2026. Ese mismo año están previstos dos eclipses de sol, uno en febrero y otro el 12 de agosto, así como un segundo eclipse lunar, de tipo parcial, el 28 de agosto.

La cita de agosto con el sol será, de hecho, histórica para la península Ibérica, porque se tratará del primer eclipse total visible desde España en más de un siglo, un evento que los expertos vienen calificando como irrepetible.

A esta cadena de fenómenos se suman lluvias de meteoros y superlunas que completan un año particularmente atractivo para los aficionados a observar el cielo.

Cómo prepararse para la luna de sangre

Aunque el eclipse lunar total de marzo de 2026 no se vea en toda su intensidad desde Catalunya, hay margen para vivirlo de forma informada y consciente.

Los expertos recomiendan seguir la evolución del fenómeno mediante retransmisiones en directo desde los lugares donde sí será visible por completo y, si el horario lo permite, intentar cazar los minutos previos al amanecer en puntos elevados con horizonte despejado.

Unos prismáticos o un pequeño telescopio pueden ayudar a percibir mejor los matices del oscurecimiento, aunque el factor decisivo seguirá siendo la ausencia de obstáculos en la línea de visión.

Salida y puesta de sol (y luna)

Para quienes quieran ir un paso más allá, el eclipse puede ser una excelente excusa para iniciarse en la fotografía nocturna: trípode, disparador remoto y paciencia bastan para capturar el movimiento de la luna sobre el horizonte.

Además, aplicaciones móviles de astronomía y webs especializadas, como la del Observatorio Astronómico, permiten conocer con precisión la hora de salida y puesta de la luna en cada municipio, así como la trayectoria que seguirá esa madrugada.

Y, por supuesto, la cita abre la puerta a actividades educativas en escuelas, bibliotecas y centros cívicos, que pueden aprovechar el tirón mediático de la Luna de sangre para explicar conceptos clave como las fases lunares o la diferencia entre eclipses solares y lunares.

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