21 oct 2020

Ir a contenido

"La visita médica telefónica ha venido para quedarse con la excusa del virus"

Alex Rosàs Navarro

Una fisioterapeuta del Hospital de Mataró en una sesión de rehabilitación telemática.

Una fisioterapeuta del Hospital de Mataró en una sesión de rehabilitación telemática. / ACN

Después de comprobar que la actividad asistencial en mi ambulatorio, en el que ejerzo como médico de familia, se ha modificado de forma importante a consecuencia de la pandemia del covid-19 y que se ha instaurado una nueva forma de trabajo que ha venido para quedarse con la excusa del virus, he decidido advertir de las consecuencias negativas que pueden derivarse de este cambio.

Entretodos

Durante este tiempo, básicamente el 85% de la actividad asistencial, sobre todo actos médicos pero también los burocráticos, se han resuelto vía telemática. Diagnósticos, tratamientos y seguimientos; no solo de casos y contactos con familiares con el covid, sino también de otras enfermedades no relacionadas con el virus, como las patologías crónicas habituales. Se han creado agendas diarias únicas con listados de pacientes con el fin de ser atendidos por médicos y enfermeras, sin conocer, en muchos casos, a los pacientes, ya que se trata de agendas conjuntas globales. Se cuenta con la historia clínica informatizada y compartida, con bastante información relevante, pero no se les conoce personalmente.

Lo normal es que los casos que requieren exploración física, como una auscultación pulmonar, no puedan ni deban resolverse por estas vías telemáticas. Esto constituye una limitación importante que ocasiona un claro sesgo en el diagnóstico. Además, salvo que conozcas de antemano a tu paciente , y haya una relacíón de confianza previa, lo habitual es que no exista esa empatía recíproca, fundamental para generar la confianza necesaria para conseguir que el paciente siga el tratamiento y pautas marcadas. Pues bien, una vez superada la fase grave de la pandemia, con el retorno a un estado de cierta normalidad se continúa con esta manera de trabajar, con muy poca presencialidad, tan solo en las urgencias. Una proporción de 30%-40% telemático y un 60%-70% presencial sería más o menos lo aceptable. El ahorro de costes nunca debería ser a expensas de empobrecer la relación medico-paciente.

Participaciones de loslectores

Másdebates