La innovación, mejor aliada del ecosistema emprendedor
La irrupción de 'startups' y la disrupción tecnológica obligan a las grandes corporaciones a adaptarse y apostar por la innovación

Instalaciones de Byld
Hasta hace poco, las grandes corporaciones dominaban el ámbito empresarial. Muchas crecían a su propio ritmo sin necesidad de innovar excesivamente, ya que las transformaciones importantes ocurrían de manera generacional, permitiendo a las empresas adaptarse gradualmente a las nuevas tecnologías y mantener su competitividad. Actualmente, el panorama ha cambiado radicalmente con la irrupción de las 'startups' y con la disrupción tecnológica. Las pequeñas empresas, incluso con recursos limitados, son mucho más ágiles y responden rápidamente a las demandas del mercado, obligando a las grandes corporaciones a innovar cada vez más.
En este contexto, la innovación se ha vuelto fundamental para asegurar el éxito y la supervivencia a largo plazo de cualquier empresa, especialmente de las grandes compañías. Las fluctuantes demandas del mercado y la necesidad de mantener la relevancia y competitividad impulsan a las empresas a buscar continuamente nuevas ideas, enfoques y modelos de negocio diversificados. Hoy en día, la innovación no es una opción, sino una necesidad, por varias razones.
En primer lugar, la innovación es necesaria para adaptarse al cambio tecnológico. La tecnología avanza más rápido que nunca y, por esta razón, las empresas que no se actualizan con las nuevas tecnologías corren el riesgo de quedarse atrás. La innovación permite a las empresas adaptarse a estos cambios, incorporando nuevas herramientas y procesos que pueden mejorar la eficiencia, la productividad y la competitividad.
Asimismo, la innovación es un requisito para responder a las demandas de los consumidores actuales, que son mucho más exigentes y mejor informados. Estos consumidores buscan productos y servicios que no solo satisfagan sus necesidades, sino que también ofrezcan valor agregado. En este sentido, la innovación es clave para entender y anticipar estas demandas, permitiendo a las empresas desarrollar nuevas soluciones que se alineen con las expectativas cambiantes del mercado. Esto puede incluir mejoras en la experiencia del cliente y la personalización de productos y servicios.
También, en la actualidad, somos más conscientes de la importancia de la gestión eficiente de recursos. En este sentido, la innovación permite desarrollar métodos y tecnologías que optimizan el uso de los recursos, reducen desperdicios y mejoran la sostenibilidad ambiental. Por ejemplo, la implementación de tecnologías verdes y prácticas de economía circular puede reducir el impacto ambiental y mejorar la eficiencia operativa.
Por otra parte, para mantenerse competitivas y crecer, las empresas deben encontrar continuamente maneras de agregar valor a sus productos y servicios. La innovación es el motor que impulsa este crecimiento, permitiendo la creación de nuevos mercados y la expansión de los existentes, así como la diferenciación de la competencia.
Crecimiento, inversión y nuevas generaciones de emprendedores
El emprendimiento español ha alcanzado una etapa de mayor madurez, y la clave ahora es identificar márgenes de mejora para fortalecer la competitividad de la economía frente a los desafíos globales, donde la tecnología será crucial. El Spain Ecosystem Report, elaborado por Dealroom.co en colaboración con Kfund, BBVA Spark, Endeavor Spain, GoHub Ventures, Wayra, SpainCap y Enisa, ofrece datos reveladores sobre esta nueva etapa.
El informe, publicado recientemente, destaca elementos que invitan al análisis y reflejan cambios en el ecosistema emprendedor. A pesar del “invierno inversor” de 2022, la industria tecnológica española sigue mostrando buena salud. Por ejemplo, el valor combinado de las startups españolas superó los 100.000 millones de euros en 2023, lo que supone un crecimiento del 7% respecto a 2022, consolidando a España como una potencia emergente en innovación europea.
Además, la inversión corporativa experimentó un crecimiento del 16%. Esto indica que las empresas españolas están más abiertas al mercado y reconocen que la innovación no siempre debe originarse internamente. Este aumento refleja una mayor propensión de las corporaciones a colaborar con startups, invertir en compañías tecnológicas, lanzar fondos de inversión y, aunque menos reconocido, invertir en fondos de venture capital.
La financiación combinada de corporaciones y venture capital ya alcanza el 49%, lo que muestra un aumento significativo desde el año previo a la pandemia, así como la profesionalización de la inversión en un sector con requerimientos de capital cada vez más sofisticados. Además, se observa un círculo virtuoso generado por los fundadores del ecosistema: una nueva generación de emprendedores está creando negocios tras haber trabajado en proyectos que alcanzaron el estatus de unicornio. Es el caso de empresas de éxito como Glovo, Cabify o Job&Talent, Wallbox, Fever, Factorial o TravelPerk.
El principal desafío sigue siendo el factor tiempo. El ecosistema español, aunque joven, necesita más tiempo para que emprendedores de segunda o tercera generación creen compañías con mayor ambición y experiencia. A pesar de esto, España ha multiplicado por 2,7 el valor de su ecosistema startup entre 2019 y 2023, superada solo por Noruega, que creció por 3,4. Esto ha posicionado a España en el séptimo lugar en Europa por el número de compañías valoradas en más de 1.000 millones de euros, con un total de 17 unicornios, superando a países como Dinamarca, Irlanda, Italia o Bélgica.
En términos de atracción de inversión, Madrid y Barcelona siguen liderando, aunque otros polos como la Comunidad Valenciana, Andalucía y el País Vasco están ganando peso. Madrid encabeza la lista de ciudades con mayor inversión captada en 2023, seguida por Barcelona, Sevilla, Valencia y San Sebastián.
Corporate Venture Building: la herramienta clave para la innovación disruptiva y la diversificación empresarial
Del mismo modo que existen numerosas motivaciones que llevan a las grandes corporaciones a innovar, también hay muchos y variados mecanismos para generar esa innovación. Herramientas tradicionales como la innovación abierta (open innovation), el R&D (Research & Development), o el M&A (Mergers & Acquisition) son comúnmente empleadas para desarrollar lo que conocemos como “innovación interna” o “innovación incremental” (o, dicho de otro modo, innovación dirigida al core business), pero no son la única opción si lo que buscamos es generar innovación disruptiva o diversificación.
En este contexto, el Corporate Venture Building (CVB) emerge como una herramienta ideal para las grandes empresas que buscan fomentar la innovación transformacional y diversificar su cartera de negocios. Este modelo, que implica la creación de startups apoyadas en su enorme potencial y sus activos ya existentes, ofrece una serie de beneficios únicos que complementan las iniciativas de innovación tradicionales.
El Corporate Venture Building permite, además, acceder a un enorme ecosistema de talento emprendedor, llegando a lugares muy diferentes a los habituales de las grandes empresas. Esta colaboración no solo les permite obtener nuevas ideas y perspectivas, sino también reclutar talento fresco y altamente especializado para sus negocios y, en algunos casos, equipos internos.
A diferencia de los procesos de innovación internos, que a menudo pueden ser lentos y burocráticos, el Corporate Venture Building ofrece un enfoque ágil y flexible para la creación de nuevos negocios. Al actuar “modo startup” y dejar el liderazgo en manos de emprendedores, las grandes empresas pueden acelerar el desarrollo de nuevas ideas y llevar productos al mercado más rápidamente, aprovechando la agilidad y la mentalidad de "prueba y aprendizaje" que caracteriza al mundo emprendedor.
El Corporate Venture Building también otorga a la corporación la oportunidad de diversificar su negocio y mitigar el riesgo asociado con la innovación. Al invertir en una variedad de nuevos negocios aprovechando sus activos existentes (clientes, tecnología, reconocimiento de marca, recursos…), las compañías pueden distribuir su riesgo y aumentar las posibilidades de éxito a largo plazo. Además, diversificar sin desfocalizar el negocio principal les permite posicionarse para capitalizar nuevas oportunidades de mercado y adaptarse más fácilmente a los cambios en el entorno empresarial.
Un factor clave de este modelo es la factorización del modelo y su metodología. Al contar con un proceso previamente probado y repetible −ejecutado por profesionales que lo han hecho más veces−, se reduce drásticamente la tasa de fracaso en la identificación, validación y lanzamiento de nuevos negocios. Como resultado, los venture builders cuentan con un capital loss ratio inferior al 10% frente al >30% que encontramos en fondos de venture capital enfocados en early stage (según Vault Fund’s State for the Venture Studio World).
En esta línea, en Byld, primer corporate venture builder de España, trabaja para seguir creando nuevos negocios y contribuir así con el ecosistema emprendedor e innovador de nuestro país. Actualmente, tiene más de 300 corporaciones en su red y ha diseñado más de 300 venture concepts, de las que han sido validadas más de medio centenar. Este trabajo se ha cristalizado en la creación de ventures de calidad, como el operador móvil on demand de carga ultra-rápida de vehículos eléctricos Wattson, la proptech de alquiler de viviendas Blas y el operador logístico de última milla Warp.
Por otro lado, siguen incorporando nuevos partners como Unicef, Agbar y Erhardt, además de otros con los que ya estaban asociadas, como Sanitas, Telefónica, Eroski, Porsche, Santander o Caser, entre otros.
Para seguir impulsando este modelo, este año Byld ha lanzado Byld Genesis, una alternativa al CVB tradicional. En este nuevo modelo, Byld selecciona áreas de oportunidad que son relevantes para la mayoría de las corporaciones y, del mismo modo que venía haciendo, identifica y valida estos negocios, pero esta vez con sus propios recursos. Una vez completada esta fase, se incorpora a un (o varios) socio corporativo que aporte los activos clave (clientes, know-how, tecnología, propiedad intelectual, recursos…). Es decir, con Genesis, el partner corporativo se une y aporta sus recursos en una fase posterior, cuando la solución ya está identificada y validada.
De este modo Byld está demostrando que el Corporate Venture Building sigue empujando con fuerza, contribuyendo a que el ecosistema emprendedor esté más vivo que nunca y que las grandes empresas están encontrando en la innovación colaborativa una vía clave para seguir creciendo y continuar siendo competitivas.
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