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BALANCE VECINAL

Los barrios repasan las luces y las sombras de los tres años de Colau

Las asociaciones valoran el cambio de prioridades, pero coinciden en que la buena voluntad ha sido insuficiente

El cada vez más complicado acceso a la vivienda es el principal reto que la mayoría pone sobre la mesa

Helena López

Desahucio parado en Ciutat Meridiana la semana pasada.

Desahucio parado en Ciutat Meridiana la semana pasada. / JOSEP GARCÍA

El desahucio parado este miércoles era "de los sencillos". El piso lo okupó el padre, la mujer "hacía poquito que se vino" y le cogió por sorpresa. "Ya hemos pactado con el BBVA que se irán, solo necesitan un poco de tiempo para buscar algo", relata Filiberto Bravo, presidente de la asociación de vecinos de Ciutat Meridiana y una de las voces vecinales más críticas con la acción del gobierno de Ada Colau. "Con ellos, hablamos; el diálogo es más fluido, sin duda, pero la realidad en la calle sigue siendo la misma. Ayer mismo me llegó un caso de película. Un piso en el que viven ocho, una madre con un cáncer galopante, con sus tres hijas, una de ellas también con tres hijas", relata. El caso que aún sorprende a Bravo, pese a llevar años viendo -y lidiando- con lo inimaginable, es, también, de un piso okupado. "Hoy aquí ya casi no nos quedan desahucios de hipotecas, ya casi todo son okupaciones", prosigue el líder vecinal más conocido de uno de los barrios más deprimidos y rebeldes de la ciudad en uno de los distritos que aupó a Colau al poder.

"Claro que en estos tres años se ha avanzado en materia de vivienda, y que la UCER [la Unidad Contra la Exclusión Residencial] trabaja -reconoce Bravo-, pero la sangría de desahucios no cesa. Tememos otro caso [su cartera de ejemplos es inacabable] de una familia que ha obtenido un piso social después del octavo intento de desahucio en cinco años. Ocho, con todo lo que eso representa. No puede ser que haya más de un año de lista de espera para un piso de emergencia". No solo acumula historias; también números: "si cada mes hay 100 desahucios en la ciudad y de la mesa de emergencia salen unos 18 casos al mes, haz cálculos de cuántas familias se van acumulando mes a mes", concluye el presidente de los vecinos de Ciutat Meridiana, a quien no le cabe duda de que lo que hace falta en el barrio es empleo. 

"Con ellos, hablamos; el diálogo es más fluido, sin duda, pero la realidad en la calle sigue siendo la misma"

Filiberto Bravo

Presidente de la asociación de vecinos de Ciutat Meridiana

Desde Can Peguera, otra de las barriadas de Nou Barris la cola en las listas de renta familiar disponible en la ciudad, habla Pep Ortiz, también miembro de la Taula d’Habitatge e histórico activista vecinal. "¿Si se está trabajando? ¡Claro! Pero la falta de vivienda pública es dramática, frente a las inmobiliarias de los bancos rescatados con dinero público, que se han hecho con un parque de vivienda muy potente", reflexiona Ortiz, quien alerta de la subida de los precios que puede experimentar la periferia con la expulsión de vecinos de los barrios más céntricos generada por la aparentemente imparable burbuja del alquiler que está desbordando la ciudad. "Obviamente los precios aquí siguen siendo más bajos, pero si nos fijamos en los índices de subida, aquí son superiores. Es un riesgo que tenemos que tener muy en cuenta", señala el líder vecinal, quien coincide con Bravo en que la gran asignatura pendiente es el trabajo. "Se nota que este gobierno ha apostado por invertir en los barrios más deprimidos, pero no tiene ningún sentido tirar millones en un pozo seco. Tenemos barrios enteros por rehabilitar. Se podrían aprovechar estas transformaciones urbanísticas pendientes para generar empleo. Es aquello de no nos den pescado, queremos herramientas para pescar", opina.

Desahucio protesta en el Poblenou organizado por la FAVB. / JOAN CORTADELLAS

El cambio en la forma de trabajar y el mayor respeto de la institución hacia las entidades es también lo primero que destaca Aurora Álvarez, portavoz de la Coordinadora de asociaciones de vecinos y entidades de Nou Barris, quien también celebra y subraya que durante este mandato se ha puesto mucho énfasis en las acciones a nivel social (consideración sobre la que hay unanimidad). No es casualidad que Carolina Recio, una de las impulsoras de la campaña vecinal 'No es pobreza, es injusticia', impulsada por el tejido asociativo del distrito en los últimos años de la era Trias, sea actualmente consejera portavoz de Barcelona en Comú en el distrito. "Han hecho muchas cosas pese a estar en minoría, pero la realidad en los barrios es una, y el juego político es otro", reflexiona esta incombustible del Ateneu Popular de Nou Barris.

"Han hecho muchas cosas pese a estar en minoría, pero la realidad en los barrios es una, y el juego político es otro"

Aurora Álvarez

Coordinadora de asociaciones de vecinos y entidades de Nou Barris

Iñaki García, otra de las voces históricas y más autorizadas de los movimientos vecinales de base en la ciudad, habla desde el Raval de "buena voluntad y gestión honesta, pero insuficiente". "Escuchan, que eso ya es un gran cambio, pero ante una situación de emergencia habitacional como la que vivimos era necesaria más decisión", expone. Habla por teléfono desde la Ciutat de la Justícia, donde ha acudido a recoger una demanda judicial por la okupación del solar bautizado en el barrio como Ágora Juan Andrés Benítez. "Sabemos que la presión de los lobis del turismo y la restauración es muy grande y que están en minoría -cuenta-, pero hacía falta más valentía. No la han tenido, por ejemplo, con el tema de las terrazas, que se ha visto claro cómo han cedido". Sí la tuvieron, reconoce, para plantar cara a MK Premium en Lancaster.

Terraza (llena) frente a Santa Maria del Mar. / RICARD CUGAT

En cuanto a los narcopisos, uno de los asuntos que han marcado la vida del barrio -y también del vecino Gòtic- durante los últimos meses, desde Acció Raval -plataforma vecinal surgida para luchar contra esta lacra- tienen claro que "para luchar contra los narcopisos no basta con la represión policial, esta no tiene ningún sentido si no va acompañada de una política de vivienda ante la emergencia habitacional que vive el barrio y la ciudad -concluyen-, mientras haya pisos vacíos en manos de especuladores el fenómeno no desaparecerá".

"Para luchar contra los narcopisos no basta con la represión policial, esta no tiene sentido si no va acompañada de una política de vivienda"

Iñaki García

Stop Desahucios Raval

El responsable de movilidad, urbanismo y medio ambiente de la asociación de vecinos de la Sagrada Família, Joan Itxaso, coincide con García en la timidez con la que el gobierno de Colau ha hecho frente a otro lobi, en su caso el del templo, que marca el devenir del barrio. "La interlocución sobre este asunto ha sido muy pobre, y lo que dijeron que harían no lo han hecho", resume Itxaso, quien, al otro lado de la balanza, pone que se haya desencallado al fin la transformación de Glòries: "tenemos una perspectiva mucho más optimista después del desbloqueo de los túneles".

Fin a la miseria del Camí de la Cadena

"Tenía que cambiar totalmente el panorama, según su programa, y ha cambiado algo...", sentencia desde el otro extremo de la ciudad Josep Maria Domingo, presidente del Centro Social de Sants. "Valoramos de forma muy positiva que finalmente se haya afrontado el tema del Camí de la Cadena, que era una asignatura pendiente que arrastrábamos desde hacía años, y una vergüenza para Sants y para toda la ciudad. Se ha acabado al fin con ese barrio de barracas y se ha pactado el realojo de todas las familias, como habíamos reivindicado siempre", expone Domingo, quien también habla satisfecho sobre cómo este gobierno ha rematado el resurgir de la Lleialtat Santsenca, otra de las grandes batallas del barrio.

Últimas barracas en pie en el Camí de la Cadena / danny caminal

En el apartado de quejas, que obviamente también las hay -¿para qué existen, si no, las asociaciones de vecinos?- destaca la gestión de las políticas de movilidad la opacidad de TMB. "No puede ser que nos enteremos de cambios en las líneas de autobuses porque nos lo explican los conductores", ejemplifica. Las críticas a cómo se ha implementado en los barrios de la red ortogonal es bastante generalizada, como sabe bien la presidenta de la FAVB, Ana Menéndez, quien, como casi todos, plantea el acceso a la vivienda y la burbuja del alquiler como el principal problema de la ciudad, se mire al barrio que se mire.

"La metodología no es siempre la adecuada; estamos hartos de 'gomets' y de que nos infantilicen"

Ana Menéndez

Presidenta de la FAVB

"Es también urgente replantear los métodos de participación. La metodología no es siempre la adecuada. Estamos hartos de 'gomets' y de que nos infantilicen. La participación era una de sus banderas y en eso están fallando", señala Menéndez, a ojos de quien uno de los agujeros negros del mandato es la aprobación del Espai Barça. Otro es el pacto con el gremio de restauradores en cuanto a la ordenanza de terrazaspor la privatización del espacio público que supone y el acuerdo con el puerto para las nuevas terminales de cruceros. 

Como puntos fuertes del mandato -"y en flagrante contradicción con los dos anteriores", considera- la presidenta de la FAVB aplaude la aprobación del PEUAT y el incremento en inversiones en políticas sociales. "Para lo que queda de mandato, pedimos al gobierno que tenga más cintura política, no toda la culpa la tiene la oposición", concluye crítica.

Los resultados de las últimas municipales

Barcelona en Comú ganó las municipales en seis de los diez distritos y en 54 de los 73 barrios de Barcelona. La distribución de los votos por distritos arrojaba datos significativos (ganó en Ciutat Vella, Horta-Guinardó, Nou Barris, Sant Andreu, Sant Martí y Sants-Montjuïc). La información detallada por barrios evidenciaba aún más la (lógica) diferencia de voto según la renta. Los mejores resultados de Ada Colau en el 2015 están en Nou Barris: Vallbona (40,3%), Trinitat Nova (39,6%), Torre Baró (38,9%), Can Peguera (37,9%), Prosperitat (37,8%), Bon Pastor (37,8%) y Roquetes (37,7%)

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