24 nov 2020

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LOS PROTAGONISTAS

Quién es quién en la presunta corrupción que afecta al rey Juan Carlos

Desde el emérito a la empresaria alemana que confesó a Villarejo que le había pedido que fuera su testaferro

La fundación y el banco suizo en el que la monarquía saudí ingresó 65 millones de euros para el rey

Ángeles Vázquez

Un operario retira el retrato del rey emérito, Juan Carlos I, del Parlamento de Navarra, el 15 de junio. / EE / EDUARDO SANZ

Un operario retira el retrato del rey emérito, Juan Carlos I, del Parlamento de Navarra, el 15 de junio.
El rey Juan Carlos I, junto al sultán de Bahréin Hamad Bin Isa Al Jalifa, en mayo del 2014 en Manama, capital del país,

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La gravedad que apuntaba que Felipe VI renunciara a la herencia de su padre se está viendo confirmada día a día por la documentación remitida por las autoridades suizas a la fiscalía española en relación con los 65 millones de euros que Juan Carlos I recibió de la monarquía saudí. Se  investiga si fue un regalo o una comisión por la adjudicación del  AVE a La Meca a empresas españolas. Para no perderse con las informaciones que van a ir apareciendo conviene conocer a los principales personajes de la trama con los datos que han ido aportando.

1. El rey emérito bajo la luna por 65 millones de euros

La vida del rey emérito dio un giro radical en abril de 2012. Mientras España sufría una gravísima crisis económica, él tuvo un accidente durante una cacería de elefantes en Botsuana. Su vuelta de urgencia a España, le obligó a pedir disculpas públicas y a asegurar que no se volvería a repetir. Ahora se ha sabido que un par de meses después después transfirió los 65 millones de euros que le había entregado la monarquía saudí a su entonces amiga Corinna zu Sayn-Wittgenstein.

Según la Constitución, Juan Carlos era entonces inviolable, por lo que no se le podría perseguir penalmente aunque hubiera cometido algún delito. Esa situación cambió en 2014 cuando abdicó, porque perdió esa prerrogativa reservada al jefe del Estado y la única que conservó fue la de tener fuero ante el Tribunal  Supremo. 

El pasado 15 de marzo, su hijo renunció a la herencia que le podía corresponder y le retiró la asignación anual tras publicarse en medios británicos y suizos que el rey emérito era beneficiario de la fundación panameña Lucum, en cuya cuenta en el banco Mirabaud de Suiza se ingresaron los 65 millones saudíes. Felipe VI también aparecía como beneficiario de otra fundación, Zagatka, respecto a la que también renunciaba.

Aunque aún no hay imputación penal alguna, también se informó de que su padre había contratado a un prestigioso abogado penalista, Javier Sánchez-Junco, uno de los fiscales Anticorrupción del juicio contra el banquero Mario Conde.

2. Corinna Larsen: La empresaria que confesó con Villarejo

Pocos fuera del círculo más próximo al rey emérito conocían a la empresaria alemana de origen danés Corinna zu Sayn-Wittgenstein, Larsen desde su divorcio, hasta la caída del monarca en Botsuana. Ella le acompañaba. Es en gran parte responsable de los problemas jurídicos que afectan a Juan Carlos, porque ella es a la que se  escucha decir al excomisario José Manuel Villarejo que los 65 millones que recibió de la monarquía saudí eran una comisión por la construcción del AVE a La Meca tras su adjudicación a empresas españolas, así como que la quería usar de testaferro. 

Dos meses después de la petición de disculpas públicas por parte del rey se produjo la transferencia de ese dinero a una cuenta de Bahamas del banco Gonet de la que ella era beneficiaria. Ante Bertossa aseguró que este dinero era un regalo que obedecía al "amor" que Juan Carlos I le tenía y negó cualquier dato que pudiera relacionarla con un delito de blanqueo de capitales. 

Dice ser víctima de una persecución por parte del rey emérito y del exdirector del CNI. El terreno en Marruecos que, según dice en la grabación, Juan Carlos puso a su nombre, ante el fiscal suizo sostuvo que se trató de un regalo, pero del rey marroquí, según ‘El Español’.

También ha declarado ante el fiscal Anticorrupción que llevaba el caso antes de remitirlo a la fiscalía del Supremo. Ante él restó trascendencia a su confesión con Villarejo y sostuvo que lo que le dijo lo supo a través de terceros.

3. Fasana y Canonica: Los autores de la estructura

Arturo Fasana es el gestor de patrimonio al que han acudido las grandes fortunas españolas. Su nombre y el del abogado Dante Canonica han aparecido en varios casos de corrupción, como el de los Pujol o la Gürtel, cuyo cabecilla, Francisco Correales citó la última vez que declaró ante un tribunal, al que hizo notar que compartía cuenta con Juan Carlos. 

Ninguno está imputado en España, pero en Ginebra han tenido que declarar ante el fiscal Bertossa. Fasana le contó cómo creó Lucum para recibir el dinero saudí y cómo se desplazaba él mismo a Villars-sur-Ollon, el dúplex de lujo que el rey emérito y Corinna Larsen compartieron entre 2009 y 2012, para entregarle las cantidades de dinero que le pedía, informa El Español. Entre octubre de 2008 y marzo de 2012 se sacaron 5,5 millones de euros de esa cuenta.

Fasana también explicó las transferencias con las que Juan Carlos le prestó a Larsen los 2.199.000 euros necesarios para adquirir el chalé.

Canonica, por su parte, explicó que Juan Carlos I decidió hacer una «donación irrevocable» a Corinna Larsen por miedo a que se descubriera su fortuna. Añadió que «cuando se ven los gastos hechos por Corinna en la cuenta Solare en el banco Gonet en Bahamas se constata que está gastando este dinero para ella, a un ritmo constante», mediante la adquisición de una mansión en Inglaterra,  en la que el abogado estuvo o al  transferir «una enorme cantidad de dinero» a Estados Unidos.

4. El Tribunal Supremo: En busca de delito fiscal o de blanqueo

El jefe del Estado es inviolable, pero al renunciar a la corona en 2014 también lo hizo a esa prerrogativa. Lo que mantuvo fue el fuero ante el Tribunal Supremo, como tienen por ejemplo  los miembros del Gobierno. Por eso es el único tribunal que puede investigarle y, en su caso, juzgarle. Esa es la explicación que ofreció la Fiscalía General del Estado cuando informó de que Anticorrupción remitía a sus compañeros del alto tribunal las diligencias que había abierto en relación al presunto pago de comisiones por empresas españolas para resultar adjudicatarias de la construcción del AVE en Arabia Saudí.

El destino judicial de Juan Carlos está en manos de momento de un equipo de cinco fiscales del alto tribunal, que, bajo la dirección de Juan Ignacio Campos, especializado en delitos económicos, están estudiando la documentación remitida por Suiza para determinar si hay indicios de que el rey emérito pudo haber cometido algún delito con posterioridad a su abdicación, que es a partir de cuando puede responder penalmente de sus actos. De ser delito, los hechos investigados serían fiscales o de blanqueo de capitales.

Una vez alcanzada esa conclusión deberán determinar si esos delitos siguen siendo perseguibles o han prescrito. En caso de que consideren que el delito se cometió cuando ya no era inviolable y todavía es perseguible penalmente, prepararán e interpondrán la correspondiente querella contra el rey ante el alto tribunal para que sea citado a declarar.

5. El fiscal Yves Bertossa, cuyas declaraciones todos quieren

La documentación remitida a España por Suiza es la instrucción realizada en ese país por un fiscal: Yves Bertossa, que también ha colaborado con la justicia española en otros casos, como el seguido contra la familia Pujol.

Bertossa inició la investigación relativa a don Juan Carlos en el verano de 2018 tras hacerse pública una conversación mantenida tres años antes en Londres entre Corinna Larsen y el excomisario José Manuel Villarejo. La grabación se encontraba entre los audios que se intervinieron al expolicía en el ‘caso Tándem’, en el que se investigan las cloacas policiales y por el que está en prisión. 

Bertossa ha interrogado a muchos de los protagonistas del escándalo, como a los gestores de la cuenta en la que se ingresó la donación saudí o a la propia Corinna. Sus declaraciones fueron enviadas a España a petición tanto de la Fiscalía Anticorrupción como del juez de la Audiencia Nacional Manuel García-Castellón.

6. Lucum: La fundación que se encargó en Zarzuela

Esta fundación panameña fue creada en 2008 por Arturo Fasana y Dante Canonica, que aparecen respectivamente como administrador y secretario, para recibir los 65 millones de euros «regalo» de la corona saudí, cantidad que sorprendió por su generosidad al propio rey emérito. Canonica declaró ante el fiscal Bertossa que Juan Carlos les pidió la creación de esta estructura en su despacho de la Zarzuela. 

En el comunicado en el que el rey Felipe VI renuncia a la herencia que le pueda corresponder afirma que tuvo conocimiento de su existencia un año antes a través de un bufete de abogados que es el que representa en Londres los intereses de Corinna Larsen. El rey añadía que procedió a informar de ello «a las autoridades competentes», en referencia al Gobierno español. Según El Confidencial, el jefe de la Casa Real, Jaime Alfonsín, se lo comunicó a la vicepresidenta primera, Carmen Calvo, que es la vía habitual de comunicación con el Ejecutivo.

7. Mirabaud: El banco que temió por su reputación

Arturo Fasana y Dante Canonica abrieron la cuenta de Lucum en el banco Mirabaud de Ginebra porque «actuaba como custodio con los fondos administrados por Rhone Gestion», explicó el segundo al fiscal Bertossa. 

Recibe los 65 millones de euros saudíes, pero la relación cambia tras Botsuana y el rey decide cerrar la cuenta y transferir los fondos a Corinna Larsen. El abogado explicó, según El Español, «no se sentía cómodo con la cuenta en un banco suizo», porque «en la medida en que el intercambio automático de información (bancaria entre Suiza y países) iba a tener lugar a medio plazo, la presencia de esta cuenta en Ginebra era una bomba de relojería».

Además,  entró en Mirabaud un nuevo socio, Antonio Palma, de origen español, que les dio a entender que la cuenta de Juan Carlos l presentaba un «riesgo reputacional» para la entidad y les conminó a poner término a esta relación sin fijar una fecha límite. 

8. Álvaro de Orleans: Pagaba los viajes en avión del rey emérito

En una de las grabaciones intervenidas al excomisario José Manuel Villarejo, Corinna Larsen identifica a este primo segundo de Juan Carlos I como uno de los testaferros que utiliza, aprovechando la circunstancia de que reside en Mónaco.

Álvaro de Orleans lo negó cuando declaró como testigo ante el fiscal suizo Yves Bertossa. Sostuvo que todas las propiedades y cuentas a su nombre son suyas y no del rey emérito, entre ellas la fundación Zagatka, que creó con Arturo Fasana para, según su versión, ayudar a las monarquías europeas cuando lo necesitaran conforme le había encomendado su padre, según contó en una entrevista a ‘El País’. 

Sí admitió uno de los datos facilitados por la princesa alemana: que pagaba los viajes en avión privados a su primo. De Orleans lo justificó en la amistad que une a ambos para evitar que apareciera en las listas oficiales de pasajeros. Lo hizo entre 2007 y 2018 por unos tres millones de euros.

9. Los donantes: Hubo que ir a EEUU para confirmar que era un "regalo"

Los 65 millones de euros recibidos por Juan Carlos se atribuyen al rey saudí Abdalá bin Abdulaziz al-Saúd, que falleció en 2015. Según declaró Dante Canonica al fiscal Bertossa, Juan Carlos I les dijo que era una donación del rey y les facilitó cómo llegar hasta el entonces embajador saudí en Estados Unidos, Adel Al-Jubeir, que iba a intermediar en la transferencia de los 100 millones de dólares USA. Él fue quien les dijo que ese dinero se trataba de un «pure gift» (puro regalo) y les precisó que la cantidad oscilaba entre 20 y 100 millones de dólares.

Según Canonica, Fasana y él también le dijeron al rey que era «esencial» que les garantizara que no se trataba del pago de una comisión o de una retrocomisión.

El fiscal también se interesó durante su interrogatorio por otras donaciones. Además de la saudí se registró un ingreso de 1,9 millones de euros que atribuyeron a la generosidad del sultán de Barheim Hamad Bin Isa Al Khalifa.

10. La Audiencia Nacional se ocupa de los delitos de españoles cometidos en el extranjero

El 'caso Tándem', en el que se intervinieron las grabaciones atesoradas por el excomisario José Manuel Villarejo, se investiga en la Audiencia Nacional. Con la conversación entre el excomisario y Corina Larsen se abrió una pieza, Carol, que fue archivada por el primer instructor a petición de la fiscalía, al no encontrar más datos que las palabras de ella y ser inviolable el jefe del Estado. 

El actual instructor, Manuel García-Castellón, también reclamó información a la fiscalía suiza para decidir si reabría la pieza.

El caso solo puede retornar a  la Audiencia Nacional si se descarta la participación del rey en delito alguno y aparecen indicios de que ciudadanos españoles pudieron cometer fuera de España delitos de corrupción en las transacciones económicas internacionales o  cohecho. Son por los que la fiscalía Anticorrupción abrió unas diligencias que para determinar si había datos suficientes para investigar el pago de comisiones en el AVE a La Meca.