UN AÑO DE MANDATO

Las 12 claves de los 12 meses del mandato de Laporta

Un año convulso, al límite, atosigado por la ingente deuda heredada de Josep Maria Bartomeu y una plantilla en declive, pero amparado por el enorme respaldo social que infería su rotundo triunfo electoral sobre Víctor Font y Toni Freixa.

Laporta y su directiva, tras la toma de posesión en el Camp Nou.

Laporta y su directiva, tras la toma de posesión en el Camp Nou. / FCBARCELONA

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Joan Domènech / Marcos López

Afónico, Laporta compareció en la noche del 7 de marzo anunciando que su mandato se caracterizaría por la humildad y la alegría, el optimismo y la valentía, la ambición y el sacrificio, para recuperar a un Barça moribundo por una crisis económica sin precedentes. También dijo que pediría responsabilidades a los anteriores rectores, sin rencores ni deseos de venganza, al tiempo que pregonaba la renovación de Messi. 

Un club arruinado


La situación económica del Barça ha condicionado el mandato de Laporta. No se llegó a las elecciones por la ruina provocada por la junta de Bartomeu, sino por escándalos como el conato de Leo Messi de irse mediante un burofax, el 2-8 de Lisboa ante el Bayern y el Bartogate, campaña por la que se vejaba e insultaba a reputados barcelonistas en las redes sociales.

La pandemia culminó la erosión de una directiva que había sufrido también dimisiones (Monés, Vilarrubí, a raíz del 1-O del 2017, los vicepresidentes Mestre, Monje, Arroyo, Rousaud y Tombas y los directivos Elías, Pont y Calsamiglia y la directiva Teixidor en bloque). La dimensión de la deuda afloró luego. Alcanza los 1.350 millones tras dos ejercicios de déficit: 97 millones (19-20) y 481 millones (20-21). . 

Una imagen del momento de la dimisión de Bartomeu en la asamblea de compromisarios del Barça.

/ Jordi Cotrina

La dramática marcha de Messi

Cinco meses duró Messi en el Barça de Laporta. Desde marzo, cuando el candidato y luego presidente iba a arreglar su renovación con un asado, hasta el 5 de agosto, cuando el club emitió un comunicado anunciando que se marchaba "por obstáculos económicos" justo el día en que volvía de vacaciones para firmar la renovación.

El domingo 8 de agosto, lloroso, Messi se despedía en el Auditori, conmocionado por igual como todo el barcelonismo. "He hecho todo lo posible por quedarme", aseguró entre lágrimas. A los dos días saludaba desde París, fichado por el PSG para un retiro dorado a los 34 años.

Despedido el capitán, perdido el símbolo de la era más laureada del fútbol, quedaba solo el mito: 672 goles marcados en 779 partidos disputados y 35 títulos conquistados.

Messi llega, entre lágrimas, a su rueda de prensa de despedida.

/ REUTERS / ALBERT GEA

Fichajes a coste cero condicionados

La falta de dinero fue crucial para que no se pudiera retener al jugador más importante del equipo. Ni siquiera rebajándose la ficha (la más alta del fútbol mundial) a la mitad. El gasto salarial de la plantilla estaba entonces por encima de los ingresos de la entidad. Aun así, se pudieron hacer fichajes.

A coste cero (Agüero, Memphis, pedido por Koeman el año anterior, Eric Garcia y Luuk de Jong), por medio millón (la cesión de Yusuf Demir, devuelto en invierno al Rapid Viena) o por 9 millones (Emerson Royal), que fue traspasado para rentabilizar la inversión. Pero también hubo que promover salidas, como la de Antoine Griezmann y la de Philippe Coutinho, las fichas más altas, y renegociar otras. 

Presentación de Kun Agüero como nuevo jugador del Barça

/ JORDI COTRINA

Sólo un título de fútbol: la Copa

La Copa del Rey de 2021 es el único éxito futbolístico de la era Laporta, iniciada con el prólogo de un 0-4 ante el PSG que hacía imposible la remontada en su primer partido como presidente. La goleada al Athletic (0-4) en la final de Sevilla fue el punto culminante de un equipo que desperdició sus opciones en la Liga con una derrota ante el Granada (0-1) y dos empates con el Atlético y el Levante.

Esta temporada, eliminados de la Champions, la Supercopa y la Copa y a 15 puntos del Madrid, las opciones se reducen a la Europa League, aunque el objetivo es quedar entre los cuatro primeros. El equipo de Xavi es actualmente tercero.

Messi posa con la Copa con el resto de sus compañeros en el estadio de La Cartuja de Sevilla.

/ Reuters

La mala gestión con los entrenadores

Mal acabó Koeman la pasada campaña y mal comenzó la actual, sin el respaldo absoluto de Laporta, que durante el verano ya debilitó su posición al manifestar que se tomaba "dos semanas de reflexión" para decidir si le mantenía o le despedía. Le mantuvo.

Los malos resultados condenaron a Koeman, con cinco triunfos en 13 partidos. La puntilla llegó tras la quinta derrota, en Vallecas. Fue despedido en el avión. Y Laporta seguía reflexionando y ganando tiempo mientras Sergi Barjuan tomaba el relevo. Esta vez reflexionaba el presidente para decidir si contrataba a Xavi Hernández, de quien él y sus allegados abominaban, negando cualquier opción para que firmara por su falta de experiencia.

Laporta y Koeman tras almorzar juntos en presencia del vicepresidente deportivo Rafa Yuste.

/ JAVI FERRANDIZ

El equipo se rejuvenece

La necesidad ha catapultado a un grupo de jóvenes que, con continuidad, van estructurando el equipo del futuro. Araujo y Ansu Fati debutaron con Valverde, Riqui Puig fue alumbrado por Quique Setién, Koeman les consolidó a todos además de a Mingueza, Ilaix Moriba (traspasado por rechazar la renovación), Pedri, Nico y Gavi, con Sergi Barjuan apareció Abde y Xavi reclutó a Ilias y Jutglà.

Fueron soluciones de emergencia que se han fogueado en tiempos terribles y ese rápido proceso de maduración les ha convertido en los nuevos pilares del Barça. Eric, Dest y Ferran completan el proceso de rejuvenecimiento de un Barça que vuelve a ganar y a entusiasmar por momentos. 

Pedri, durante el Barça-Athletic en el que fue aclamado por el Camp Nou.

/ Jordi Cotrina

Dimisiones, renuncias y despidos

Convulso fue el primer mandato de Laporta (2003-10) y convulso está siendo el segundo, con constantes abandonos en sus distintas fórmulas. Jaume Giró, quien debía ser el vicepresidente económico, dimitió antes de asumir el cargo, solo una semana después de la victoria electoral. Trascendió este lunes que Laporta planea despedir, según RAC1, al compliance officer (Xavier Mas) y al director de tecnología (Juan Manuel Tabero), ejecutivos incorporados a instancias de Ferran Reverter, el director general, que dimitió el 8 de febrero.

Por el camino cayeron los ejecutivos de Bartomeu. Hasta 30 personas fueron firmando finiquitos: Òscar Grau, Román Gomez Ponti (ambos investigados por el Bartogate, Albert Soler, Guillem Graell, Josep Vives... Algunos duraron días, otros semanas. 

Reverter, durante un momento de su exposición.

/ Alejandro García / Efe

El Espai Barça reanuda su marcha

El Espai Barça se aprobó con una rotunda aprobación en 2014 en un referéndum organizado por Bartomeu. Laporta también convocó otro referéndum. Era más una ratificación tras ser refrendado en una asamblea, porque el primero costaba 600 millones y la nueva versión ascendía a 1.500. El incremento económico venía a ser una actualización de costes, según la versión actual, y una fórmula distinta de financiación a través de un préstamo de Goldman Sachs a devolver en 30 años.

La asamblea aprobó el cambio, aunque los compromisarios que votaron (455 personas de 4.457 convocadas) pidieron a Laporta compartir la responsabilidad que habían contraído con los restantes 110.000 socios de la entidad. El proyecto del siglo produce vértigo por sus dimensiones. Planean algunas incógnitas todavía. Por ejemplo: ¿Se irá el equipo del Camp Nou a Montjuïc? 

La maqueta del Espai Barça.

/ FCBARCELONA

El año de las asambleas

El año de las asambleas. Esa asamblea había quedado dividida en dos. Se discutió y se debatió en la segunda parte de la que se suspendió una semana antes.

Convocada para la tarde con un denso orden del día, el inicio del Barça-Valencia indujo a aplazarla. Lo pidieron algunos socios y Laporta lo aceptó inmediatamente, previa consulta de los estatutos. Solo dio tiempo para aprobar "los peores números de la historia" (481 millones de pérdidas) y votar el presupuesto, que preveía 765 millones de ingresos y 19 de déficit. No se cumplirá. Será peor la pérdida. Una semana después, los compromisarios volvían a ser convocados para el Espai Barça.

Era la tercera cita y en el tercer escenario. El 20 junio había sido llamados al Camp Nou para que votaran las penúltimas cuentas de Bartomeu que defendió Jordi Moix, con 97 millones de déficit.

Eduard Romeu, el vicepresidente económico del Barça, en la asamblea de compromisarios en el Camp Nou.

/ FCBARCELONA

El orgullo del Barça femenino

Entre lo poco bueno heredado sobresale un tesoro formidable: el Barça femenino. Un equipo fantástico de ver, demoledor en el campo, dotado de un carisma que lo ha elevado a cotas impensables. Para empezar, jugará un clásico ante el Madrid de la Champions en el Camp Nou. Laporta pudo alzar otra Copa de Europa y pudo lucir otro triplete. El de ellas.

El de las mujeres, capitaneadaa por Alexia Putellas, que ha permitido al presidente volver a las galas europeas de fútbol y al club exhibir otro Balón de Oro en las vitrinas del Museu. Alexia ha obtenido todos los trofeos individuales de la pasada campaña, con el triplete más preciado: Balón de Oro, The Best y Mejor jugadora de la UEFA. Con Jenni Hermoso y Lieke Martens reeditaron el tridente que formaron Messi, Iniesta y Xavi en 2011. El Barça sigue por el mismo camino. No ha perdido en el campo, aunque cambió de entrenador (Lluís Cortés cedió el mando a su segundo, Jonatan Giráldez). 

Alexia exhibe el Balon de Oro ante los aficionados del Camp Nou.

/ JORDI COTRINA

La crisis (y el éxito) del balonmano

También cambió de entrenador en la sección de balonmano. Un relevo más polémico por cuanto a Xavier Pascual no se le renovó el contrato, decisión que se tomó antes de que el equipo conquistara la Copa de Europa. Con Pascual, poseedor de 48 títulos desde 2009, también se marchaba el director general de la sección, el incomparable David Barrufet (71 títulos cosechados en la portería). Juntos han recalado en el Dinamo Bucarest.

Enric Masip, asesor deportivo de Laporta, tuvo que multiplicar sus apariciones para explicar los, aparentemente, inexplicables despidos. Antonio Carlos Ortega, otro mito de la sección, tomó el equipo.

Xavi Pascual, entrenador azulgrana de balonmano, atiende a la prensa.


/ JORDI COTRINA

Un 'forensic' para denunciar a Bartomeu

La demanda de responsabilidades a Bartomeu se consumó hace un mes, cuando el Barça denunció al expresidente a la Fiscalía tras la elaboración de un forensic destinado a detectar posibles acciones delictivas. Lo decidirá la justicia.

El informe denunció "una serie de conductas gravísimas, groseras, esperpénticas y que no se sostienen desde un punto de vista jurídico ni económico y que ofenden ante los datos y las pruebas objetivas", según expuso el club, que desechó una acción de responsabilidad. Administración desleal, apropiación indebida, falsedad contable, pagos ilegítimos y comisiones desproporcionadas son los posibles delitos cometidos. Bartomeu fue detenido por el Bartogate, un caso pendiente de juicio.