"PISA i el paper de l'escola"
Sebastián Romero Vilanova del Camí
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Jordi Querol
Normalmente, entendemos por apariencias las señales que indican cómo es una persona o una cosa, sin que necesariamente respondan a la realidad. Pues bien, eso es lo que me ha ocurrido con el expresidente Zapatero. Siempre pensé que era un socialista ejemplar y, por todo lo visto y leído hasta ahora, parece que este importante político español era otra cosa muy distinta. Con el famoso Koldo sucedió lo contrario: al final resultó ser exactamente lo que siempre aparentó.
Entretodos
No obstante, volviendo a Zapatero, lo que más me ha molestado es que mientras jugaba a lo que jugaba, impartía clases de honradez y dignidad. Se había erigido en el socialista modélico, el personaje digno de imitación. Lo hacía tan bien que buena parte del mundo progresista quería estar a su lado. Su frase “Los socialistas tenemos muy poco, pero somos los que damos más” fue especialmente memorable.
Y ahora, cuando en televisión aparecen las fotografías de las famosísimas joyas, esas palabras vuelven inevitablemente a mi memoria. Zapatero engañó a muchísima gente, y lo hizo tan bien que hoy sabemos que aquello de que las apariencias engañan es una verdad como un templo.
Participaciones de loslectores
Sebastián Romero Vilanova del Camí
Hugo Modesto Izurdiaga Ciudad Madero, Buenos Aires (Argentina)
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