09 ago 2020

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"Ni medalla ni paguita: reviertan los recortes salariales"

Francisco José Castro Bohorquez

Enfermeros trasladan a una mujer mayor con coronavirus a Urgencias del Hospital Puerta de Hierro en Majadahonda, Madrid.

Enfermeros trasladan a una mujer mayor con coronavirus a Urgencias del Hospital Puerta de Hierro en Majadahonda, Madrid. / FOTO DAVID CASTRO

Los trabajadores sanitarios de toda España sufrimos unos enormes recortes salariales del 2011 al 2015. En concreto en Catalunya, el presupuesto anual de sanidad se redujo en 1.500 millones de euros, lo que supuso el cierre de plantas de hospitales, la reducción de plantillas, el empeoramiento de las listas de espera y un recorte salarial que en el caso de los médicos llegó a ser del 30%. Los años siguientes nuestro poder adquisitivo ha ido mejorando, pero sin llegar a revertir los recortes al 100%. En el ámbito de la sanidad concertada de Catalunya, por ejemplo, las empresas del tipo consorcio aplican un descuento del 5% en las nóminas de los trabajadores, y las empresas tipo fundación privada no pagan la D.P.O. (una paga por objetivos que puede llegar hasta los 3.400 euros brutos). La conclusión es que nuestro sueldo es inferior al que cobrábamos en 2010.

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Durante la pandemia del covid-19 los trabajadores sanitarios hemos hecho un gigantesco esfuerzo, con riesgo para nuestra salud. Todos los políticos y gestores de la sanidad han elogiado el papel de los trabajadores sanitarios. Y han llegado la Medalla de Honor en la categoría de oro del Parlament de Cataluña y el premio Príncipe de Asturias a la concordia. Todos estos reconocimientos públicos son de agradecer, pero lo que nosotros necesitamos son mejoras de nuestras condiciones laborales.

La semana pasada el gobierno de la Generalitat de Catalunya anunció que abonaría una paga extra en agosto. Los médicos lo valoramos de forma positiva: se ha reconocido el gran esfuerzo realizado. Pero lo lógico es seguir un orden: en primer lugar, reviertan por completo los recortes salariales, después negociemos las mejoras de nuestras condiciones laborales. Con respecto a la negociación, mi opinión se resume en una frase muy simple: las condiciones laborales de los médicos se deben negociar solo con los médicos. Y no tarden, que la rebelión de batas blancas está a la vuelta de la esquina.

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