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Un francófono y un neerlandófono para comunicar a los belgas

  • Bélgica cuenta con un ‘comisario corona’ como responsable político de gestionar la crisis, definir directrices y asegurar la coordinación en un país con nueve ministros de sanidad.

  • Sin embargo, son dos los portavoces interfederales, un neerlandófono y un francófonos, los que dos veces por semana exponen datos sobre el covid19 y recomendaciones

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El médico Yves Van Laethem, el portavoz francófono

El médico Yves Van Laethem, el portavoz francófono / El Periódico

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El Gobierno belga cuenta desde principios de octubre con un ‘Monsieur corona’. Un alto cargo del ministerio de sanidad llamado Pedro Facon, responsable de gestionar la crisis del covid19, definir directrices y garantizar la coordinación entre las distintas entidades federadas que, según la prensa belga, sufrió un un 'burnout' a principios de año. Sin embargo, la cara visible, quienes comparecen dos veces por semana, para explicar cómo evoluciona una pandemia que ha dejado más de 21.000 muertos en el país son dos expertos del grupo que asesora al gobierno.

Steven de Gucht, el vocero neerlandófono

/ El Periódico

Fiel a la división lingüística del país, hay un portavoz interfederal por cada comunidad lingüística: el médico experto en enfermedades infecciosas, el francófono Yves van Laethem, y el veterinario y virólogo neerlandófono Steven de Gucht. Ambos llevan prácticamente un año compareciendo dos veces por semana –no desde la sede del Ejecutivo sino desde el centro internacional de prensa- para dar cuenta de las últimas cifras de contagios, hospitalizaciones y fallecidos. “Es como una guardia en urgencias en el hospital que dura desde hace nueve meses. Hay altos y bajos, buenas y malas noticias pero en el fondo la tensión jamás se relaja”, resumía hace unas semanas van Laethem, médico retirado, sobre la presión continua a la que están sometidos.

Las comparecencias arrancaron el 13 de marzo de 2020 con van Gutcht y el médico y microbiólogo de la Universidad de Lovaina, Emmanuel André, para quien lo más difícil del encargo, en el mes y medio durante el cual fue la cara visible contra el covid19 hasta su sustitución por van Laethem, fue mantener la objetividad y una cierta impasibilidad porque su papel no era el de “justificar las decisiones políticas sino de describir y explicar lo que pasa”. Un equilibrio que los dos portavoces han logrado mantener con cierto éxito hasta ahora, sin generar grandes controversias pese a su gran exposición mediática, la misma que la de otros epidemiólogos, médicos y científicos de cabecera que recorren los medios de comunicación para exponer sus puntos de vista. Estas apariciones les han dado notoriedad y reconocimiento, y les han convertido en las estrellas televisivas del momento, pero también les ha granjeado enemigos.

"Me han deseado la muerte"

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Van Laethem esquiva los ataques personales evitando las redes sociales pero no es el caso de todos los expertos que trabajan para el gobierno. “Algunas personas me han deseado que contraiga el coronavirus y me muera. Es algo que toca de verdad. Es doloroso”, denunciaba a finales de diciembre Erika Vlieghe, jefe del servicio de enfermedades infecciosas de la Universidad de Amberes y que lidera el principal comité de expertos que asesora al gobierno, del que forman parte también los dos portavoces.

Ni Facon ni ella se exponen diariamente, pero eso no ha impedido que se conviertan en la diana de ataques por los mensajes contradictorios que ofrecen muchos expertos. “He estado a punto de pedir públicamente a todo el mundo que se calle. Incluso me lo hubiera estampado en el jersey”, decía hace unas semanas en el diario 'L’Echo'. En todo caso, y por si el público tuviera dudas sobre el papel que juegan van Laethem, van Gutcht o ella misma insisten en que asesoran pero no deciden. “Los expertos no tienen ninguna intención de tomar el control del país. Nosotros damos consejos científicos. Los políticos no están obligados a seguirlos. Ellos deciden. Para eso han sido elegidos”.