Solución a la crisis hídrica

El 30% del agua que se consume en Catalunya ya es regenerada o desalinizada

¿Cómo afrontan el último tramo de verano los pantanos y acuíferos en Catalunya?

Las reservas de agua de Catalunya, en su peor momento: "Ya hemos consumido todo que llovió en mayo y junio"

Así funciona la desalinizadora de El Prat, la mayor de Europa

AGUA REGENERADA | Estas son las nuevas estaciones de producción previstas por el Govern en Catalunya

El pantano de La Baells (Berguedà), el pasado día 17.

El pantano de La Baells (Berguedà), el pasado día 17. / MARC VILA

Guillem Costa

Guillem Costa

Por qué confiar en El PeriódicoPor qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

La esperanza principal para dejar atrás esta sequía extrema que afecta a Catalunya son las lluvias. Pero mientras no llegan, la Administración ha tenido que activar a toda prisa dos soluciones que permitiesen no tener que consumir tanta agua procedente de los embalses: la desalinización y la regeneración.

La regeneración y la desalinización han evitado la entrada en emergencia y los posibles cortes de agua a 5,5 millones de personas del área de Barcelona

Sin estos recursos, a día de hoy, las reservas del sistema Ter-Llobregat, que abastece a más de 5,5 millones de personas, estarían en absoluta agonía. Según los cálculos de la Agència Catalana de l'Aigua (ACA) a los que ha accedido EL PERIÓDICO, hoy quedarían exactamente 37,2 hm³. Esta cantidad equivale, más o menos, al agua que hay en estos momentos en el embalse La Baells. Pero la realidad, afortunadamente, es otra: todavía tenemos 157,6 hm3 de agua en las reservas.

Catalunya cuenta hoy con 157,6 hm de reservas hídricas: sin estos sistemas de reciclaje del agua quedarían 37,2 hm

Esto se explica por el impulso que se ha dado en los últimos años al agua desalinizada y al agua regenerada. "Gracias a esta diversificación de los recursos, las reservas no están cayendo tan en picado como lo harían si solo usaramos agua de los pantanos", advierte Enrique Velasco, jefe de recursos hídricos de la ACA.

Este año será de récord: nos acercaremos a los 70 hm3 generados por las dos desalinizadoras

— Enrique Velasco, jefe recursos hídricos ACA

Los actuales porcentajes de consumo eran impensables hace algunos años: el 30% del agua consumida por el sistema Ter-Llobregat, donde está el grueso de la población catalana, ya es desalinizada o regenerada. Un 20% sale de las desalinizadoras y un 10% de la estación regeneradora del Llobregat. De estos dos métodos, el de la desalinización es el que se usa desde hace más tiempo.

En concreto, Catalunya amplió su capacidad para producir agua desalinizada tras la última gran sequía (2007-2008). Entonces, se construyó la planta de El Prat de Llobregat, que se ha convertido en la mayor de Europa a la hora de abastecer a la población urbana.

Durante el verano del año pasado, cuando la actual sequía mostraba sus primeros efectos, los responsables de esta instalación se vieron obligados a redoblar esfuerzos y poner la instalación a todo gas. Generaron así una cantidad de agua potable que nunca hasta entonces se había producido en la desalinizadora.

En total, si sumamos el agua que salió de la planta de la Tordera y la de El Prat, en 2022 se incorporaron a las redes de abastecimiento un total de 63,2 hm3, cuatro veces el volumen que cabe en el lago de Banyoles. En lo que llevamos de 2023, ya se han producido 50 hm3. "Es casi seguro, si no ocurre nada extraño, que este año será de récord. Seguramente nos acercaremos a los 70 hm3 generados por las dos desalinizadoras", sostiene Velasco. El Govern, además, plantea construir una nueva instalación para tratar agua del mar en Cubelles, en la desembocadura del río Foix.

La nueva regeneración

Con el agua regenerada, las comparaciones son distintas. En los últimos años ya se producía este tipo de agua que sale de las depuradoras y a la que se aplica un tratamiento de saneamiento extra. Sin embargo, se suministraba principalmente para usos industriales o para el riego agrícola.

Ahora, con el proyecto promovido por la Generalitat, Aigües de Barcelona y el Área Metropolitana de Barcelona (AMB), las cosas han cambiado. El agua regenerada que se produce en la planta de El Prat de Llobregat (está muy cerca de la desalinizadora) se bombea hasta la altura de Sant Joan Despí, unos 15 kilómetros río arriba. Ahí, se vierte de nuevo en el río para que se mezcle con el caudal y después captarla de nuevo para potabilizarla. Esto significa que, aunque de forma indirecta, el agua depurada acaba llegando a las casas.

Este mecanismo complejo, junto a la desalinización, ha evitado la entrada en emergencia y los posibles cortes de agua en Barcelona y en las ciudades de los alrededores. Esta agua regenerada en el Llobregat supone un 10% de todo el sistema Ter-Llobregat y un 25% del consumo metropolitano.

El año pasado se llegaron a generar 50 hm3 de agua regenerada. Este año, se igualará la cifra. Pero la diferencia es que esta vez ha servido para llegar a los grifos de los ciudadanos. En total, en dos años, se habrán producido 200 hm3 de agua regenerada y desalinizada. Esto es más de lo que cabe en el pantano de Sau.

"Si ha sido posible tirar de estos recursos, es porque se declaró el estado de excepionalidad", remarca Velasco. El Govern encendió el semáforo naranja de la sequía precisamente para reducir los gastos y permitir este uso extraordinario del agua regenerada. "En esta sequía, no han llegado las lluvias que nos aliviaron en 2008, y si las reservas de los pantanos no están bajando más, es porque estos recursos lo están evitando", afirma. Si no, hoy la situación sería mucho más grave y los cortes de agua probablemente serían una realidad.