SERÍA POR 25 AÑOS

Laporta apura hasta el límite para sacar más de 200 millones por la venta del 10% de los derechos de televisión

Joan Laporta, presidente del Barça, en una rueda de prensa.

Joan Laporta, presidente del Barça, en una rueda de prensa. / JORDI COTRINA

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Marcos López / Joan Domènech

Se acaba el plazo para cerrar un delicado ejercicio económico para el Barça. Quedan tres días solo. Tan delicado que podría tener unas pérdidas superiores a los 150 millones de euros, aunque el club no ha emitido aún información alguna, por lo que resulta imprescindible para la directiva de Joan Laporta activar la primera "venta de activos", el 10% de los derechos televisivos para los próximos 25 años.

Una venta ya ultimada, pero todavía no anunciada, que reportaría al Barça más de 200 millones de euros, fundamentales para evitar encadenar un tercer ejercicio con pérdidas, lo que haría inviable la reconstrucción deportiva de la plantilla que exige Xavi. Descartada la opción de CVC, que ofrecía Javier Tebas, el presidente de LaLiga, el club ha explorado otras vías, siempre dejando la puerta abierta para "recomprar" los activos que va a vender cuando halle la normalidad económica.

Laporta, acompañado de Eduard Romeu, el vicepresidente económico, ha sido quién ha pilotado esas negociaciones con, entre otros inversores, el grupo Sitxh Street, según ha informado Deportes Cuatro. Es el mismo inversor que selló un acuerdo con Florentino para junto a Legends, compañía especializada en gestión de estadios, explotar el nuevo Santiago Bernabéu en los próximos 20 años a cambio de 360 millones de euros.

Alan Waxman, cofundador y CEO de Sixth Street, junto a Florentino en mayo pasado en el Bernabéu.

/ @SixthStreetNews

El Barça no revela el nombre del inversor, pero podría ser Sixth Street, que ya firmó un acuerdo con Florentino para explotar el nuevo Bernabéu

El Barça, en cambio, no ha revelado aún el inversor de esta primera palanca, obligado cómo está a vender para no entrar en colapso tras sumar 578 millones de pérdidas en los dos últimos cursos. Aunque la junta de Laporta no estaría obligada a dimitir en caso de sumar dos años seguidos en números rojos porque la Asamblea de compromisarios derogó esa obligación.

Josep Maria Bartomeu.

/ JORDI COTRINA

La primera (19-20) provocó números rojos de 97 millones, aún bajo la presidencia de Josep Maria Bartomeu. La segunda (20-21) lleva la rúbrica de Laporta, pese a que tomó posesión de su cargo en marzo, en el último trimestre del ejercicio que empezó Bartomeu y luego gestionó Carles Tusquets como presidente de la Comisión Gestora.

El club ha acumulado 578 millones de pérdidas en las dos últimas temporadas

Un tercer año con balance negativo sería insoportable, tanto económica como deportivamente. De ahí que la junta reclamara a la asamblea la autorización pertinente para la venta de activos. Y lo obtuvo con un avasallador 84%.

Pero decidió trocear esos derechos de televisivos en tres partes para no venderlos todos ahora deprisa y corriendo, lo que le haría perder más valor. La primera es la que está a punto de concretarse y para las otras dos, desglosadas en otro 10% y el 5% restante, hay más tiempo.

Hasta el último momento

La necesidad apremia al Barça. Y a Laporta, acostumbrado a sobrevivir en escenarios angustiosos, sigue gestionando siempre sobre la cornisa. Ya le pasó, por ejemplo, con la recolecta del aval necesario para iniciar su proyecto. En una notaría de la Diagonal barcelonesa, alcanzó el dirigente, pasadas las dos de la madrugada, los necesarios 124,6 millones de euros del aval. Ahora, el tiempo se le vuelve a echar encima porque hay que cerrar cuentas el 30 de junio, fecha límite.

Al trocear la venta de esos derechos, preserva el presidente el 15 % restante para poder obtener más recursos financieros en un escenario sin tantas urgencias como ahora, donde debe hacerlo apurando el máximo el límite del tiempo. 

El club, como le dijo Laporta a los compromisarios estaba "muerto", por lo que necesita esta inyección para sobrevivir

El "mínimo" planteado por la junta era de 200 millones, convencida como está de que podría así reunir hasta 500 con las otras dos vías por los derechos de televisión.

Pero confían en obtener más incluso para tapar ese enorme agujero económico que se ha vivido en esta temporada, donde ni tan siquiera la apertura normal del Camp Nou, superada la fase más dura de la pandemia, ha permitido recuperar la salud económica de "un club muerto", como dijo Laporta, que ha perdido 578 millones en dos años.

Ferran Reverter, en un acto previo al referéndum sobre el Espai Barça.

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Así no podía avanzar, atrapado como está en la ciénaga de una gestión que le ha llevado al borde de “la quiebra técnica”, como reveló en su día Ferran Reverter, efímero CEO del Barça (apenas duró un año), antes de presentar su dimisión.

Las prisas de Xavi

Mientras Laporta y Romeu ultiman esa venta de activos, Xavi cruzaba este lunes la puerta de la ciudad deportiva para reunirse con Mateu Alemany y Jordi Cruyff.

El técnico también tiene prisa. Prisa porque los fichajes no llegan y la liquidación de la plantilla tampoco se produce con la velocidad que él esperaba para trabajar con un grupo coherente con sus planes.

Prisa porque el Barça 22-23 se pone en marcha el próximo lunes con todo por hacer, pendiente, como lleva durante más de seis meses, de que Dembélé diga si acepta o no.

Xavi da instrucciones en el Benito Villamarín ante Dembélé.

/ FCBarcelona

En esa jornada agitada aparecieron también por Barcelona los agentes del delantero francés, empeñado en llevar el misterio sobre su futuro hasta el final, por mucha prisa que tenga Xavi en armar la plantilla.

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La oferta de diciembre pasado ya ha caducado, por lo que Dembélé debe estudiar una nueva propuesta del club, más baja, y sin dilatar su respuesta más días, según ha revelado RAC-1. El 30 de junio expira su contrato con el Barça.

Prisa también tiene el Barça por ejecutar esa venta del 10% que inyecte más de 200 millones como compuerta para apagar “el incendio”, como reconoció Laporta a los compromisarios. “No podemos tocar el violín mientras la casa se está quemando”, les dijo para hallar la solución que mitigue esas gigantescas llamas.