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Polémica en la sociedad de gestión de derechos de autor

El gran poder que acumuló Bautista hundió a la SGAE

La entidad pagó 750.000 euros al instituto de Iñaki Urdangarín por estudios de comunicación

El jurista Ramón López Vilas muestra el informe sobre la SGAE, de más de 120 folios, ayer en Madrid

El jurista Ramón López Vilas muestra el informe sobre la SGAE, de más de 120 folios, ayer en Madrid

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OLGA PEREDA
MADRID

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En la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) han pasado muchas cosas malas, pero la más perjudicial ha sido una: el poder absoluto que acumuló Teddy Bautista. No son los jueces los que lo dicen (la investigación sigue su curso en la Audiencia Nacional) sino la comisión interna de investigación realizada por la auditoría Ernst & Young y presidida por el jurista Ramón López Vilas, que ayer dejó claro que «no se puede entender la SGAE de los últimos años sin analizar la personalidad de don Eduardo Bautista».

¿Cómo se convirtió Bautista en un líder visionario? Haciendo que la SGAE ganara mucho dinero. Cuando el excomponente de Los Canarios llegó a la entidad -corría el año 1983- la recaudación por derechos de autor era de 28 millones de euros. En el 2010, la cantidad ascendió a 341 millones. Semejante empuje en los beneficios provocaron que la entidad se convirtiera en una institución muy importante y que Bautista se transformara en un líder «carismático, indiscutido e indiscutible», según explicó ayer López Vilas. Tanto que el expresidente ejecutivo hizo suya la entidad y tomó las decisiones que quiso con una oposición prácticamente nula. «No es que el consejo de dirección no controlara a Bautista, sino que era él quien nombraba a los miembros de ese órgano», explicó el jurista López Vilas haciendo hincapié en la perversidad de ese sistema. Eso sí, añadió que Bautista -que ha reclamado a la SGAE entre 800.000 euros y un 1,2 millones por despido improcedente-, como «persona inteligente» que es, pasaba todas sus decisiones por los órganos de gobierno de la entidad para envolverlas de consenso.

LA RELACIÓN CON EL YERNO DEL REY / López Vilas también informó de que la SGAE, a iniciativa de Bautista, facturó servicios al Instituo Nóos desde el 2005 al 2009 por 750.000 euros. La entidad del marido de la infanta Cristina, Iñaki Urdangarín, realizó estudios sobre la imagen de la SGAE. «En la documentación están los contratos. Yo lo que no digo es si el importe de los mismos estaba inflado. En todo caso, lo que había era una relación directa y personal entre Urdangarín y Bautista», aseguró.

El grado de concentración de poder que ostentó Bautista le permitió, por ejemplo, contratar «frívolamente» y sin estudiar otras ofertas a su excompañero de años mozos roqueros José Luis Rodríguez Neri para llevar SDAE, la filial digital de SGAE. Neri es ahora el principal imputado en la operación policial y judicial que acusa a la entidad de un presunto descomunal desvío de fondos.

COMO UNA VEDETE / El poder absoluto de Bautista es, pues, una de las principales conclusiones del estudio de la comisión interna, en la que se han entrevistado a 49 socios, incluido Bautista, cuya comparecencia tuvo lugar el pasado 18 de noviembre. «Como en las antiguas revistas, las vedetes siempre salen al final de la obra. Por eso, Bautista fue uno de los últimos en comparecer», destacó, en tono de broma, López Vilas.

Elinterrogatoriodel que fuera máximo responsable de la SGAE durante casi 30 años duró 12 horas. Su discurso se centró en asegurar que todas sus decisiones estaban respaldadas por los órganos de gobierno. Los planes de la comisión de investigación incluían también entrevistar a Neri, pero el exresponsable de SDAE «declinó la invitación» a asistir, entre otras cosas, porque le coincidía con el despido tramitado desde la SGAE.

RED DE TEATROS/ Otra de las conclusiones de la auditoría es que la red de teatros Arteria (espacios a los que Bautista llamaba pomposamente «incubadoras del conocimiento») ha supuesto unas inversiones muy elevadas -255 millones- respecto a su rentabilidad. En el caso del Paral·lel de Barcelona, por ejemplo, la recuperación de la inversión realizada (12 millones) es «imposible». H