Pugna entre socios

Pere Aragonès se prepara para sortear la inestabilidad tras la consulta de Junts

Esquerra asume que, incluso si la militancia de JxCat opta por continuar, el Govern sufrirá una época de turbulencias por el impacto de una posible fractura entre posconvergentes

Pere Aragonès se prepara para sortear la inestabilidad tras la consulta de Junts
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Xabi Barrena
Xabi Barrena

Periodista

Especialista en información sobre el Govern de Catalunya, de ERC y en el seguimiento de la actualidad del Parlament.

Escribe desde Barcelona

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Sara González

No hay horizonte tranquilo para Pere Aragonès. No solo por lo obvio, la gestión de una situación económica que lentamente, pero sin descanso, ira ahogando los distintos sectores económicos y las economías familiares, sin ir más lejos, cuando mes a mes se vayan actualizando los préstamos hipotecarios. La consulta a la militancia que el jueves y el viernes van a llevar a cabo con la participación de 6.465 afiliados no tiene ninguna otra salida, creen los republicanos, que más inestabilidad. Sea cual sea el resultado. 

Asentado está en el imaginario colectivo que una salida posconvergente del Executiu, que dejaría a los republicanos gobernando en solitario y un apoyo parlamentario de apenas una cuarta parte del hemiciclo, sería todo un reto para el 'president', los estrategas del partido amplían el abanico de tormentas posibles.

Una relevante voz de ERC vaticina que cualquier resultado de la consulta conllevará la ruptura interna posconvergente y que ello impactará en el gabinete de Aragonès. "Los que desean irse del Consell Executiu han apostado mucho y muy fuerte por salir. Y con unas formas discutibles", apunta esta voz que sostiene que el acto del quinto aniversario del 1-O, en el que se abucheó a la expresidenta del Parlament Carme Forcadell, fue, sobre todo, "un intento de intimidación de estos sectores sobre los que desean quedarse". Y ello acarreará consecuencias.

Siempre en ese escenario, el del voto a favor de quedarse, "será difícil abstraerse de la más que posible salida del partido de aquellos que deseaban la ruptura con ERC y que no querrán ser cómplices de la continuidad de la alianza". Además, la ANC y su lista cívica que, como afirmó su presidenta, Dolors Feliu, en ese acto, "pasará por encima de los partidos", esperan como agua de mayo la llegada de este sector más activista.

De hecho, esa influencia ya se ha podido observar en la pequeña campaña electoral que realizan partidarios de uno y otro voto. La ‘consellera’ de Acció Exterior, Victòria Alsina, aseveró, poco después de hacerse militante para poder hacer campaña en favor de seguir en el Govern, que la mejor manera "de hacer oposición a ERC es desde dentro del Executiu".

Una de las fórmulas del éxito, en cuanto a paz interna en el Govern, ha sido la elección, en su día, en mayo de 2021, de los perfiles de los ‘consellers’ posconvergentes, en su gran mayoría figuras independientes sin vida orgánica en el partido. Fieles, siempre a Junts, pero ajenos a la dinámica interna, sobre todo en los últimos meses, de progresiva cocción de la salida del gabinete de Aragonès.

Uno de estos perfiles, que siempre ha mostrado gran sintonía con Aragonès, es el 'conseller' de Economia, Jaume Giró, señaló este martes en el Parlament que lo que más le preocupa en estos momentos, "más que nunca" es la estabilidad del Ejecutivo catalán para "tener unos buenos presupuestos para este invierno". Estabilidad intramuros para capear la crisis. "Cabeza, corazón y cintura", dijo en el atril de la Cámara catalana.

Los ultimátums y las negociaciones con los republicanos han provocado un cambio en esta dinámica, que tiene su eclosión en el cese de Jordi Puigneró, uno de los perfiles, este sí, militante del partido.  Este martes, Aragonès, en la celebración de la reunión semanal del Govern, ha hecho un llamamiento a todos sus consellers a seguir trabajando "al 100 %", ya que "vienen momentos complejos que requieren la máxima dedicación".

Contactos previos

En cuanto al otro escenario, el de la salida de Junts del Govern, Esquerra ha dejado claro que no teme gobernar sola. Pero a nadie se les escapa que, con solo 33 diputados, la geometría variable será doctrina obligada para continuar la legislatura. Ante ese principio de realidad, los republicanos mantienen conversaciones abiertas con los 'comuns' para abordar los posibles escenarios que se pueden abrir si los posconvergentes consuman la ruptura. Los unos y los otros confirman que han intercambiado ya impresiones sobre la situación actual, aunque consideran prematuro entrar en la fórmula de estas alianzas. Primero, insisten, hay que ver el resultado de la consulta de Junts.

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La comunicación de ERC con el grupo de Jéssica Albiach es "fluida" y "frecuente", a pesar de que durante el debate de política general la líder de los 'comuns' en el Parlament anunció que congelaba la negociación de los presupuestos a la espera de si será Giró quien la lidere o bien si acaba siendo relevado por la salida de Junts del Govern. "Hay conversaciones sobre la disponibilidad de colaboración en caso que se acabe rompiendo el Govern", explican fuentes conocedoras de la interlocución.

Fuentes de ERC en el Parlament, por su parte, admiten las conversaciones aunque quitan hierro a los encuentros. Señalan que por ahora se han limitado a meros comentarios sobre la actualidad. "Sería muy atrevido apuntar que fueron algo más que eso", apostilla, y afirma no cogerle por sorpresa "que haya quien quiera darle mayor rango por darse relevancia".