El abuelo pistolero tuvo problemas económicos tras enviudar hace dos meses

El detenido atracó su propia oficina bancaria, de la que al parecer no podía sacar el dinero de su esposa

El hombre, extrabajador de una fábrica de automoción y sin hijos, ha ingresado en prisión

El abuelo pistolero atracó tres farmacias en un día. Hablan dos de los farmacéuticos asaltados. / GUILLEM SÀNCHEZ

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GUILLEM SÀNCHEZ / BARCELONA

El misterio del abuelo pistolero, un hombre de 71 años sin antecedentes penales que ha cometido seis atracos a mano armada en seis días, ha disparado la imaginación de no pocos ciudadanos. En algunos casos, las especulaciones gravitaban cerca del arquetipo de Robin Hood. Su vida, sin embargo, solo parece encajar dentro de etiquetas más mundanas. 

El atracador tardío se llama Jesús M. A. Es un vecino de Hostafrancs, de toda la vida. Trabajó en una fábrica de automoción y desde hacía tiempo arrastraba problemas de espalda y de próstata. Llevará más de 35 años viviendo en lo alto de una finca de la calle de La Bordeta. Estaba casado con Carme. El matrimonio no tuvo hijos (y, en consecuencia, es de edad provecta pero no abuelo de nadie).

LA MUERTE DE SU MUJER 

Carme falleció en diciembre. Hacía muchos años que estaba enferma y Jesús la cuidaba "día y noche". Pili, la presidenta de la escalera, asegura que no puede "echar barro" sobre él. "Es una buena persona", insiste una y otra vez en declaraciones a este diario. Lo que no entiende es qué ha podido pasarle durante la última semana de frenesí delictivo.

Tras la muerte anunciada de Carme, Jesús, según contó a los vecinos y más recientemente también a su abogada del turno de oficio, se vio sepultado por un alud de burocracia. A Pili le pidió hace algunas semanas 500 euros para poder pagar "al notario". Ella se los dejó y él se los devolvió cuando cobró la pensión.

Según ha detallado a su letrada, el problema es que tenía una cuenta corriente en Caixabank que estaba tanto a su nombre como al de su esposa. Al morir esta, no pudo vaciarla del todo. La mitad, la que le correspondía a Carme, solo podría cobrarla cuando terminara todo el proceso administrativo del testamento.

El jueves 9 de febrero, al parecer, lo resolvió por las malas. Cogió una Colt Double Eagle de 9 mm, una pistola detonadora -con sonido de arma de fuego pero sin balas-, y se presentó en su oficina bancaria para atracarla. Se llevó 1.200 euros y dejó la fiambrera de plástico con el despertador en el interior para simular que se trataba de un artefacto explosivo. Con el botín bajo el brazo, regresó a su casa, a unos escasos 100 metros de la sucursal.

SILENCIO TRAS EL PRIMER ASALTO

El viernes, 24 horas después de debutar como ladrón de bancos a los 70 años -cumplirá los 71 en el mes de octubre-, acudió nuevamente a ver a Pili. Esta vez le pidió 150 euros. Adujo que necesitaba "viajar a Bilbao". Por primera vez, un hombre al que Pili ha considerado siempre sensato más que hablar claro pareció divagar. La presidenta se los dejó nuevamente.

Nadie notó nada raro en la escalera durante el fin de semana. El lunes empuñó de nuevo su Colt de 9 mm. Atracó dos farmacias a la una del mediodía. Al día siguiente, intentó robar sin éxito en otra oficina de Caixabank, situada justo enfrente de la primera, en la orilla opuesta de la Gran Via, y atracó una perfumería de la calle Constitució. Fue arrestado poco después.

"NO RECUERDO NADA"

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Jesús ha declarado este jueves en el juzgado por estos cinco golpes. Ha asegurado que "no recuerda nada". Al representante de Caixabank (la entidad se ha personado como acusación particular en esta causa) le ha pedido "perdón" por si "había hecho" algo de lo que le imputan. Su defensa, que presentará un recurso contra la decisión de encarcelarlo preventivamente, solicitará que se le practique un examen forense para aclarar si "ha sufrido alguna enajenación".

La locura transitoria cuadraría con todo lo que de él cuenta Pili, que tampoco sabe por qué se llevó Viagra de 100 mg cuando robó en una de las farmacias. "Nadie conoce a nadie en la intimidad", aclara. Quizá también se quedé en ese rincón privado de Jesús la explicación real que lo ha convertido en el abuelo pistolero.

Prisión sin fianza 

Los dos jueces que instruyen los cinco atracos del abuelo pistolero han ordenado que ingrese en prisión preventiva. Argumentan la decisión detallando que se enfrenta a una pena de más de 20 años de cárcel -entre 4 y 5 años por cada uno de los golpes-, existe riesgo de que se dé a la fuga y quieren evitar la posibilidad de que atente de nuevo contra los propietarios de los establecimientos que ya ha asaltado. Todos ellos deben declarar en el proceso judicial que se ha iniciado contra él. Jesús M. A. ha declarado este jueves al mediodía después de pasar dos noches en los calabozos de la comisaría de Les Corts. Ahora esperará en la cárcel de la Modelo el día de su juicio.