Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

De experimentar con la IA a transformar el negocio: el nuevo reto de las pymes

La clave está en un enfoque que parta de entender el negocio, identificar oportunidades y aplicar la inteligencia artificial allí donde realmente genere impacto

Las empresas deben identificar donde necesitan realmente la inteligencia artificial

Las empresas deben identificar donde necesitan realmente la inteligencia artificial / Cedida

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Pep Canals

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

La inteligencia artificialha entrado de lleno en la agenda de las empresas. Equipos comerciales, marketing, administración y dirección exploran nuevas herramientas con la expectativa de automatizar tareas, ganar productividad o mejorar resultados. Sin embargo, entre probar una herramienta de IA y conseguir que transforme realmente una empresa existe todavía una distancia considerable.

Las posibilidades son amplias: detectar oportunidades comerciales, conocer mejor a los clientes, priorizar leads, personalizar acciones de marketing o automatizar tareas. El reto está en saber cuáles tienen sentido para cada empresa y cómo integrarlas en su funcionamiento diario.

“Muchas empresas quieren empezar por la herramienta cuando deberían preguntarse qué quieren mejorar y dónde puede aportar más valor la inteligencia artificial. La tecnología tiene que estar al servicio de los objetivos del negocio”, explica Mario Colomer, CEO de Neorg.

Mario Colomer, CEO de Neorg

Mario Colomer, CEO de Neorg / Cedida

De probar la IA a implantarla de verdad

Para las pymes, dar ese salto puede resultar especialmente complejo. Muchas no disponen de equipos especializados capaces de liderar internamente este tipo de proyectos. Según un análisis del Banco de España sobre su Encuesta sobre la Actividad Empresarial, la falta de personal cualificado (45,8%) aparece incluso por delante del coste (40,8%) entre los principales obstáculos para adoptar inteligencia artificial.

“La mayoría de pymes no necesita crear un departamento de IA. Necesita a alguien que sepa decirle dónde aplicarla y que la acompañe hasta que genere valor real”, señala Colomer. Ahí es donde Neorg plantea su papel como consultora: acompañar a la empresa desde la identificación de oportunidades hasta la implantación.

El primer paso es realizar un diagnóstico de oportunidades de IA para entender el negocio, detectar dónde puede generarse más valor y priorizar los casos de uso por impacto, viabilidad y retorno. Ese análisis revisa cómo se captan y gestionan las oportunidades, qué información tienen marketing y ventas, dónde pueden estar perdiéndose ventas y qué tareas administrativas consumen tiempo sin aportar suficiente valor.

“No todo tiene que llevar inteligencia artificial”, señala Colomer. “Hay que identificar dónde puede producir una mejora tangible, ya sea generar oportunidades, tomar mejores decisiones o liberar tiempo de tareas que aportan poco valor”. También se trata de evitar errores frecuentes: empezar por la herramienta y buscar después dónde encajarla, abordar el proyecto sin un responsable claro o no definir de antemano qué resultado se espera conseguir. Sin objetivos concretos, la tecnología corre el riesgo de quedarse en una prueba sin continuidad.

Oficinas de Neorg en Girona

Oficinas de Neorg en Girona / Cedida

La información, al servicio del negocio

Para que estas aplicaciones funcionen, la inteligencia artificial necesita acceder al contexto real de la empresa. Muchas compañías ya disponen de esa información, pero repartida entre el ERP, el CRM, HubSpot, Mailchimp, bases de datos, documentos y otras herramientas.

El objetivo no es ordenar datos por el simple hecho de hacerlo, sino convertir información que ya existe en conocimiento útil para el negocio. “Una empresa puede tener muchas herramientas y, aun así, no estar aprovechando todo lo que sabe sobre sus clientes. Cuando conectamos esa información podemos utilizarla para detectar oportunidades y tomar mejores decisiones”, explica Colomer.

Esta integración exige también reglas claras sobre qué herramientas pueden utilizarse, qué información puede compartirse y quién accede a determinados datos. Incorporar IA de forma útil implica también hacerlo de forma controlada y segura.

IA aplicada a procesos concretos

Con los objetivos definidos y la información necesaria disponible, la inteligencia artificial puede integrarse en los procesos cotidianos. “Y es en este punto”, señala el CEO de Neorg, “cuando la IA empieza a ser realmente interesante, cuando deja de funcionar como una herramienta separada”.

En marketing puede analizar campañas, cualificar oportunidades, identificar qué acciones generan negocio o personalizar comunicaciones. En el área comercial, permite priorizar clientes, preparar reuniones con mayor contexto, detectar posibilidades de venta cruzada o mejorar el seguimiento de cada oportunidad. En administración puede automatizar consultas, tratamiento documental y procesos repetitivos, reduciendo carga operativa y liberando tiempo para tareas de mayor valor. También puede habilitar asistentes internos, agentes inteligentes o sistemas de consulta.

Para acelerar estas implantaciones, Neorg dispone de tecnología y frameworks previamente desarrollados que permiten adaptar los proyectos sin empezar siempre desde cero. Uno de los principales exponentes es Portalbusiness, un ecosistema de aplicaciones desarrollado para conectar la empresa con sus clientes y equipos, integrar información de distintos sistemas y digitalizar procesos comerciales y operativos.

Neorg dispone de tecnología y frameworks como Portalbusiness

Neorg dispone de tecnología y frameworks como Portalbusiness / Cedida

Sobre esta base pueden articularse soluciones para clientes, equipos comerciales y otros entornos de trabajo, conectando y ordenando la información que hoy se encuentra dispersa entre distintos sistemas. Neorg combina así una tecnología ya desarrollada y probada con la personalización que requiere cada organización, creando una base sólida sobre la que incorporar progresivamente nuevas capacidades de inteligencia artificial.

Esa base tecnológica, sin embargo, no condiciona la solución. “No queremos llegar a una empresa diciendo qué tecnología tiene que comprar. Primero queremos entender cómo funciona, dónde están sus oportunidades y qué podemos mejorar. A partir de ahí definimos qué solución tiene sentido”, señala Colomer.

El objetivo: vender más y mejor

La automatización suele asociarse al ahorro de tiempo, pero el potencial de la inteligencia artificial va más allá de la eficiencia. Conocer mejor a un cliente, identificar una oportunidad antes, conseguir que marketing y ventas trabajen con más información o liberar a los equipos de tareas repetitivas puede tener un impacto directo sobre el crecimiento.

“Al final no implantamos inteligencia artificial para que una empresa pueda decir simplemente que la utiliza. La implantamos para conseguir que entienda mejor a sus clientes, aproveche mejor sus oportunidades y, en última instancia, venda más y venda mejor”, resume Colomer.

La inteligencia artificial abre una nueva etapa para las empresas, pero probablemente las que mejor la aprovechen no serán las que incorporen más herramientas, sino aquellas que sepan identificar dónde aporta valor e integrarla progresivamente en sus procesos y estrategia de negocio.