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Literatura de género (femenino)

Pisando fuerte

Marta Sanz Elvira Navarro  Lara Moreno Marina Perezagua PISANDO  FUERTE_MEDIA_1

Marta Sanz Elvira Navarro Lara Moreno Marina Perezagua PISANDO FUERTE_MEDIA_1

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A la andaluza Marina Perezagua, nacida en 1978, le tocó vivir una dura adolescencia. «Tíos, abuelos, padre, todos nuestros mayores estaban marcados por la locura», ha escrito para explicarse a sí misma. A los 23 años se fue a Italia, luego a Nueva York, después a Francia -donde encontró su país- para regresar de nuevo a Estados Unidos, donde imparte clases.  Perezagua, con un estilo absolutamente original, hace añicos esa creencia absurda de que la crueldad y el desasosiego son territorios intrínsecos de los hombres. Lo ha demostrado en dos libros de relatos publicados en Libros del lince, Criaturas abisales, su debut, y el reciente Leche, bendecido por Ray Loriga. Ahora prepara novela.

De la crueldad como patrimonio

Lara Moreno (Sevilla, 1978) cultivó el relato y en especial  la poesía, antes de abordar su primera novela, Por si se va la luz (Lumen), que ha recibido excelentes críticas y le ha valido ser Talento Fnac.  Lo de la poesía es importante porque marca la prosa y el carácter desdibujado y simbólico de esta novela. La escritora concibió la historia a partir del actual desencanto de la crisis económica llevando esa sensación de disolución hacia adelante, a un futuro posapocalíptico con catástrofe ecologista incluida-inevitable pensar en La carretera de Cormac McCarthy- en la que los protagonistas intentan sobrevivir. En ese entorno el retrato de esa pareja no ofrece demasiadas esperanzas.

Una pareja después del fin de los tiempos

Hace cuatro años formó parte de los 22 narradores en castellano menores de 35 años de la revista Granta (es una de las cuatro mujeres del grupo junto a la catalana Sonia Hernández  y las argentinas Samanta Schweblin y Pola Oloixiarach).  El protagonismo de la última novela de Elvira Navarro (Huelva, 1978) se llevan dos mujeres que intentan sobrevivir en la precariedad de la crisis.  En La trabajadora (Literatura Random House), obra que debe mucho a Persona de Bergman, Navarro establece un paralelismo entre el difícil equilibrio material del momento actual y un  no menos complicado equilibrio mental. Dos mujeres una sana y otra desquiciada se enfrentan e intercambian sus papeles.

Una literatura como retrato del momento

La última novela de Marta Sanz (Madrid, 1967), La lección de anatomía (Anagrama), con prólogo de Rafael Chirbes,  no es una novedad absoluta, fue publicada originamente en el 2008, pero la autora la ha corregido y aumentado para la ocasión. De esta pequeña cata de escritoras, Sanz es posiblemente la que muestra  una mayor conciencia de autoexploración femenina en sus novelas. Aquí se coloca ella misma en un relato autobiográfico con voluntad de captar también como se aprendía a ser mujer en los años  80. Junto a esta ficción identitaria, Periférica acaba de publicar No tan incendiario, un interesante ensayo político en el que saca punta a su incomodidad ciudadana.

La exploración empieza por una misma

La confesión, la novela simbólica, el retrato social, la fantasía sin paliativos, el ensayo y la novela de género todas estas características aliñan la creación de estas otras cuatro autoras que pisan fuerte y proponen una mirada singular respecto a su realidad.