Educación en Catalunya

El 40% de matriculados en ciclos formativos de grado medio no los termina

  • Catalunya sigue encabezando los ránkings europeos de abandono escolar, pese a haber pasado del 32,9% en 2008 a un 14,8% en 2021

  • La Fundació Bofill propone al Govern un plan de choque con medidas como 11.000 becas salario anuales para jóvenes de hogares desfavorecidos

Pupitres vacíos en una escuela de Barcelona.

Pupitres vacíos en una escuela de Barcelona. / RICARD CUGAT (EPC)

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Helena López
Helena López

Redactora

Especialista en movimientos sociales y vecinales

Escribe desde Barcelona

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Catalunya sigue en cabeza de los países con más jóvenes poco cualificados o sin estudios posobligatorios, situación que todos los expertos consideran "muy preocupante" pese a que las cifras de abandono escolar prematuro se han reducido notablemente en los últimas décadas, de un 32,9% en 2008 se ha pasado a un 14,8% en 2021. El año pasado, 74.000 jóvenes catalanes abandonaron los estudios obligatorios sin graduarse, en su mayoría chavales con contextos difíciles, de origen migrante o procedentes de familias sin estudios: la pobreza heredada.

Cifras a las que hay que seguir el rastro una vez acabada la ESO, también, para descubrir, por ejemplo, que de cada 10 matriculados en ciclos formativos de grado medio -muchos de ellos se sacaron la ESO por los pelos- cuatro no llegan a finalizarlos: un 40%.

Coste social

Los datos alarman por el elevado coste social y emocional del abandono escolar, más grave en las mujeres que en los hombres, como señala un estudio reciente de la UAB y la Fundació Ferrer i Guàrdia. Y es que las personas sin estudios posobligatorios sufren el doble de paro y tienen cuatro veces más posibilidades de tener un trabajo no cualificado, con la pérdida de oportunidades vitales que esto supone. 

Pese a que hay consenso en que políticas como la disminución de la repetición, el aumento sostenido de la graduación en la ESO, y la promoción de la Formación Profesional han ayudado a la reducción del abandono, a ojos de la Fundació Bofill, no bastan estas "incipientes medidas" para reducir de forma drástica el problema; un problema que, alertan, podría volver a aumentar en periodos de recuperación económica (algo que nos ha enseñado la historia reciente).

Las cifras de abandono escolar se doblan entre los colectivos más vulnerables, como los jóvenes de origen migrante o procedentes de familias con bajos nivel de estudios: la pobreza heredada

Todos los profesionales constatan que, aunque un tercio del alumnado en situación de vulnerabilidad abandona los estudios prematuramente, el sistema educativo catalán no dispone de las herramientas necesarias para culminar la erradicación del abandono. "Hay que saber quiénes y dónde están, y darles apoyos de orientación, educativos y económicos para asegurar su continuidad educativa y el acceso a la educación posobligatoria. Son los que sufren más abandono y lo continuarán siendo si no se interviene de forma decidida", subrayan desde la Fundació Bofill, institución que asegura que Catalunya puede llegar a alcanzar el objetivo europeo del 10% de abandono escolar prematuro en cuatro años si pone en marcha de forma urgente medidas orientadas específicamente a reducir el abandono entre los colectivos más vulnerables, "tal y como ya han hecho otros países".

En la línea de alcanzar ese objetivo, la Fundación Bofill ha presentado este miércoles ‘Cero abandono: una agenda de choche contra el abandono escolar prematuro en Catalunya', agenda de medidas elaborada por los investigadores Elena Sintes, Miquel Àngel Alegre y Alejandro Montes, con la intención de acelerar el proceso hacia la práctica erradicación de este problema.

Las medidas

Entre las medidas recogidas en este plan de choque destacan usar el registro de alumnos para identificar y hacer seguimiento de su trayectoria, especialmente los alumnos socialmente más desfavorecidos y con necesidades educativas y crear 11.000 becas salario anuales para jóvenes entre 16 y 18 años de hogares desfavorecidos de modo que no se vean obligados para dejar los estudios para llevar dinero a sus casas.

El plan incluye también la creación de planes individualizados de orientación educativa -una de sus piedras angulares-, apoyo socioemocional y acompañamiento en la transición educativa en todos los centros de secundaria des del primer ciclo de secundaria obligatoria al segundo curso de posobligatoria.

Falta de orientación

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El 40% de abandono en los ciclos medios es el dato más alarmante, pero la Fundación Bofill ha puesto sobre la mesa otros, como que un 24% de alumnos abandona también el bachillerato. Cifras, ambas, que demuestran nuevamente lo mucho que todavía falla la orientación previa, como no se han cansado de repetir. "No tenemos un buen sistema de orientación y apoyo educativo para asegurar y acompañar con éxito la transición educativa entre ESO y la finalización de los estudios posobligatorios, sobre todo para el alumnado con menos recursos", reiteran los autores del informe.

Muy relacionado con eso, los investigadores de la Bofill constatan también que no hay una oferta posobligatoria suficientemente amplia y bien planificada para asegurar plazas adecuadas para todo el alumnado. "El incremento de la demanda para acceder a la FP en los últimos dos cursos ha evidenciado que es necesario seguir ampliando la oferta pública y que es necesaria una planificación adecuada de plazas", concluyen.