Reacciones sentidas

Pena y tristeza por el cierre de Tickets y el grupo El Barri

  • Cuatro cocineros y restauradores de Barcelona creen que el adiós del grupo de restauración de los hermanos Iglesias y Albert Adrià supone una "pérdida" para Barcelona

Albert Adrià, en la inauguración del restaurante Tickets, en febrero de 2010.

Albert Adrià, en la inauguración del restaurante Tickets, en febrero de 2010. / Jonathan Grevsen

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Ferran Imedio
Ferran Imedio

Periodista

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Los chefs y restauradores están cansados y hartos de tantas restricciones. Temerosos de perder sus trabajos. Y cuando han tenido una cierta esperanza tras una Semana Santa balsámica, de nuevo las malas noticias: otra vez confinamiento comarcal. La 'guinda' ha sido el anuncio del adiós al restaurante Tickets y al grupo El Barri, la sociedad que agrupa, además de este restaurante, Pakta, Enigma, Hoja Santa y Bodega 1900, propiedad de los hermanos Iglesias y Albert Adrià. Una noticia que ha provocado reacciones muy sentidas. De hecho, algunos cocineros contactados por este diario han declinado opinar al respecto porque aún no han digerido el cierre de estos establecimientos, que contribuyeron al esplendor gastronómico de la ciudad hasta hace muy pocos meses. "Pena", "tristeza" y "pérdida" son las palabras que más se repiten en este reportaje.

Fermí Puig (restaurante Fermí Puig)

"Me han robado momentos de máxima felicidad"

Fermí Puig.

/ Jordi Play

Fermí Puig está muy afectado por el adiós de El Barri. "Una tragedia", resume compungido antes de preguntarse cómo es posible que nadie haya ayudado a los Iglesias y a Adrià, artífices de restaurantes tan emblemáticos dentro y fuera de nuestras fronteras y que eran rentables. "Es una mala jugada para los empresarios, terriblemente injusta, sobre todo porque los negocios funcionaban", se lamenta el cocinero.

"Es una grandísima pérdida para la ciudad porque sus restaurantes tenían un reclamo internacional extraordinario", recuerda. Pero más allá de la proyección que tenían los negocios, Puig siente una "tristeza inmensa" a nivel personal. La razón es sencilla: "Con este adiós me han quitado alguno de los momentos de máxima felicidad de mi vida, porque yo era feliz cuando iba a Tickets. Se me caía la baba con lo que hacían, era todo tan divertido, todo estaba tan perfectamente organizado...".

Puig, tan culé y tan futbolero él, tira de una comparación ganadora para definir lo que significaron Tickets y los demás restaurantes de El Barri, igual que El Bulli: "Si eres gourmet, sientes lo mismo que si eres del Barça y has sido contemporáneo de Messi y lo has podido disfrutar. Casi podría decir que justifica una vida".


Òscar Manresa (Torre d'Alta Mar, Casa Guinart, Terraza Miramar, 99% Moto Bar, Kauai)

"Las administraciones deberían haberlos ayudado"

Òscar Manresa.

/ Elisenda Pons

Si algo tiene Òscar Manresa es que le gusta hablar claro y ser directo: "Es una putada grandiosa, bestial; perdemos un icono". Y lo suelta casi gritando, con una mezcla de indignación, incredulidad, rabia y pena. "El Barri y sus restaurantes eran un motor de Barcelona y las autoridades no pueden permitir que cierre porque esta ciudad ha trabajado durante muchísimos años el turismo gastronómico. La gente que venía a visitarnos iba un día a la Sagrada Família y otro, a Tickets. En este sentido su atractivo como destino era importantísimo y le daba una ventaja competitiva respecto a otras ciudades". En definitiva, que "a la sociedad de los Iglesias y Adrià se la tenía que haber ayudado como fuera porque era un activo de la ciudad". Manresa, además, se ve "reflejado" en el caso de El Barri porque él también dirige varios restaurantes: La Torre d’Alta Mar, Casa Guinart, Terraza Miramar, 99% Moto Bar y Kauai, de los cuales solo tiene abiertos los dos últimos.

El restaurador confía en que Adrià vuelva a ponerse manos a la obra. "No me gustaria que lo dejara porque tiene un talento que debería estar reflejado en algún restaurante. No hay nadie que le llegue a la suela del zapato, es un grande, que siempre está creando, un líder que ha formado a una gran cantidad de cocineros que ahora andan desperdigados por toda la ciudad".


Xavi Alba (propietario de Bodega Pasaje 1986)

"Es una gran pérdida para la gastronomía mundial"

Xavi Alba.

/ Jordi Cotrina

Xavi Alba fue director de Tickets desde el inicio y, en los últimos meses, se atrevió a abrir por su cuenta Bodega Pasaje 1986, de modo que ha podido evitar males mayores a nivel personal. Pero eso no evita que sienta "mucha pena" porque él fue uno de los fundadores de El Barri: ("lo mamé, ayudé a levantarlo y, ¡guau!, tuve la suerte de dirigirlo") y califique la situación de "drama". "Es una pérdida para Barcelona a nivel de marca porque Tickets, por ejemplo, era una institución de la gastronomía y de la ciudad, y deja un agujero enorme. Pero también es una gran pérdida para gastronomía mundial". Alba recuerda que ahora "no hay ni un solo restaurante en el mundo que lleve el apellido Adrià, cuando han sido Albert y Ferran los que han revolucionado el mundo de la gastronomía".

"En el caso de Tickets, habrá que recordarlo como una estrella fugaz porque en solo 10 años voló muy alto con luz propia y ahora se ha apagado. Piensa que antes de ser inaugurado ya tenía reservas a medio año vista. Ahora me da mucha pena pero dentro de un tiempo lo recordaré con una sonrisa".


Quim Márquez (El Quim de la Boqueria)

"Nos han llevado a la ruina con las restricciones"

Quim Márquez.

/ Ricard Cugat

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A las dificultades por las que está atravesando Quim Márquez estos meses (El Quim de la Boqueria está facturando un 15% de lo que solía hacer y Hidden Boqueria está cerrado) se añade ahora la pena y la rabia por el cierre de El Barri. "Me entristece mucho, y no solo por la relación personal que tengo con los Adrià y los Iglesias, sino porque para Barcelona es una puñalada muy bestia. Sus restaurantes, sobre todo Tickets, traían mucha, mucha mucha gente a la ciudad. Eran un referente", comenta el responsable de uno de los puestos más populares del mercado.

Pero hay más, y peor aún: es el reflejo de lo que está sucediendo en el sector: "Hay mucha gente que lo estaba haciendo muy bien y se está cayendo. Todo nuestro esfuerzo de estos años por la gastronomía de Barcelona se está yendo a la mierda". Márquez está convencido de que Adrià y su gente saldrán adelante pero "otros no tendrán las mismas oportunidades, sobre todo cuando hemos sido un sector maltratado que no ha recibido niguna ayuda; al contrario, nos han llevado a la ruina con las restricciones".