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Concurso público

Catalunya analizará por primera vez la presencia de microplásticos en ríos catalanes

El objetivo es estudiar 54 puntos en las cabeceras y también en las salidas de las depuradoras para detectar partículas diminutas contaminantes

MULTIMEDIA | La presencia de microplásticos se enquista en los ríos

Los microplásticos se convierten también en nanoplásticos.

Los microplásticos se convierten también en nanoplásticos. / Sören Funk en Unsplash

Guillem Costa

Guillem Costa

Barcelona
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La presencia de microplásticos se ha enquistado en el mar pero también en los ríos. Cientos de zonas húmedas y espacios naturales de España presentan concentraciones preocupantes de este material que ha ido en aumento y que en muchas ocasiones, a través de todo tipo de productos, termina en el cuerpo humano. Para radiografiar por primera vez la situación en Catalunya, la ACA (Agència Catalana de l'Aigua) ha decidido analizar cuántos microplásticos se encuentran en los principales los ríos catalanes, muchas de las cuales están en mal estado ecológico.

Según ha podido saber EL PERIÓDICO, la Generalitat ha licitado un contrato en el que se invertirán hasta 291.000 euros para realizar los muestreos. El plazo para presentar ofertas finaliza este próximo viernes y el objetivo es que la empresa escogida empiece a trabajar en este "censo de microplásticos" este mismo año.

La ACA licitará un contrato para que la empresa elegida empiece este año a realizar un "censo de microplásticos"

El estado de las principales masas de agua dulce continentales es esencial porque se trata de uno de los ecosistemas más maltrechos por la acción humana, detallan fuentes de la agencia. En concreto, se han escogido un total de 54 puntos de muestreo en las principales cuencas fluviales catalanas. Destacan varios puntos del río Llobregat, de la cuenca del Ter, el Muga, el Tordera, el Fluvià, el Besòs, el Foix, el Anoia, el Segre y las rieras de Rubí y la Bisbal.

Papel de las depuradoras

La empresa que se encargue de hacer el estudio deberá analizar diferentes tramos de río. Se priorizaran puntos con pocas presiones externas, como las cabeceras, que normalmente sufren menos impactos. Pero también se analizarán áreas cercanas a las depuradoras, para saber qué tipo de materiales superan los filtros de estas infraestructuras. En total, se tomarán 123 muestras durante tres campañas de muestreo que durarán 14 meses. Luego, se emplearán tres meses más para analizar las muestras recogidas y tres más para la obtención de conclusiones. Es decir, pasarán 23 meses desde que comience el censo hasta que se presenten los resultados.

Una imagen del río Llobregat a su paso por el Parc Agrari del Baix Llobregat.

Una imagen del río Llobregat. / Joan Puig

Tras el nuevo decreto en materia de aguas residuales, todas las comunidades autónomas están obligadas a activar sistemas de saneamiento del agua más precisos. De hecho, en los próximos años, se pretende que casi todas las estaciones de depuración cuenten con tratamientos terciarios que dejen el agua prácticamente en un estado "prepotable" antes de verterla de nuevo en el río. A día de hoy, Catalunya está lejos de alcanzar este escenario, pero se están dando los primeros pasos para mejorar de manera radical la calidad del agua que fluye por los ríos y rieras.

El contrato incluye el análisis de polietileno, polipropileno y poliestireno

Este modelo no solo aporta agua en un mejor estado a los ecosistemas sino que también puede abrir la puerta a potabilizar más agua residual y disponer de una potente fuente alternativa ante futuras sequías.

0,1 micrómetros

¿Cuáles son los principales microplásticos que se buscarán durante el rastreo? La idea es detectar partículas de polímeros sintéticos e insolubles en el agua, con tamaños de entre 0,1 micrómetros y 1,5 milímetros. Pero no se descarta encontrar fibras de longitudes que lleguen a los 15 milímetros.

Los tipos de microplásticos que se analizarán en este contrato serán el principalmente el polietileno (presente en bolsas de plástico y las botellas), el polipropileno (envases, pajitas, fibras industriales) y el poliestireno (habitual en las espumas, los utensilios de cocina y algunos juguetes).

Detectar microplásticos en los ríos es "crucial", consideran desde el Departament de Territori, Habitatge i Transició Ecològica, puesto que estos espacios funcionan como "autopistas" que tienen capacidad para transportar la contaminación desde las ciudades y zonas agrícolas hasta embalses, humedales y, finalmente, el mar. Medir la cantidad de partículas que se pueden llegar a encontrar puede contribuir a localizar focos concretos de vertidos relacionadas con infraestructuras, vertederos o industrias concretas y a la vez evaluar el funcionamiento de las depuradoras y riesgos que tienen los ríos para la salud pública.

En caso de que los muestreos indiquen situaciones preocupantes en zonas geográficas determinadas, la Generalitat no descarta activar mejoras en tratamiento de aguas (como procesos de filtración avanzada) y más controles acerca de los materiales que terminan en los ríos. Cabe recordar que el Ejecutivo catalán trabaja para presentar este año una ley de residuos que debe centrarse, entre otras cosas, en reducir los plásticos de un solo uso. Aun así, hasta que el contrato no finalice y no se tengan los resultados, todas estas actuaciones estámn todavía por definir.

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