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EL TÉCNICO DEL UNITED

Van Gaal tiene un plan

pide 3 meses para implantar su estilo tras caer en la Copa ante un club de Tercera y sumar 1 punto de 6 en la Liga

Van Gaal asiste a la debacle del Manchester United en la Copa de la Liga ante el MK Dons, de Tercera División.

Van Gaal asiste a la debacle del Manchester United en la Copa de la Liga ante el MK Dons, de Tercera División.

POL GUSTEMS
MANCHESTER

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Louis Van Gaal aparece con una mano encima de la otra, descansando, en la fotografía de familia que viste la fachada de Old Trafford. Es su único instante de calma. El holandés en una punta y Ryan Giggs en la otra, con el traje oficial. En el centro pisa el balón el nuevo capitán de Inglaterra, Wayne Rooney. Les acompañan 22 futbolistas más. Algunos de ellos formaron parte de la extraña alineación  -repleta de suplentes y jugadores que serán vendidos- que según el Daily Telegraph «avergonzó la camiseta» de los red devils frente al MK Dons, el conjunto de tercera división que les humilló y eliminó en la Copa de la Liga (4-0).

En la Premier League suman 1 punto de 6 posibles. El Manchester United necesita la revolución del Tulipán de Hierro, que pide como mínimo tres meses para que su sistema empiece a funcionar. «No saben lo que están haciendo. No tienen ni idea de a qué están jugando». Steve Claridge, el analista radiofónico de BBC Radio 5 que presenció el encuentro de Copa, criticó desesperadamente el 3-5-2 que ha impuesto Van Gaal. Le han seguido la mayoría de especialistas, a quienes cuesta ver al United con una disposición tan diferente a la de los últimos 20 años. El problema, según el técnico holandés, sucede cuando el equipo tiene el balón, porque no saben construir la jugada y pierden balones comprometidos. En la fase defensiva no sufren tanto.

Van Gaal pide tiempo para un estilo que defiende con orgullo. La semana pasada una leyenda del Manchester United, el ex futbolista Gary Neville, fue a visitarle en su oficina de la ciudad deportiva de Carrington. Neville fue un futbolista de mucho carácter y ahora es uno de los analistas televisivos mejor considerados en Inglaterra por su gran personalidad. Lo primero que hizo Van Gaal fue extenderle una hoja y un bolígrafo: «¿Sabes el sistema con el que jugamos ahora? Demuéstralo». Neville no supo cómo reaccionar. «Qué pasa? ¿Eres tímido quizás?» Era la primera vez en sus 39 años que a Neville le habían dirigido ese adjetivo.

El técnico no ha perdido la confianza. Un minuto después de la eliminación copera estaba firmando autógrafos. En la presentación de Ángel di Maria el protagonista no fue el futbolista, sino el mánager, con un discurso claro, gesticulante y en el que usó de forma reiterativa el auxiliar de futuro «shall» («deberá), la palabra más repetida de su notable inglés. Responde sermoneando, pendiente de los detalles y apuntando a los despistados: «Quizá no estabas el otro día, pero esto ya lo expliqué». Van Gaal domina la sala como si fuera el comedor de su casa. «No ha venido aquí a hacer amigos», espeta uno de los paparazzi que hace guardia frente a la entrada del Hotel Lowry. «Este no es como el otro [David Moyes]. Ha sido sincero. Ha dicho desde el inicio que iba a ser complicado».

Hotel de cinco estrellas

La familia Van Gaal, como el equipo, aún necesita acomodarse a su nueva vida. En busca de un hogar permanente, se hospedan en el lujoso hotel de 5 estrellas, la misma casa provisional de sus fichajes Marcos Rojo y Di Maria, y de un londinense que ha abandonado la capital, Frank Lampard. En alguna ocasión también han coincidido en la cena, en el restaurante San Carlo, el mejor italiano de la ciudad.

Este sábado el United visita al Burnley, el equipo más débil de la categoría que tiene como principal artífice un técnico distinto: Sean Dyche, al que apodan El Mourinho pelirrojo. Sin embargo, antes de que vuelva a rodar el esférico, el club ha sufrido la enésima burla de los últimos tiempos. El jueves una furgoneta de la marca deportiva que patrocina el MK Dons aparcó en Sir Matt Busby Way, delante de Old Trafford. En uno de los laterales del vehículo podía leerse «You have been Don!», en un típico juego de palabras inglés en alusión a ese club de Tercera que le eliminó, mientras que en el otro costado figuraba el rostro de David Moyes, y un mensaje de burla: «Que vuelva el Mesías».