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DOCUMENTAL

La 2 rinde homenaje a Chicho Ibáñez Serrador

Cineastas como Álex de la Iglesia y Juan Antonio Bayona recuerdan al gran maestro de la televisión en 'Imprescindibles'

EL PERIÓDICO / BARCELONA

Ibáñez Serrador, en una visita al Festival de Sitges, en el 2003.

Ibáñez Serrador, en una visita al Festival de Sitges, en el 2003. / MARC VILA

"Un genio malcriado", un "gran tímido" con el que trabajar era como "ir a la universidad, hacer un máster y un doctorado" y "un maestro". Así es como describen a Narciso Ibáñez Serrador algunas de las personas que intervienen en el documental que el programa de La 2 'Imprescindibles' emite este lunes, 22 (20.50), para rendir homenaje a uno de los grandes genios de la tele en España, creador de programas de culto como 'Mis terrores favoritos' y 'Un, dos tres... responda otra vez'.

'Historias para recordar' repasa la trayectoria vital y profesional del realizador de cine y tele, nacido en Montevideo (Uruguay), en 1935. En él intervienen personajes como Mayra Gómez KempLuis Larrodera, Emma Ozores y Miriam Díaz-Aroca, que ponen en valor el nombre y la obra de uno de los profesionales "imprescindibles" de la historia de la televisión.

"El documental nos ha permitido indagar más profundamente en aquellos primeros años, tanto de su trayectoria como de nuestra tele novata, y nos ha permitido descubrir la enormidad de su talento y lo mucho que le debemos todos los que, directa o indirectamente, trabajamos en el oficio televisivo", han explicado los autores del documental, Marisa Paniagua y Carlos Muriana.

En el caso de Gómez Kemp, Larrodera, Ozores y Díaz-Aroca, hay un fuerte nexo que les une con el polifacético director, el mítico concurso 'Un, dos, tres...', icono de TVE y sello televisivo creado por Chicho, en 1972, que dejó marcadas a distintas generaciones.

Tras esos 45 años y 10 etapas (enmarcadas entre el año de su creación y el 2004), todavía se recuerda el concurso como un espacio emblemático que logró lo que muy pocos han conseguido después: reunir a toda una familia en torno al televisor y hacer disfrutar de la mano de unos presentadores carismáticos, unas simpáticas azafatas y una ya nostálgica calabaza, Ruperta. 

AGUSTÍN CATALÁN

Chicho Ibáñez Serrador, durante un 'casting' de azafatas para 'Un, dos, tres... responda otra vez'.  

'Historias para recordar' recoge también testimonios de familiares, compañeros y amigos del realizador, que muestran su lado más personal. Algunas de las declaraciones más reveladoras las aporta Alejandro Ibáñez, hijo del protagonista, quien asegura de su progenitor que es "muy perfeccionista" y, antes que buen padre, "un buen director".

DOS ICONOS DEL TERROR

El documental también hace mención a las dos únicas películas de terror que dirigió: 'La residencia' (1969) y '¿Quién puede matar a un niño?' (1976), convertidas en obras de culto. Los cineastas Álex de la Iglesia y Juan Antonio Bayona subrayan la relevancia del homenajeado en el mundo del cine español. Para el primero, Ibáñez Serrador es "un precursor" y, para el segundo, alguien que, con "un lenguaje exquisito", ha "influenciado a toda una generación" de directores.

En ese recorrido por su trayectoria y su obra, no podía faltar la serie 'Historias para no dormir', relatos que marcaron el cine de terror hecho en España y con los que Chicho demostró que era capaz de hacer algo que consideraba más difícil que "asustar": dar miedo. El propio realizador presentaba con un toque de humor esas historias, que eran adaptaciones de clásicos de la literatura y obras propias.

Perfeccionista y exigente, los logros de Chicho en cine y televisión podrían deberse a que es, quizá, "un prestidigitador", que convertía "en magia" aquello que tocaba con la varita, como cree Consuelo Berlanga, a la que el realizador(-que obtuvo el Premio Feroz de Honor 2017) contrató para su programa 'Waku, waku'.

Más alabanzas, halagos y calificativos generosos impregnan la pieza, que también recorre otras caras de un mismo personaje, como la infancia, la unión con el mundo del teatro y el humor. Este último, además, está muy presente en toda la pieza audiovisual por ser otra cualidad del realizador que su círculo cercano destaca.

La nota más emotiva llega al final del relato, que se anuncia como la despedida del "genio", que se ha considerado siempre, como recalca en varias entrevistas recuperadas para la emisión, una persona "terriblemente tímida"."Gracias a la atención que habéis puesto a las cosas que he hecho. Sobre todo, porque las he hecho para ustedes; siempre para ustedes", concluye el director, que solo aparece en dos pequeñas intervenciones, grabadas especialmente para la ocasión, al principio y al final por su delicado estado de salud.