Saltar al contenido principalSaltar al pie de página
Madrid Marriott Hotel Princesa Plaza

Un refugio ‘brutal’ en pleno Madrid

El primer hotel Marriott ubicado en el centro de la capital española, recientemente renovado, combina los valores propios de esta compañía internacional, como la calidad y el confort, con un alma castiza

Terraza del Madrid Marriott Hotel Princesa Plaza, ubicado en un edificio de estilo brutalista.

Terraza del Madrid Marriott Hotel Princesa Plaza, ubicado en un edificio de estilo brutalista.

Víctor Fúser

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

La película 'The Brutalist', protagonizada por Adrien Brody, fue una de las grandes triunfadoras de los Oscar del año pasado. Algo que sirvió para poner el foco en este estilo arquitectónico que prima las formas geométricas simples y las estructuras regulares, con el uso de materiales como el hormigón y el acero. Uno de los mejores ejemplos de brutalismo que se pueden encontrar en Madrid es el edificio que alberga el recientemente renovado Madrid Marriott Hotel Princesa Plaza, situado en el barrio de Argüelles, allí donde el bullicio de la Gran Vía se transforma en calma urbana.

Desde su inauguración en 1976 se erigió como uno de los hoteles más modernos de su época. Hoy, gracias a una reforma integral con una inversión de 51 millones de euros, vuelve a brillar como el primer hotel Marriott ubicado en el centro de la capital española. Su arquitectura, luz natural y ubicación lo convierten en un refugio abierto a la ciudad, donde tradición y modernidad se encuentran en un proyecto que combina la fuerza de una marca global con una identidad profundamente local. En este sentido, la calidad y confort característicos de la firma se unen a un espíritu marcadamente madrileño.

Habitación con vistas en el Madrid Marriott Hotel Princesa Plaza.

Habitación con vistas en el Madrid Marriott Hotel Princesa Plaza. / Cedida

Integrado en la ciudad

La reforma de 2025 pone en valor la luz característica de la ciudad, integrándola en espacios amplios, cálidos y versátiles. El diseño actualiza la identidad del hotel con un enfoque contemporáneo que mantiene vivo su vínculo con el entorno. Cada ambiente rinde homenaje al alma castiza, reinterpretada con un lenguaje actual que conecta con quienes buscan disfrutar de la esencia auténtica de la capital.

Las habitaciones y zonas comunes combinan líneas limpias, tonos neutros y detalles cálidos que invitan al descanso y a la inspiración. El hotel cuenta con 414 habitaciones y suites con un diseño elegante y funcional, con vistas panorámicas desde las plantas superiores. Equipadas con Smart TV, wifi de alta velocidad, ‘mobile key’ y detalles ‘premium’. El lobby, por su parte, se ha diseñado como un espacio luminoso y versátil. Se estructura bajo el concepto de Great Room propio de Marriott Hotels, convirtiéndose en un espacio abierto, flexible y multifuncional, pensado para adaptarse a las nuevas formas de viajar, trabajar y conversar. O simplemente para contemplar el ritmo de una ciudad que nunca se detiene.

El restaurante del hotel.

El restaurante del hotel. / Cedida

La reforma también ha convertido el hotel en un referente para el turismo de negocios y eventos, combinando infraestructuras de primer nivel con un diseño pensado para la eficiencia y la experiencia del asistente. Sus espacios versátiles, inundados de luz natural y perfectamente conectados, junto con un equipo especializado, lo convierten en una de las propuestas más sólidas y competitivas para obtener los resultados más inspiradores.

La Chata, platos clásicos renovados

Otro ejemplo de la filosofía de Madrid Marriott Hotel Princesa Plaza de reformular la tradición a través de una perspectiva actual se encuentra en su restaurante La Chata, Abacería Castiza. Cuenta con una coctelería en su entrada, una amplia sala y una terraza acristalada y climatizada que permite disfrutar de la luz natural durante todo el año.

La carta parte de recetas clásicas basadas en la calidad del producto y el respeto al pasado. No faltan platos emblemáticos como la ensalada de tomate extradulce con cecina de León, los callos a la madrileña o las carrilleras de ternera estofadas. También hay hueco para propuestas más exóticas, como el solomillo con pak choi o el wok de arroz con verduras, pollo y cacahuetes.

De lunes a viernes, La Chata ofrece un menú ejecutivo que cambia cada semana y está diseñado para quienes buscan una opción sabrosa y rápida sin renunciar a la calidad del producto.