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Tiempo de reposo

Rafael Santandreu, psicólogo, sobre el descanso nocturno: "La idea de que todos necesitamos dormir 8 horas no es una regla universal"

Según el experto, la llegada de la luz artificial y la transformación de los hábitos sociales han modificado la forma de organizar el descanso

Rafael Santandreu, psicólogo y divulgador sobre el insomnio: "La costumbre de dormir ocho horas del tirón no es natural"

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Una mujer durmiendo.

Una mujer durmiendo. / RG7_EXTERNAS

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Clara Dalmau Merencio

Clara Dalmau Merencio

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Dormir ocho horas se ha convertido durante años en una de las recomendaciones más repetidas a la hora de hablar del descanso nocturno.

La cifra aparece asociada a la idea de una noche de sueño saludable y, para muchas personas, no alcanzar esas horas puede generar incluso preocupación por las consecuencias que tendrá al día siguiente.

Sin embargo, el psicólogo Rafael Santandreu cuestiona que las ocho horas deban entenderse como una norma universal y defiende prestar más atención a las necesidades individuales de cada persona.

"No es una regla universal"

El psicólogo sostiene en una publicación en sus redes sociales que "la idea de que todos necesitamos dormir 8 horas no es una regla universal": cada persona tiene "su propia necesidad natural de sueño, única y cambiante".

Según explica, para muchas personas siete horas pueden ser suficientes y dormir durante más tiempo del que necesita el organismo no implica necesariamente descansar mejor.

Por ello, Santandreu propone fijarse en cómo transcurre el día después de dormir: "Te despiertas con energía, aguantas el día sin arrastrarte y no necesitas siestas de rescate".

Algunos duermen "6 horas o menos y se sienten bien"

El psicólogo también hace referencia a las personas que duermen menos horas de forma habitual. "Aproximadamente un 20% de las personas duerme naturalmente 6 horas o menos y se sienten bien", afirma.

Son, según su explicación, los llamados "cortos naturales". Santandreu subraya que "no por dormir menos rinden menos" y que, en el extremo contrario, también hay personas que necesitan nueve o diez horas de sueño. "Ni los cortos ni los largos son mejores: son simplemente diferentes", resume.

Antes de la Revolución industrial

Santandreu también pone el foco en la manera en la que ha cambiado el sueño a lo largo de la historia. Según explica, antes de la Revolución industrial era habitual dormir en dos periodos separados por un intervalo de vigilia nocturna: el primer sueño, de unas tres o cuatro horas; la vigilia nocturna relajada; y el segundo sueño, de otras tres o cuatro horas.

La llegada de la luz artificial y la transformación de los hábitos sociales habrían modificado progresivamente esa forma de organizar el descanso: con la electricidad y la extensión de actividades durante prácticamente todo el día, "pasamos a dormir casi todo junto, en una sola fase", explica el psicólogo.

Para Santandreu, esta evolución no significa que el organismo humano haya dejado de funcionar correctamente, sino que "nos hemos adaptado a vivir de otra manera".

También hay que vigilar la calidad del sueño

La reflexión forma parte del discurso que Santandreu desarrolla en torno al sueño y al insomnio en su último libro, 'Dormir cuando no puedes dormir', publicado en 2026. La obra aborda las dificultades para dormir desde la psicología cognitiva y plantea, entre otras cuestiones, cómo la preocupación por el propio sueño puede terminar convirtiéndose en parte del problema.

En una entrevista concedida a EL PERIÓDICO con motivo del lanzamiento del libro, Santandreu señala que, según su planteamiento, más del 80% de los casos de insomnio tendrían motivaciones psicológicas.

En este contexto, el psicólogo insiste en que el objetivo no debería ser convertir las horas de sueño en una cifra que cumplir a toda costa. El experto recomienda observar cómo se siente cada persona durante el día y respetar su propia necesidad de descanso.

"Ni más ni menos", concluye Santandreu, que también anima a cuidar "la calidad del sueño, no solo la cantidad".