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Negocios

Judith Viader, Premio Emprendedor del Año de EY en Catalunya

La CEO de Frit Ravich ha sido reconocida por su trayectoria transformadora al mando de la empresa y su contribución al tejido empresarial catalán

De izquierda a derecha: Pedro Oliver, director de la oficina de Barcelona de Julius Baer; Xavier Trias, socio responsable de EY en Catalunya; Pilar Fernández, socia de EY y responsable del Premio Emprendedor del Año en Catalunya; Miquel Sàmper, conseller d’Empresa i Treball de la Generalitat de Catalunya; Judith Viader,  CEO de Frit Ravich; Raquel Gil, tinenta d’alcaldia de Drets Socials, Promoció Econòmica, Treball, Feminismes i Memòria Democràtica de l’Ajuntament de Barcelona; Cristina Urgellés, socia de EY y Sandra Sieber, profesora del IESE.

De izquierda a derecha: Pedro Oliver, director de la oficina de Barcelona de Julius Baer; Xavier Trias, socio responsable de EY en Catalunya; Pilar Fernández, socia de EY y responsable del Premio Emprendedor del Año en Catalunya; Miquel Sàmper, conseller d’Empresa i Treball de la Generalitat de Catalunya; Judith Viader, CEO de Frit Ravich; Raquel Gil, tinenta d’alcaldia de Drets Socials, Promoció Econòmica, Treball, Feminismes i Memòria Democràtica de l’Ajuntament de Barcelona; Cristina Urgellés, socia de EY y Sandra Sieber, profesora del IESE. / Carolina Kowarik

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Judith Viader, CEO de Frit Ravich, ha sido proclamada ganadora del Premio Emprendedor del Año de EY en Catalunya. Un reconocimiento a la capacidad de liderazgo que la empresaria ha demostrado al frente de la compañía que su padre fundó en 1963 y que ella dirige desde hace más de tres décadas.

El galardón, impulsado por EY, firma líder en servicios de auditoría, fiscalidad, asesoramiento en transacciones y consultoría, es ya un referente internacional en la valoración del talento emprendedor, promotor y gestor. En la que ha sido su 29º edición, vuelve a poner el foco en quienes impulsan el crecimiento económico, la innovación y el empleo de calidad.

“En Catalunya apostamos por quienes deciden crear y transformar negocios; les acompañamos con herramientas de asesoramiento y formación; y premiamos su éxito con distinciones como esta, en agradecimiento a su impulso de proyectos que aportan valor al territorio”, explica Miquel Sàmper, conseller d’Empresa i Treball de la Generalitat de Catalunya.

El galardón es un referente internacional en la valoración del talento emprendedor

Una empresa familiar que lidera el sector del snack

Frit Ravich es una compañía familiar con más de 60 años de trayectoria, especializada en la elaboración y distribución de patatas fritas, snacks y frutos secos. Con presencia en 38 delegaciones, alrededor de 1.200 empleados y una cartera de más de 4.500 productos comercializados, se ha consolidado como un referente nacional en el sector del snack. Desde su fundación ha crecido de manera sostenible y hoy atiende más de 50.000 puntos de venta semanalmente y gestiona 3.700 pedidos cada día.

El objetivo ahora es diversificar su oferta para responder a las necesidades y gustos de todos los consumidores, además de seguir innovando, con el objetivo de mejorar la productividad y reforzar su competitividad en el mercado, sin dejar nunca de lado los valores y los procesos tradicionales que siempre han guiado a la empresa y que les han permitido desarrollar un producto de alta calidad.

“Hablamos a menudo de la necesidad imperiosa de la digitalización de la empresa familiar catalana. Frit Ravich es un claro ejemplo de la ventaja competitiva que esta supone. Entendieron lo que la tecnología podía hacer por su compañía y lograron implementarla sin faltar a sus origenes”, declara Xavier Trias, socio responsable de EY en Catalunya. “Transformar no es romper con el pasado, es evolucionar con las personas y sus liderazgos para seguir creando futuro con autenticidad”, añade Judith Viader. Esta es la filosofía que ha guiado su gestión al frente de la empresa.

Innovación y tradición, pilares del crecimiento

Además del crecimiento del negocio, la figura de Judith Viader ha ganado peso en el panorama empresarial catalán, caracterizada por un estilo de liderazgo que combina visión estratégica y cercanía con todas las personas que forman parte del proyecto. Durante más de tres décadas, ha impulsado una transformación profunda de la empresa sin perder su esencia original. Su trayectoria es ejemplo de cómo dirigir con perspectiva de futuro, pero respetando los orígenes.

“Judith Viader ha encarnado un liderazgo transformador y comprometido con la sociedad, referente para muchas otras mujeres y jóvenes. La industria alimentaria que ella representa es un motor económico increíblemente potente, y el incremento de la presencia femenina en todos sus niveles actuará como un catalizador social, favorecedor de la igualdad y multiplicador de talento”, asegura Raquel Gil, tinenta d’alcaldia de Drets Socials, Promoció Econòmica, Treball, Feminismes i Memòria Democràtica de l’Ajuntament de Barcelona.

Rumbo a Madrid y a la final internacional

Tras alzarse con el galardón en Catalunya, Judith Viader competirá ahora por el Premio Emprendedor del Año de EY a nivel estatal, en una ceremonia que tendrá lugar en Madrid el 15 de abril de 2026.

Viader competirá en Madrid por el Premio Emprendedor del Año de EY a nivel estatal

El vencedor de dicha gala representará a España en la final internacional, que reunirá en Montecarlo a emprendedores de más de 60 países para condecorar al ganador del Premio Emprendedor del Año Mundial de EY. Un horizonte que sitúa a Viader y a Frit Ravich en el mapa global del emprendimiento y que culmina un año especialmente exitoso para la compañía y su directora ejecutiva.


ENTREVISTA

Judith Viader dirige la empresa desde hace más de tres décadas.

Judith Viader dirige la empresa desde hace más de tres décadas. / FRIT RAVICH

Somos un negocio familiar que mira al futuro sin olvidar sus orígenes

Judith Viader

— CEO de Frit Ravich

Josep Maria Viader, fundó la empresa en 1963. Su hija tomó el relevo de la dirección hace ya más de tres décadas

¿Qué ha significado para usted recibir este premio?

Una satisfacción enorme. Lo vivo como un reconocimiento colectivo, reflejo de una labor que nos define como empresa y como familia. Para mí, emprender significa avanzar con propósito y dar vida a un proyecto entre todos. Este reconocimiento me lo recuerda de manera muy especial. Además, me hace mucha ilusión contribuir a visibilizar el liderazgo femenino e inspirar a otras mujeres a ocupar espacios donde todavía somos minoría.

Sabemos que Frit Ravich nació de la mano de su padre. ¿Cuál es la historia de su creación?

En realidad es una historia de amistad. Con 21 años, mi padre, Josep Maria Viader, ya era emprendedor cuando su amigo, Lluís Tornillo, cayó enfermo. Él no podía salir de casa, y decidieron hacer sus primeras patatas fritas en la cocina de su madre. A partir de ahí, todo empezó a crecer. Repartían productos puerta a puerta por los municipios cercanos, establecieron un almacén en el garaje familiar y, más tarde, abrimos nuestra primera nave, a la que llamábamos “la patatera”. Con el tiempo, logramos consolidar la empresa con un modelo muy nuestro: familiar y auténtico.

¿Cuál ha sido su trayectoria dentro de Frit Ravich y cómo ha influido en su transformación?

Jamás habría imaginado este camino. De joven solía decir: “Yo nunca trabajaré con mi padre”. Y aquí estoy, con toda una vida profesional dedicada a Frit Ravich. He pasado por muchas áreas: operaciones, comercial, controlling, marketing... Eso me permitió conocer entender de verdad la empresa. Un día, el que solía ser el director general decidió emprender otro proyecto. Fueron mis compañeros quienes propusieron que yo asumiera el liderazgo. Su confianza fue determinante. Todavía recuerdo lo que me dijo mi padre: “Hay mil personas (300 empleados, a unas tres por familia) que dependen de ti, hazlo bien”. Desde entonces, hemos vivido una gran transformación. En 2016 iniciamos el proyecto Butterfly con una idea muy clara, queríamos construir una empresa preparada para el futuro, pero sin perder nuestra esencia. No era cuestión de cambiar, sino de desarrollar nuevas habilidades para un entorno que evoluciona muy rápido. Nuestra cultura corporativa, Feel Frit, se basa en la combinación de valores tradicionales (la orientación al cliente, la proximidad, y la superación) y el cambio (más autonomía, transversalidad y simplicidad). Ese equilibrio es el que nos ha guiado.

¿Qué papel ha jugado la tecnología esta transformación?

Es una parte fundamental de nuestra evolución. Enseguida nos dimos cuenta de que el reto no era ‘digitalizar’, sino ayudar a las personas a sentirse capaces y preparadas para trabajar en un entorno más digital. Hoy la tecnología nos permite ser mucho más eficientes: automatizamos procesos, garantizamos trazabilidad y utilizamos datos e inteligencia artificial para anticiparnos y planificar. La robótica, los sistemas de análisis y las nuevas herramientas nos han ayudado a ganar tiempo y a dedicar más energía a lo que realmente aporta valor. Un ejemplo es Frit Data Solutions, nuestra unidad de análisis avanzado, que no solo impulsa decisiones internas, sino que también aporta conocimiento a proveedores y partners del sector. La tecnología es un medio para seguir mejorando sin renunciar a nuestra forma de hacer las cosas.

¿Cuáles son los próximos objetivos estratégicos de Frit Ravich?

Somos ambiciosos, queremos duplicar las ventas y alcanzar los 600 millones de euros en 2030, frente a los 332 millones del año pasado. Para lograrlo, debemos ganar cuota en los segmentos de mayor valor para el consumidor, entendiendo que quiere el cliente en cada canal y adaptando nuestra propuesta a cada mercado. Estamos orientando nuestras marcas, Caseras para un consumidor más tradicional y Premium para uno más joven, y potenciando enseñas como Cocteleo, Topcorn y Real Bites, que nos permiten innovar en mezclas atrevidas y opciones más saludables. Además, estamos construyendo junto a las instalaciones actuales de Maçanet de la Selva una nueva planta que nos permitirá crecer al ritmo que necesitamos. Y, por supuesto, seguimos apostando por la innovación. Queremos que, en los próximos años, entre el 5% y el 10% de la facturación provenga de productos nuevos.