Pese al refuerzo policial
La 'cultura de la navaja' persiste en Catalunya con Barcelona como epicentro: "Cuanto más buscas, más encuentras"
En el primer semestre de 2025 se incautaron en Catalunya 4.715 armas, 25 al día, y hubo 2.319 incidentes
En Barcelona, la Guardia Urbana requisó 1.232 armas blancas, un 40% más que el año anterior
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Un mosso d'esquadra sostiene una navaja requisada en un control de armas blancas. / Zowy Voeten

Hace poco más de un año, en septiembre de 2024, los Mossos d'Esquadra, en coordinación con otros cuerpos policiales, reforzaron en toda Catalunya el plan Daga, un plan específico para sacar del espacio público armas blancas. En estos 15 meses de actuaciones intensas en las calles, el número de incautaciones ha sido relevante pero no lo suficiente para lograr acabar con la denominada 'cultura de la navaja', que sigue presente. Barcelona, especialmente en zonas de ocio y durante fines de semana, es el epicentro de la problemática.
Las cifras parciales de 2025 apuntan a que se mantendrán en general las cifras de 2024. En el primer semestre de este pasado año, se incautaron en Catalunya 4.715 armas en controles policiales. En todo 2024 la cifra fue de prácticamente el doble (9.220). Estas cifras, tanto las de 2025 como las de 2024, suponen una media de 25 armas decomisadas al día.
Asimismo, entre enero y junio de 2025, hubo 2.319 incidentes relacionados con armas blancas. En todo 2024, la policía atendió 3.762 incidentes.
En 2025 los Mossos d'Esquadra duplicaron el número de horas dedicadas a detectar armas blancas
El arma más habitual en las incautaciones es la navaja (6.827 en todo 2024 y 3.401 entre enero y junio de 2025); seguida de los cuchillos (1.892 en 2024 por 1.036 en los primeros seis meses de 2025); el machete (218 en 2024 y 98 el primer semestre de 2025); el puñal de 11 centímetros de doble corte (73 en 2024 y 47 los primeros seis meses de 2025); espada o catana (57 en 2024 y 34 entre enero y junio del pasado); daga (30 en 2024 y 13 seis meses de 2025) o hachas (15 en 2024 y 12 en primer semestre de 2025). La policía también ha detectado armas blancas simuladas con otros objetos, bastones-estoques o estrellas ninja.
Las cifras se mantienen pese a que los Mossos han duplicado las horas dedicadas a la prevención y el control. Así, en el primer semestre de 2025, la policía ha destinado 85.385 horas a estas tareas, frente a las 42.148 del mismo periodo de 2024. En el conjunto de 2024 se destinaron 127.992 horas a controles de prevención de tenencia de armas blancas, especialmente en la calle, lugares de ocio nocturno y transportes públicos. Como resultado de estos despliegues, se tramitaron 9.220 denuncias administrativas por tenencia y/o uso de armas blancas. De estas, un millar acabó en multa, aunque recurribles, con sanciones administrativas que pueden llegar a los 6.000 euros.
Tras 15 meses de intensificar las actuaciones en la vía pública, la Dirección General de la Policía del Departament d'Interior asegura que "la problemática se concentra principalmente" en Barcelona. Los datos respaldan esa afirmación: en los primeros nueve meses de 2025, la Guardia Urbana incautó 1.232 armas blancas en los controles realizados para acabar con esta problemática, lo que supone un 40% más que las requisadas en el mismo periodo de 2024. "Cuánto más buscas, más encuentras", señalan fuentes del cuerpo policial municipal.
Fines de semana, ocio y transportes
Pese al aumento de las incautaciones, los delitos por lesiones se mantienen en cifras similares a las de otros años. Es por ello que la policía realiza más controles de forma aleatoria, aunque priorizando los lugares con más concentración de gente.
En líneas generales, los incidentes con armas blancas se concentran mayoritariamente en sábados y domingos, y en la franja horaria de tarde y noche. Comercios, zonas de ocio nocturno y transporte público, que son "espacios con alta afluencia ciudadana", son los escenarios más habituales.
Las autoridades relacionan el hecho de llevar navaja con un elemento cultural, como señalaba durante la presentación del refuerzo del plan Daga la consellera de Interior, Núria Parlon, que explicaba que "hay diferentes patrones sociales y culturales que hacen que muchas personas piensen que pueden llevar un arma blanca encima sin consecuencias. Esto provoca que en determinados entornos, con consumo de sustancias, nos encontremos con una proliferación de armas blancas que puede generar agresiones".
En la mente de los responsables policiales de Catalunya está el objetivo de "evitar la normalización de la tenencia armas en el espacio público" con una "respuesta integral, que combina acción policial, prevención comunitaria, intervención social y coordinación institucional". Y es que tienen claro que esta problemática "amenaza a la seguridad pública tanto por su incidencia directa como por las implicaciones operativas, sociales y territoriales", en palabras de la Dirección General de la Policía, que seguirá impulsando controles y desarrollando planes para acabar con estas prácticas.
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