Modelo urbanístico

La Barcelona que viene, a través de las 183 obras en marcha durante el verano

Pacificación de calles, carriles bici e infraestructura ferroviaria marcan la ciudad patas arriba que está por venir, pero también definen hacia dónde van el urbanismo y la movilidad

Asfaltado de la calle Balmes con Gran Vía en Barcelona, hoy miércoles

Asfaltado de la calle Balmes con Gran Vía en Barcelona, hoy miércoles / JOAN CORTADELLAS

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Carlos Márquez Daniel
Carlos Márquez Daniel

Periodista

Especialista en Movilidad, infraestructuras, política municipal, educación, medio ambiente, área metropolitana

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Es difícil conectar unas obras con las otras. Porque aquí va un carril bici, ahí se instala una acera nueva y más allá se cambia un colector centenario. Lo único seguro es que los trabajos en la vía pública se concentran durante los meses de verano aprovechando que la actividad humana (residencial) baja de manera considerable. No hay chavales camino de la escuela o la universidad y muchos trabajadores disfrutan de sus merecidas vacaciones. Pero si uno se lo propone, especialmente este año, es posible imaginar la Barcelona del futuro (la que quiere el ayuntamiento pero también las altas instituciones) a través de los 183 proyectos que coincidirán durante el estío (56 de los cuales empiezan y acaban en estos dos meses). No es casualidad que haya tanta obra ferroviaria tras muchos años de barbecho en el transporte público subterráneo. No es casualidad que las urbanizaciones tengan que ver con el deseo de dotar al peatón de más espacio. Y no es casualidad que se planifiquen vías ciclables en lugares para nada residuales. Sagrera, Diagonal, Via Laietana, Consell de Cent, Sants, Ferran o Pi i Margall. Así son las obras de estos dos próximos meses y este es el mensaje de fondo.

Vaya por delante que este no va a ser un verano especialmente complicado en materia de movilidad. Lo ha asegurado este miércoles Manuel Valdés, gerente de Movilidad e Infraestructuras desde tiempos inmemoriales, así que sabe de qué habla. También es cierto que estamos en vísperas electorales y que no sería prudente admitir que las obras en los ejes verdes de Consell de Cent, Rocafort, Comte Borrell o Girona van generar problemas de tráfico en las vías adyacentes, que tendrán que absorber el tráfico que ahora pasa por estas arterias. Pero en Via Laietana, por ejemplo, que ya no permite el sentido ascendente de punta a punta, no parece que haya atascado la ruta por paseo de Picasso y Lluís Companys.

Cartel electoral

En esas cuatro primeras calles implicadas en el plan de 21 ejes verdes está previsto que en agosto se corte el paso de vehículos que no sean de comerciantes o vecinos. También quedarán sin servicio los carriles bici. Previamente, en julio, se reubicarán las estaciones del Bicing y las plazas de aparcamiento de personas con movilidad reducida y de distribución urbana de mercancías. A buen seguro que los operarios de los 10 lotes (10 contratos distintos) tienen como prioridad trabajar a destajo para poder cumplir con los plazos previstos, puesto que está previsto que estas primeras pacificaciones de la Superilla Barcelona estén listas en el primer trimestre de 2023 y se conviertan en uno de los carteles electorales de los 'comuns' de la cara a intentar mantener la alcaldía.

Imagen virtual del aspecto que tendrá Consell de Cent tras su conversión en eje verde del Eixample

/ El Periódico

Lo mismo con Via Laietana, cuyo primer tramo, entre Urquinaona y Antonio Maura, también debería estar completado en mayo del año que viene. La arteria, por cierto, quedará cortada en los dos sentidos el 7 de agosto. Solo ese día. Por otro lado, el 4 de julio empezaron las obras de reurbanización de la calle de Jonqueres, una de las que quizás mejor representa la Barcelona preolímpica, con aceras raquíticas y un montón de asfalto. Se trabajará hasta mediados de 2023 y en todo momento, informa el consistorio, se mantendrá habilitado un carril de circulación ascendente. Pi i Margall es otra de las grandes actuaciones. Empezó el 7 de junio y debería estar terminada el 25 de octubre del año que viene. Con la misma filosofía que Via Laietana y los ejes verdes. Otra obra de urbanización importante se llevará a cabo en la calle de Menéndez Pelayo y en la avenida de Joan XXII. Estos trabajos forman parte del conjunto de actuaciones vinculadas al Espai Barça (a partir del 11 de julio). También se implementarán zonas verdes en la Marina del Prat Vermell, Torre Baró y la Colònia Castells, y se completará la actuación táctica de la intersección de Balmes con Pelai.

Mas ciclistas

De las pacificaciones, a los carriles bici. Hay cuatro previstos para este verano. En la calle de Ferran se está generando un eje ciclable, que consiste, básicamente, en pintar bicis en el suelo para dejar claro que por ahí se puede pedalear en los dos sentidos. Hasta mediados de agosto, está previsto instalar un carril bici en Manso, entre Borrell y Paral·lel. El tercero viaja hasta la calle de Sants, entre Riera Blanca y Arizala. Será compartido con el bus, como ya sucede en todo el tramo anterior de la misma calle y de Creu Coberta. El último está previsto en la Sagrera, conectando la calle del Clot con la rambla del Onze de Setembre.

Una bici aguarda en uno de los cruces de la calle de Sants, en presencia de un vehículo de TMB en pleno giro

/ Ricard Cugat

De la pacificación y las bicis, al transporte público ferroviario. Este verano no hay previsto ningún carril bus nuevo, como solía planificarse, pero sí hay en marcha importantes proyectos subterráneos que, a medio y largo plazo, deberían allanar el camino de uno de los objetivos políticos contemporáneos: descarbonizar la movilidad. Nada que se conozca ya, pero viene bien un pequeño repaso porque en los últimos 10 años quizás no habían coincidido tantos proyectos a la vez.

La prolongación de la L8 de FGC desde Espanya hasta Gràcia generará cortes esporádicos en el trazado para realizar calas de localización. Nada serio. La continuación de las obras de la L9, tras más de una década paradas, generarán alguna molestia leve en la superficie. Es el caso de Via Augusta con Pau Alcover, cerca de la Bonanova, donde está prevista la estación de Sarrià. El avance del tranvía por la Diagonal seguirá afectando a todo el tramo implicado, entre la plaza de las Glòries y Verdaguer.

El lugar de inicio de las obras, en Diagonal con Valencia esquina Roger de Flor

/ FERRAN NADEU

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Y luego están los cortes de metro para realizara mejoras en la red. El más importante ya ha empezado y afecta a la línea 5. El trazado está sin servicio entre La Sagrera y Horta (hasta El Carmel, en agosto) y aunque habrá bus alternativo, TMB recomienda saltar a otras líneas de subterráneo, como la L3 o la L4, para llegar al centro de la ciudad. Entre el 1 y el 17 de agosto está previsto que la estación de Drassanes de la línea 3 quede sin servicio para actuar sobre elementos afectados por amianto. En estas dos semanas, el trazado irá de Zona Universitària a Paral·lel y de Liceu a Trinitat Nova. Antes de que termine el verano también está previsto que las líneas R2 y R11 de Rodalies (la que viene de Granollers) pase a circular por el interior de la futura estación de la Sagrera, lo que también generará cortes en el servicio

Las obras municipales de verano tienen un coste de unos 23,5 millones de euros. A esto hay que sumarle lo que invierten la Generalitat y el Gobierno en sus distintas competencias. En resumen, unos meses de calor en los que seguirá tomando forma una Barcelona que intenta acomodar las calles para que pasear e ir en bici sea más fácil, para que ir en coche sea un poco más complicado. Y para esto segundo, alternativas de transporte público. Si una cosa y la otra van acompasadas ya es otro cantar.