Cambios en el Govern

Los 10 retos de la nueva ‘consellera’ de Educació: del decreto de conciertos al de comedores

Simó asume Educació con el desafío de retejer consensos con la comunidad educativa

Cambray: el polémico 'conseller' que no ha sabido encauzar la educación tras la pandemia

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A1-173643077.jpg / ZOWY VOETEN

Helena López

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Anna Simó es desde ayer la nueva 'consellera' de Educació, cartera que asume con el encargo, según señaló el 'president' Pere Aragonès durante su nombramiento, de "consolidar la transformación educativa iniciada", aunque la lista de asuntos pendientes en la 'conselleria' es larga. Aquí van (solo) unos cuantos:

Restablecer el diálogo

Pese a que Aragonès se centró en lo de "continuar con la transformación de sistema educativo", Simó llega a la 'conselleria' con otro encargo claro: restablecer la paz social en las aulas (y con ella, en la calle) tras dos cursos encadenando huelgas (ya sea convocadas o sobrevolando las negociaciones). "Celebramos la destitución de Cambray, hacemos un llamamiento a la movilización y exigimos al 'president' un cambio de rumbo en la educación catalana", reaccionaba a la noticia USTEC, el sindicato mayoritario en la escuela pública.

El decreto de comedores

Los comedores escolares -servicio utilizado por un 54% de los alumnos catalanes- se rigen por un decreto del lejano año 1996 que, pese a las numerosas intentonas, todavía no ha sido actualizado porque los distintos borradores puestos sobre la mesa han levantado ampollas (por ejemplo, por apartar de la contratación del servicio a las afas, relegándolas a un papel de supervisión). Mientras, el comedor escolar en Catalunya volverá a subir de precio el próximo curso. El precio máximo por alumno fijo y día pasará de los 6,54 euros de este curso a los 6,91 euros, un aumento de 37 céntimos.

Una escuela realmente inclusiva

Una escuela en la que todos los niños y niñas tengan cabida; que cada alumno con una necesidad específica cuente con los recursos necesarios durante toda la etapa educativa. Eso es lo que defiende el <strong>decreto de escuela inclusiva,</strong> <strong>aprobado en 2017</strong>. Algo muy alejado de la realidad de día a día en los centros educativos. Las familias de niños y niñas con necesidades especiales siguen batallando cada año para que al inicio del nuevo curso sus hijos e hijas cuenten con el apoyo que necesitan, ya sea una veladora, una enfermera o un logopeda, como sucedía antes de la aprobación del decreto que les debía facilitar las cosas.

Mejorar la comprensión lectora

El catastrófico nivel de comprensión lectora de los niños y niñas de cuarto de primaria de las escuelas catalanas (a la cola de España, solo por delante de Ceuta y Melilla) que hizo aflorar el último estudio PIRLS fue uno de los últimos incendios que hizo saltar al 'conseller' Cambray. Los resultados -nefastos- y, casi tanto como ellos, la reacción de la 'conselleria' ante ellos, que fue leído cuanto menos como tibio. Los expertos relacionan estos resultados a varias cosas, que la 'conselleria' deberá tratar: desde el abandono de las bibliotecas escolares hasta la hiperdigitalización de las aulas.

Asentar los nuevos currículums

La gran "transformación educativa" en marcha es <strong>la implantación de los nuevos currículums</strong> <strong>competenciales</strong>, que se están desplegando de forma desigual según los centros. Los docentes llevan tiempo denunciando las dificultades que se encuentran para adaptarse al nuevo modelo (adaptado a una ley española que el PP asegura que si gana las elecciones derogará), que algunos (los conocidos como 'profesaurios') reciben con reticencias y otros, en cambio, con ganas, pero con pocos recursos.

Plan de choque contra el 'bullying'

El Departament d'Educació presentó el pasado 2 de mayo, Día internacional contra el acoso escolar, cinco medidas para "liderar un cambio de paradigma en la lucha contra el acoso escolar", en palabras del hasta ayer 'conseller' Josep Gonzàlez-Cambray durante la celebración de la jornada 'Abramos los ojos ante el acoso escolar'. Medidas que incluían que todo el alumnado de 1º de ESO lleve a cabo una formación de sensibilización sobre el acoso, que organizará el propio Departament. Simó será la encargada de desplegar las medidas anunciadas y, sobre todo, confirmar que funcionen y que son suficientes para parar esta lacra.

El decreto de conciertos

Si el decreto de comedores es de 1996, el de conciertos educativos es todavía anterior, de 1993. Un decreto que desde la Fundació Bofill consideran obsoleto, y cuya actualización ven imprescindible para combatir la segregación escolar (otro de los grandes retos de sistema, muy vinculado también al abandono prematuro, otra asunto urgente). "Es necesario que el Departament de Educació apruebe un nuevo decreto para garantizar la programación integrada de la oferta educativa de todos los centros financiados con fondos públicos. No hacerlo comportará que el ajuste del número de plazas necesario para evitar la segregación se aplique solo a la red pública, que se debilitará", resumen desde la la fundación.

La gratuidad del 0-3

El curso pasado, al presentar la gratuidad de Infantil 2, algo que Cambray calificó de medida "de país" e "histórica", el entonces 'conseller' aseguró que el compromiso del Govern era ofrecer la gratuidad en el resto de niveles (Infantil 1 e Infantil 0) a lo largo de lo que queda de legislatura; compromiso que hereda Simó.

Plan de salud mental

Otro de los grandes retos de la 'conselleria' es un plan ambicioso para afrontar el grave problema de salud mental en la adolescencia poscovid. El 26,8% de los niños y niñas catalanes de entre 11 y 18 años -uno de cada cuatro- se ha autolesionado alguna vez y el 43,4% de ellos ha tenido pensamientos de morir, según los resultados de la encuesta de bienestar emocional que los departamentos de Salut y Educació realizaron en mayo del año pasado entre unos 270.000 alumnos de quinto de primaria a bachillerato y también de formación profesional, y en la que participaron unos 1.900 centros educativos.

Erradicar los barracones

Pese a que en comparecencia parlamentaria el pasado mes de noviembre el entonces 'conseller' Josep Gonzàlez-Cambray, aseguraba que "por primera vez en 15 años, el sistema educativo catalán ha bajado de los mil módulos prefabricados", la realidad es que están en 975 (506 en primaria y 469 en secundaria) que corresponden a 411 centros educativos. Lo que significa que, barracón arriba, barracón abajo, la situación está prácticamente estancada, para malestar de los miles de niño, niñas y docentes afectados.