20 feb 2020

Ir a contenido

SILENCIO MEDIÁTICO TRAS SU MUERTE

El expresidente egipcio Mursi es enterrado en una discreta ceremonia en El Cairo

El exlíder de los Hermanos Musulmanes, en prisión desde hace seis años, falleció súbitamente el lunes durante una audiencia ante un Tribunal

El Periódico / Efe

El expresidente Mohamed Mursi ha muerto a los 67 años, tras pasar 6 años en prisión.

El expresidente Mohamed Mursi ha muerto a los 67 años, tras pasar 6 años en prisión. / REUTERS

El expresidente egipcio Mohamed Mursi ha sido enterrado este martes en El Cairo, un día después de morir súbitamente durante la comparecencia de un juicio, acompañado únicamente de su familia. Las autoridades egipcias rechazaron la petición de que el exmandatario fuera sepultado en el cementerio familiar en la provincia de Al Sharqia, en el Delta del Nilo, según uno de sus hijos. 

"Hemos lavado su cadáver en el hospital de la cárcel de Tora. Hemos rezado dentro de la mezquita de la cárcel", ha escrito en su cuenta de Facebook Ahmed Mursi, uno de los hijos del depuesto presidente de los Hermanos Musulmanes, al que consideró un "mártir". "Solo su familia" ha acudido al rito de "su entierro en el cementerio de Nasr City", en el este de El Cairo, ha precisado.

Funeral exprés

La tumba de Mursi ha sido colocada junto a las de otros miembros destacados del ahora prohibido movimiento de los Hermanos Musulmanos, que han acusado la muerte del líder de "asesinato en toda regla" y habían pedido la celebración de un funeral masivo.

El primer presidente de Egipto elegido democráticamente en las urnas en el 2012 falleció ayer tras seis años de detención casi en aislamiento y sin acceso a tratamiento médico adecuado, castigado tras su derrocamiento en el golpe de Estado militar del 3 de julio del 2013, encabezado por el presidente Abdel Al Sisi. 

Mursi, de 67 años, se derrumbó ante un tribunal de El Cairo, donde estaba asistiendo a una sesión del juicio contra él por cargos de espionaje, uno de los tantos procesos judiciales abiertos en contra del islamista tras deposición.

Tras sufrir un desmayo dentro de la jaula de los acusados donde se encontraba testificando fue trasladado directamente al hospital, donde falleció. Según la Fiscalía General, el cuerpo del exlíder no presentaba "heridas recientes a la vista", pero ha anunciado que se ha establecido una investigación forense para determinar las causas del deceso, ya que se desconocen cuáles fueron los motivos

"Hermano mártir"

Los dos países más próximos al Gobierno de los Hermanos Musulmanes, Turquía y Catar, han expresado su pésame por la muerte de Mursi y el mandatario turco, Recep Tayyip Erdogan, lo ha calificado de "hermano mártir".

Opositores de Al Sisi también han mostrado sus condolencias a través de las redes sociales: "con gran pesar y profunda tristeza he recibido la noticia de la muerte de Mursi. Le pido a Dios que lo acepte con su gran misericordia", ha dicho Hamdeen Sabbahi, excandidato presidencial de izquiertas.

Por su parte, el Gobierno egipcio no se ha pronunciado aún sobre el fallecimiento de Mursi, que se produjo mientras el presidente Al Sisi se encuentra de viaje oficial a Bielorrusia. El ministerio de Interior egipcio ha anunciado que la policía y las Fuerzas Armadas han elevado el estado de alerta y han reforzado la seguridad en las calles, así como la vigilancia de plazas y lugares destacados en un momento en el que el país se prepara para recibir a aficionados de países árabes y africanos por la Copa Africana de Naciones de fútbol. 

Silencio mediático

Los principales diarios en árabe del país han guardado silencio o han presentado informaciones muy cortas en sus ediciones impresas de este martes. Solo el principal diario privado Al Masry al Youm llevó a su primera página la muerte de Mursi, al que nombraba como "expresidente", a diferencia de las informaciones de los medios oficiales que solo han mencionado su nombre completo, sin otorgarle ningún título. 

Hay que pasar hasta la página 4 del periódico Al Ahram, el oficial de Egipto, para leer una noticia breve sobre el fallecimiento de Mursi, en el que se limitó a reproducir el comunicado de la Fiscalía General en el que ofrecían las circunstancias de la muerte. En los medios digitales en inglés la cobertura es más amplia aunque la información tampoco es muy exhaustiva.

Mientras tanto, el Servicio de Información del Estado (SIS) ha rechazado las críticas y denuncias sobre la falta de atención mediática y la mala situación de salud del expresidente. 

Diferentes oenegés, como Amnistía Internacional (AI) y Human Rights Watch (HRW), han pedido una investigación independiente para esclarecer lo sucedido y las condiciones a las que estuvo expuesto el islamista durante sus seis años de confinamiento en la cárcel. La muerte de Mursi incrementa también la presión internacional sobre el historial de violaciones de derechos humanos del Gobierno egipcio, especialmente las condiciones en las cárceles donde se encuentran miles de islamistas y activistas seculares.