Ir a contenido

GUERRA EN SIRIA

Asad lanza una ofensiva contra los últimos bastiones de los rebeldes sirios

Las zonas afectadas son las provincias de Idleb y el suburbio de Guta y más de 70.000 personas han huido a causa de los combates y de los bombardeos de la aviación rusa que apoya al Ejército de Damasco

Adrià Rocha Cutiller

Civiles y voluntarios de la Defensa Civil Siria buscan sobrevivientes tras varios ataques aéreos en la ciudad de Hamoria, en Guta.

Civiles y voluntarios de la Defensa Civil Siria buscan sobrevivientes tras varios ataques aéreos en la ciudad de Hamoria, en Guta. / EFE / MOHAMMED BADRA

Con la guerra casi ganada y cerca de terminarse, el régimen del presidente sirio, Bashar al Asad, ha empezado la gran ofensiva para capturar las dos últimas áreas aún controladas por la oposición rebelde: la provincia de Idleb y el suburbio de Guta, en Damasco. Las tropas de Al Asad —apoyadas por la aviación rusa, las milicias chiís iraquís y Hizbulá— ha conseguido entrar en el sur de la región de Idleb, donde, en la actualidad, viven algo más de un millón de personas, muchas de las cuales llegaron a tras escapar del sitio a Alepo.

Ahora, otra vez, tienen que volver a huir. Según la oficina en Siria de Naciones Unidas y durante las últimas semanas, unas 70.000 personas han huido de Idleb, controlada en parte por los yihadistas del grupo Hayat Tahrir al Sham —sucesora de Jabhat al Nusra, vinculada a Al Qaeda—. Estos nuevos refugiados van hacia el norte, hacia Jarabuluslejos de Al Asad, en zonas de Siria controladas militarmente y administradas por Turquía.

La ofensiva a Idleb, de hecho, ha molestado profundamente a Ankara, que en los últimos meses se había mostrado más o menos dispuesta a negociar con el régimen sirio.

«Damasco está atacando a la oposición moderada con la excusa de luchar contra Nusra (Hayat Tahrir al Sham). Esta actitud frustra el proceso para llegar a una solución política al conflicto —dijo este martes el ministro de Asuntos Exteriores turco, Mevlüt Çavusoglu—. Pedimos a Rusia e Irán que asuman responsabilidades en Siria. Los grupos que se reunirán en Sochi no deberían hacer esto», expresó, en referencia a las negociaciones entre los aliados de Damasco, el régimen y la oposición, que tendrán lugar a finales de enero en la ciudad del sur de Rusia.

Pugna por ser primero

El pasado mes de octubre, Turquía y Rusia —la mayor aliada de Asad—, pactaron hacer de Idleb una región de «reducción del conflicto» que tendría que ser controlada en tierra por tropas turcas y en el aire por la aviación rusa. Damasco, entonces, protestó: dijo que el Ejército de Turquía, aunque contase con la aprobación rusa, no era bienvenido en Siria. Después de tres meses del inicio de la operación, Ankara no ha conseguido tomar el control de la provincia. Damasco, por lo tanto, espera hacerlo antes que su rival.

Las últimas fases de la guerra en Siria se han convertido en una carrera. Ya pasó en la lucha contra el Estado Islámico (EI), en la que las fuerzas kurdas —apoyadas por Estados Unidos— y Damasco se apresuraron militarmente por el valle del Éufrates para ver quién capturaba primero la última ciudad en manos del EI, Deir Ezzor. Ganó Asad.

La carrera, ahora, es contra Turquía y los perjudicados son siempre los mismos: la población civil. Según el Observatorio Sirio por los Derechos Humanos, la situación en Idleb es desesperada y ha forzado a muchos desplazados a tener que vivir en invernaderos en el campo, en tiendas de plástico que, por supuesto, no están condicionadas para aguantar las temperaturas del invierno.

Sitio en Guta

Damasco, además, también ha aumentado la presión sobre Guta, donde, desde hace años, el régimen de Al Asad mantiene un largo asedio que condena al hambre a las 400.000 personas que aún viven allí.

Los rebeldes que resisten en Guta denuncian que además de no entrar casi comida, los bombardeos se han multiplicado, causando la muerte a unas 130 personas. Entre ellas se encuentra Karim, un bebé que perdió a su madre y un ojo en un bombardeo contra un mercado de Guta y que se convirtió en viral en internet.