Los trastornos de salud mental

Sant Pau avanza en la cirugía para curar la depresión resistente y la esquizofrenia

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Es el único hospital del sur de Europa que realiza esta pionera intervención quirúrgica cuya tasa de éxito es del 65% pasados cinco años

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WhatsApp Image 2023 05 29 at 14.21.23 / Hospital de Sant Pau

Beatriz Pérez

Beatriz Pérez

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Hay casos de depresiones y esquizofrenias (los más resistentes de todos, los que después de años y años no han experimentado ninguna mejoría, ni con fármacos ni con terapia) que pueden ser operados en un quirófano. El Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, en Barcelona, es el único centro sanitario no solo de Catalunya y España, sino de todo el sur de Europa, que realiza estas intervenciones, las cuales consisten en la colocación de electrodos en zonas profundas del cerebro. Son operaciones mínimamente invasivas: al día siguiente el paciente está en su casa. En todo el mundo, hay solo cinco hospitales que operan la depresión. Esta cirugía, junto al uso de nuevos fármacos como la esketamina, ha demostrado ya beneficios frente a las depresiones resistentes. Un 5% de la población española (unos 2.350.000 ciudadanos) sufre depresión. De estos, en torno a un tercio (unos 775.000) tienen depresión resistente.

La intervención, mínimamente invasiva, consiste en colocar electrodos en zonas profundas del cerebro

Tras 14 años de experiencia y varios ensayos clínicos, un artículo que se publicará próximamente en 'The Journal of Clinical Psychiatry' demuestra los "muy buenos resultados" de las cirugías realizadas por Sant Pau en los casos de depresión profunda: aproximadamente entre un 60% y 65% de los pacientes mejoran "significativamente" sus síntomas a los cinco años. En un 40% de los enfermos, la depresión ha remitido por completo. "Y con el tiempo esto [la mejoría] va a más porque esta terapia cambia los circuitos cerebrales", señala el neurocirujano de Sant Pau Juan Aibar.

Un equipo multidisciplinar de Sant Pau (psiquiatras, neuropsicólogos, psicólogos, neurocirujanos, neurólogos y anestesistas) opera las depresiones refractarias a fármacos, las más "extremadamente resistentes", desde 2009. En 2016 arrancó el primer ensayo clínico con la esquizofrenia y este año comenzará el segundo con este trastorno.

En un 40% de pacientes, la depresión crónica remite por completo

Sin embargo, los beneficios de estas intervenciones quirúrgicas están más probados con las depresiones. "La neuromodulación de los trastornos psiquiátricos consiste en la implantación de electrodos en determinados lugares del cerebro relacionados con enfermedades", explica Aibar. El trastorno obsesivo compulsivo (toc) es otro de los que también se están empezando a operar, pero en otros centros.

El primer ensayo

Sant Pau realizó en 2009 el primer ensayo clínico europeo sobre el tratamiento quirúrgico de la depresión resistente, que incluyó a ocho pacientes. En 2014, arrancó el segundo. A lo largo estos 14 años, el hospital ha operado a un total de 18 personas y toda esta experiencia lo ha convertido en un centro de 'expertise' en este ámbito.

La operación no se realiza a nivel general: solo a aquellos pacientes que durante años no han respondido a otras terapias

"No podemos decir que sea una operación que se hace a nivel general: no está aprobada por la Food and Drug Administration (FDA) de EEUU ni por la Agencia Europea de Medicamentos (EMA). Pero sí se reconoce que determinados pacientes seleccionados en centros especializados se pueden beneficiar de esta terapia", defiende este neurocirujano.

Operar la depresión es el "último eslabón terapéutico": solo se interviene a aquellas personas que, durante años, no han respondido a nada más. La experiencia de Sant Pau lo ha llevado a descubrir cuáles son las neuronas cerebrales implicadas en la mejoría de la enfermedad, algo que permite a los médicos afinar más dónde colocar los electrodos en cada paciente.

Los buenos resultados obtenidos (siempre a largo plazo, a veces hasta ocho o nueve años después) llevan a Aibar a pensar que, poco a poco, aumentarán los pacientes que puedan ser operados de depresión (aunque seguirán siendo un porcentaje mínimo). "Esas personas a quienes no puede ayudar su médico de cabecera ni su psiquiatra podrían ser derivadas a un centro con estas alternativas", apunta. Cree que el futuro pasa por que, en cada estado, haya uno o dos centros donde se puedan hacer estas intervenciones.

Psiquiatría "en evolución"

Como explica el director del Servicio de Psiquiatria de Sant Pau, Narcís Cardoner, la psiquiatría clásica está "en evolución". Por ejemplo, hay nuevos fármacos que se emplean también en depresiones resistentes. Uno de ellos son los antiinflamatorios, ya que hay algunas depresiones que están relacionadas con la microbiota intestinal (las bacterias del aparato digestivo), como explica Amanda Rodríguez, psiquiatra del Programa de Depresión Resistente del Hospital Vall d'Hebron de Barcelona.

Los psiquiatras ya utilizan fármacos como los antiinflamatorios para tratar algunas depresiones

"Por primera vez en muchos años, empieza a haber publicaciones sobre el uso de antiinflamatorios para tratar las depresiones relacionadas con el sistema inflamatorio, algo que tiene que ver con las alteraciones inmunológicas. Aquí serían más útiles los antiinflamatorios que los antidepresivos", dice Rodríguez. Aun así, todavía se está investigando al respecto.

El fármaco que sí ha demostrado ser muy exitoso en el tratamiento de la depresión resistente es la esketamina, un antidepresivo que actúa sobre los receptores (dianas) del cerebro para una sustancia llamada NMDA y que es más rápido que los tratamientos tradicionales. Así, no actúa sobre la serotonina, una hormona sobre la que, mayoritariamente, se ha estado centrando durante décadas la psiquiatría para tratar la depresión. La esketamina hace efecto a la semana, frente a los fármacos tradicionales, que tardan aproximadamente un mes.

"Ahora estamos incorporando otros modelos [para tratarla]", dice Cardoner. La doctora Rodríguez habla de una "personalización de la psiquiatría", ya que, por ejemplo en el caso de la depresión, hay muchos tipos y por eso no se puede tratar todas de la misma manera. Los psiquiatras también están investigando en el uso de psicodélicos como la psilocibina (siempre administrados bajo control y supervisión médica) para tratar la depresión resistente. Se espera que EEUU lo apruebe próximamente.