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Más de una década transformando escuelas a través de la cultura en Catalunya: una alianza que motiva a alumnos y profesores

El programa Escoles Tàndem de Fundació Catalunya La Pedrera impulsa alianzas entre centros educativos e instituciones culturales catalanas para mejorar la calidad educativa y la cohesión social

Más de 8.300 alumnos y 800 docentes han participado en una experiencia que aúna conocimiento, emoción y creatividad

Unos niños interpretan "El Cascanueces"

Unos niños interpretan "El Cascanueces" / Cedida / Mario Wuzburger

Pep Canals

Barcelona
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Hace más de diez años, la Fundació Catalunya La Pedrera puso en marcha una idea: unir el arte y la educación con el propósito de potenciar la innovación educativa y ofrecer más oportunidades al alumnado, independientemente de su contexto social. De ese concepto surgió el programa Escoles Tàndem, un proyecto que ha acompañado ya a 27 centros educativos y 22 instituciones culturales de referencia con un objetivo claro: mejorar las oportunidades de aprendizaje del alumnado a través de la singularización de los centros educativos.

“Entendimos que sumar esfuerzos entre centros educativos e instituciones culturales podía ofrecer al alumnado experiencias más ricas y significativas, que unieran conocimiento, emoción y creatividad”, explica Lluís Farrés, director de ciencia, educación e investigación de la Fundació Catalunya La Pedrera, impulsora del programa.

Una alianza que transforma escuelas e instituciones culturales

El proyecto establece un colaboración de tres años en el que las escuelas participantes se asocian con una institución cultural —como el Teatre Nacional de Catalunya, el Museu Picasso, la Fundació Joan Miró, el Gran Teatre del Liceu o el Festival Temporada Alta, entre otros—. Ahora bien, el concepto no es hacer un acompañamiento de forma externa, sino que todas las partes sumen sinergias y se transformen mutuamente. “La transformación es doble: también las instituciones culturales se benefician y aprenden, conectando con la realidad educativa, redescubriendo su función social y acercándose a nuevos públicos”, señala Farrés. 

El modelo ha demostrado sobradamente su impacto a lo largo del tiempo. Según los datos de la Fundació Catalunya La Pedrera, más de 8.300 alumnos y 800 docentes han participado ya en el programa, y ha habido mejoras significativas en la motivación, asistencia y rendimiento del alumnado, así como en la cohesión y participación del profesorado.

Unas niñas pintan en una actividad del programa Escoles Tàndem

Una niña pinta una escenografía en la Escola La Sedeta, que colabora con el Teatre Lliure / Cedida

Caso de éxito de la Escola Ramon Llull de Barcelona: del aula al escenario

Algunas de las experiencias del programa demuestran cómo el arte puede transformar una comunidad. La Escola Ramon Llull de Barcelona es un ejemplo. El centro educativo, en su alianza con el Teatre Nacional de Catalunya (TNC), integró las artes escénicas en su proyecto. “El programa permitió incorporar el lenguaje escénico como herramienta pedagógica en el día a día del aula”, explica Sònia Camacho, responsable del programa educativo y social en el Teatre Nacional de Catalunya. “El resultado fue un aprendizaje más vivencial y significativo, que favoreció el desarrollo de las competencias lingüísticas, sociales y personales del alumnado”.

Para Eva Antequera, profesora y jefa de estudios durante la implementación del programa, el cambio fue profundo: “Ha fortalecido el trabajo en equipo, consolidado una línea pedagógica compartida y aumentado la motivación tanto del profesorado como del alumnado. Hoy la escuela es más cohesionada, creativa y abierta a su entorno”.

El impacto ha ido más allá de la motivación. La Escola Ramon Llull ha experimentado un aumento en la matrícula, transformándose en una escuela que refleja la diversidad y realidad de su barrio, y que es hoy altamente valorada por las familias, un ejemplo de cómo la innovación metodológica y la cultura pueden revertir dinámicas de desigualdad educativa.

La ópera llega a las aulas de Manresa

Escoles Tàndem sigue creciendo y este curso se ha sumado al programa la Escola Oms i de Prat de Manresa, que ha iniciado una alianza con el Gran Teatre del Liceu. El objetivo: acercar la ópera y las artes escénicas a todo el alumnado. “La colaboración supone una oportunidad para que el alumnado y el profesorado vivan la música y la ópera como lenguajes que inspiran, cohesionan y abren nuevas formas de aprendizaje compartido”, destaca Jordina Oriols, responsable del servicio educativo LiceuAprèn.

Durante los próximos tres años, la escuela y el Liceu trabajarán conjuntamente para integrar la música en el proyecto educativo del centro. “El arte ayuda a los niños a encontrar su voz y a construir confianza”, añade Gemma Vilaseca, directora del centro. “Nos permite avanzar hacia una educación más creativa, inclusiva y centrada en las personas”.

El programa ayuda a la innovación educativa a través del arte

Exposición fotográfica fruto de la colaboración entre la Escola Pau Sans y la Fundació Joan Miró / Cedida

Un modelo de innovación con impacto real

Los resultados de Escoles Tàndem son palpables: centros con mayor demanda, profesorado más motivado, alumnado más participativo y una comunidad educativa más cohesionada. Además, las alianzas no se rompen al finalizar el ciclo, sino que se mantienen vivas. Algunos centros, como la Escola Poblenou o la Escola Pau Sans, continúan colaborando años después con sus instituciones de referencia. “El proyecto no es una intervención puntual, sino una apuesta por la transformación global y sostenida de los centros educativos”, resume Farrés. 

A lo largo de su trayectoria, Escoles Tàndem ha demostrado que el arte y la educación, cuando van de la mano, generan un impacto duradero en el aprendizaje, la equidad y la cohesión social.