"PISA i el paper de l'escola"
Sebastián Romero Vilanova del Camí
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El presidente de EE. UU., Donald Trump, llega para intervenir en la convención republicana nacional de mitad de mandato en Dallas, Texas. / KENT NISHIMURA / AFP
Alberto Herrera
Cada vez que leo una noticia del presidente de EEUU, me viene a la cabeza una serie que TV3 emitía en los años 80: 'N'hi ha que neixen estrellats'. Su protagonista, Frank Spencer, se equivocaba en todo con mucha inocencia. Todo el mundo se reía de sus desgracias y al final no pasaba nada. No puedo evitar encontrar cierto paralelismo con Donald Trump, aunque en este caso las consecuencias no sean precisamente una comedia.
Entretodos
Antes de ser presidente, seis empresas vinculadas a sus negocios pasaron por procesos de bancarrota. Después llegó su primer mandato, que terminó sin que reconociera su derrota electoral y con el asalto al Capitolio del 6 de enero. Contra todo pronóstico, volvió después a ganar las elecciones. Este segundo mandato está marcado por las amenazas constantes de aranceles, la guerra con Irán, las amenazas sobre Groenlandia -que han acabado desembocando en un acuerdo que probablemente podía haberse conseguido sin tanto ruido-, las exigencias sobre el gasto de los aliados de la OTAN y una lista que podría seguir creciendo.
Todo ello puede acabar pasando factura a Estados Unidos en forma de pérdida de credibilidad y fiabilidad ante sus propios aliados. Un ejemplo reciente es la negativa de Trump a intervenir militarmente en ayuda de Arabia Saudí frente a los hutíes, aunque Washington sí haya ofrecido apoyo de inteligencia. Bromas aparte, cuando las decisiones de una potencia como Estados Unidos son cada vez más imprevisibles, las consecuencias pueden ir mucho más allá de la política y acabar provocando sufrimiento humano en todo el mundo.
Pero EEUU sigue siendo una democracia y tampoco debemos olvidar que Trump ocupa la presidencia porque los ciudadanos lo eligieron: ganó las elecciones de 2024 y también el voto popular. Ahora, serán de nuevo los estadounidenses quienes decidan, en las elecciones de medio mandato, si quieren seguir respaldando su agenda de confrontación o ponerle freno desde el Congreso.
Participaciones de loslectores
Sebastián Romero Vilanova del Camí
Hugo Modesto Izurdiaga Ciudad Madero, Buenos Aires (Argentina)
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