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MANRESA Ll·LUMINA: FINALISTA DEL PREMIO BBVA A LA SOSTENIBILIDAD EMPRESARIAL

Bernat Ladrón de Guevara Esquius: “Generamos y consumimos energía de forma compartida”

El proyecto Manresa Il·lumina afronta el reto de la transición energética en entornos industriales desde la cooperación

Hablamos con Bernat Ladrón de Guevara Esquius, Presidente del Consejo Rector de Manresa Il·lumina.

Placas fotovoltaicas en la cubierta de una de las empresas del polígono industrial.

Placas fotovoltaicas en la cubierta de una de las empresas del polígono industrial.

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La sostenibilidad se ha convertido en un eje estratégico para muchas empresas catalanas, y los ocho finalistas de este premio son un claro ejemplo. No se conforman con cumplir la normativa: apuestan por transformar sus modelos de negocio para que sean más sostenibles e inclusivos. BBVA quiere ser su aliado en este camino, ofreciendo financiación y acompañamiento experto para impulsar el cambio.

La sostenibilidad se ha convertido en un eje estratégico para muchas empresas catalanas, y los ocho finalistas de este premio son un claro ejemplo. No se conforman con cumplir la normativa: apuestan por transformar sus modelos de negocio para que sean más sostenibles e inclusivos. BBVA quiere ser su aliado en este camino, ofreciendo financiación y acompañamiento experto para impulsar el cambio.

-¿Cuál es el contexto que favoreció la aparición de la comunidad energética empresarial Manresa Il·lumina?

-En el 2021, un estudio financiado por la administración local mostró que el polígono de Bufalvent tenía potencial para generar en sus cubiertas tanta energía como la que consumían sus empresas, aunque se detectaron desequilibrios entre superficie disponible y consumo. El concepto de comunidad energética apareció entonces como una oportunidad para equilibrar esta situación. Más tarde, un estudio de viabilidad impulsado por la Diputació de Barcelona y el Ayuntamiento de Manresa definió el modelo técnico, legal, organizativo y económico. En un contexto de precios energéticos elevados y con el acuerdo de 36 empresas, se constituyó la Comunitat Energètica Empresarial Manresa Il·lumina. En esta primera fase participan 36 empresas, con 49 puntos de consumo y distintos modelos de participación.

Bernat Ladrón de Guevara Esquius, Presidente del Consejo Rector de Manresa Il·lumina.

Bernat Ladrón de Guevara Esquius, Presidente del Consejo Rector de Manresa Il·lumina. / CEDIDA

-¿Cómo funciona?

-Es simple: generamos y consumimos energía de forma compartida. Autoconsumo compartido. La energía generada por la comunidad energética se reparte por coeficientes según los estudios y curvas de consumo de cada empresa. Es decir, si eres un gran consumidor, tendrás mayor coeficiente de reparto.

-¿Qué beneficios os aporta esta forma de producir y consumir energía?

-Ajusta los desequilibrios y hace posible la transición energética en los polígonos industriales, fomenta la colaboración empresarial, promueve la sostenibilidad ambiental de forma colaborativa, reduce la huella de carbono, genera ahorro energético y económico y alcanza una independencia parcial de la red eléctrica.

-¿Cuál es el carácter innovador del proyecto?

-La principal innovación del proyecto reside en su enfoque colaborativo y orientado a la autosuficiencia energética. Empresas que anteriormente operaban de forma aislada han decidido unirse para generar y compartir energía limpia, aprovechando las cubiertas de sus propias naves industriales.

Este modelo impulsa la democratización del acceso a la energía renovable, garantizando que tanto pequeñas como grandes empresas puedan beneficiarse de ella. La producción local reduce la dependencia de redes externas y refuerza la resiliencia energética del conjunto del polígono.

-¿Cómo les gustaría que evolucionara Manresa Il·lumina en los próximos años?

-Ya está en marcha la segunda fase del proyecto, con el objetivo de duplicar socios y potencia instalada. A su vez estamos estudiando las posibilidades del almacenamiento y gestión inteligente, creando una plataforma digital avanzada para monitorizar y optimizar la energía en tiempo real e impulsando un proyecto de movilidad sostenible, así como el uso de otras tecnologías como la minieólica, o aportando nuevos servicios como el car sharing eléctrico.

-¿Qué obstáculos quedan por superar para que haya más comunidades energéticas en Catalunya y en España?

-Tradicionalmente, las compañías de un mismo polígono o sector han operado de manera independiente, sin generar dinámicas de cooperación más allá de su propia actividad. La creación de una comunidad energética, en cambio, requiere un cambio de mentalidad: apostar por la confianza mutua, la transparencia y una visión compartida que permita gestionar la energía de forma colectiva, transformando un recurso esencial en una oportunidad de beneficio común.

-¿Cómo valoráis la elección como finalistas del Premio BBVA a la Sosteniblidad Empresarial?

-La nominación también visibiliza el proyecto y aumenta su potencial de replicabilidad, generando un ejemplo inspirador para otras zonas industriales. Esperamos que este reconocimiento anime a más empresas a organizarse y colaborar para generar y compartir energía renovable, avanzando juntos hacia un modelo energético más sostenible.En el 2021, un estudio financiado por la administración local mostró que el polígono de Bufalvent tenía potencial para generar en sus cubiertas tanta energía como la que consumían sus empresas, aunque se detectaron desequilibrios entre superficie disponible y consumo. El concepto de comunidad energética apareció entonces como una oportunidad para equilibrar esta situación. Más tarde, un estudio de viabilidad impulsado por la Diputació de Barcelona y el Ayuntamiento de Manresa definió el modelo técnico, legal, organizativo y económico. En un contexto de precios energéticos elevados y con el acuerdo de 36 empresas, se constituyó la Comunitat Energètica Empresarial Manresa Il·lumina. En esta primera fase participan 36 empresas, con 49 puntos de consumo y distintos modelos de participación.

-¿Cómo funciona?

-Es simple: generamos y consumimos energía de forma compartida. Autoconsumo compartido. La energía generada por la comunidad energética se reparte por coeficientes según los estudios y curvas de consumo de cada empresa. Es decir, si eres un gran consumidor, tendrás mayor coeficiente de reparto.

-¿Qué beneficios os aporta esta forma de producir y consumir energía?

-Ajusta los desequilibrios y hace posible la transición energética en los polígonos industriales, fomenta la colaboración empresarial, promueve la sostenibilidad ambiental de forma colaborativa, reduce la huella de carbono, genera ahorro energético y económico y alcanza una independencia parcial de la red eléctrica.

-¿Cuál es el carácter innovador del proyecto?

-La principal innovación del proyecto reside en su enfoque colaborativo y orientado a la autosuficiencia energética. Empresas que anteriormente operaban de forma aislada han decidido unirse para generar y compartir energía limpia, aprovechando las cubiertas de sus propias naves industriales.

Este modelo impulsa la democratización del acceso a la energía renovable, garantizando que tanto pequeñas como grandes empresas puedan beneficiarse de ella. La producción local reduce la dependencia de redes externas y refuerza la resiliencia energética del conjunto del polígono.

-¿Cómo les gustaría que evolucionara Manresa Il·lumina en los próximos años?

-Ya está en marcha la segunda fase del proyecto, con el objetivo de duplicar socios y potencia instalada. A su vez estamos estudiando las posibilidades del almacenamiento y gestión inteligente, creando una plataforma digital avanzada para monitorizar y optimizar la energía en tiempo real e impulsando un proyecto de movilidad sostenible, así como el uso de otras tecnologías como la minieólica, o aportando nuevos servicios como el car sharing eléctrico.

-¿Qué obstáculos quedan por superar para que haya más comunidades energéticas en Catalunya y en España?

-Tradicionalmente, las compañías de un mismo polígono o sector han operado de manera independiente, sin generar dinámicas de cooperación más allá de su propia actividad. La creación de una comunidad energética, en cambio, requiere un cambio de mentalidad: apostar por la confianza mutua, la transparencia y una visión compartida que permita gestionar la energía de forma colectiva, transformando un recurso esencial en una oportunidad de beneficio común.

-¿Cómo valoráis la elección como finalistas del Premio BBVA a la Sosteniblidad Empresarial?

-La nominación también visibiliza el proyecto y aumenta su potencial de replicabilidad, generando un ejemplo inspirador para otras zonas industriales. Esperamos que este reconocimiento anime a más empresas a organizarse y colaborar para generar y compartir energía renovable, avanzando juntos hacia un modelo energético más sostenible.