INFRAESTRUCTURAS

El Govern aspira ahora a terminar la línea 9 de metro en el 2029

El boquete del pozo de la línea 9 en el cruce de Mandri con el paseo de la Bonanova, este martes

El boquete del pozo de la línea 9 en el cruce de Mandri con el paseo de la Bonanova, este martes / FERRAN NADEU

  • Acabar el proyecto costará 946 millones y la Generalitat espera poder acelerar la obra con fondos propios y europeos
  • La tuneladora volverá a perforar el año que viene desde Zona Universitària con destino a la plaza de Lesseps
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Dos semanas después de conocerse el informe de la Sindicatura de Comptes que advierte de un sobrecoste del 251% en las obras de la línea 9 del metro de Barcelona, el Govern ha anunciado este miércoles que ha encontrado la manera de desencallar la financiación del proyecto. Si hasta la fecha se esperaba como agua de mayo un crédito del Banco Europeo de Inversión (BEI), ahora la idea es tirar de recursos propios y, a lo sumo, contar con los fondos europeos de recuperación, con el objetivo de terminar todo el trazado, a mucho tardar, en el 2029. La última fecha que se había dado era el 2027. Antes también se habló del 2026. Y en los tiempos mozos del plan, cuando todo empezó, la cinta debía cortarse en el 2007.

La 'consellera' de Presidència y portavoz del Govern, Meritxell Budó, ha anunciado por la mañana que la Generalitat tiene entre manos un "nuevo plan económico y financiero que posibilitará retomar y finalizar los trabajos técnicos de las obras del tramo central de la línea 9". Por la tarde, el titular de Territori i Sostenibilitat, Damià Calvet, y el secretario general de Vicepresidència i Economia i Hisenda, Albert Castellanos, han aportado más detalle sobre la operación. Como por ejemplo, que la inversión pendiente es de 946 millones de euros, y eso incluye poner en marcha el tramo central de nueve kilómetros entre el Camp Nou y Sagrera y las 13 estaciones pendientes, tanto las del nudo de la línea como las de la desembocadura del viaducto de la Zona Franca. Ahora empieza el lento proceso burocrático para poder volver a trabajar. Son 120 contratos y cerca de 2.500 empleos, y la idea es que la tuneladora empiece a perforar el año que viene los cuatro kilómetros que tienen pendientes hasta la plaza de Lesseps, de manera que cuando la galería esté terminada, se pueda proceder a la apertura gradual de estaciones.

Las obras de la línea 9 cerca del Camp Nou, desde donde se empezará a perforar hacia Lesseps

/ FERRAN NADEU

Si todo sale según lo previsto, expresión para nada gratuita si se tiene en cuenta que hablamos de la línea 9, una de las infraestructuras locales, con permiso de la Sagrera, que acumula más retrasos, durante el 2026 se podrán poner en funcionamiento las estaciones de Lesseps, Guinardó, La Sagrera y Sagrera TAV. Al año siguiente entrarían operativas las de Camp Nou, Sarrià, Mandri, Sanllehy y Maragall. Finalmente, entre 2028 y 2029 ya se podría parar en Motors, Campus Nord, Manuel Girona y Putxet. Antes de todas ellas, en la primavera del 2021, está previsto abrir las tres que faltan en el lado Llobregat hasta llegar a Polígon Pratenc. Tal es el optimismo del Govern, que la fecha del 2029 se pone como tope, es decir, que si los presupuestos lo permiten, la voluntad de la Generalitat es terminar antes de la fecha límite.

¿Y el crédito?

Llama la atención que el crédito del BEI (740 millones de euros) ya no sea tan necesario. Hasta ahorase vendía como imprescindible.. Parece se que el Govern lo tiene preconcedido, pero ahora ya no es una prioridad, como sí lo son los recursos propios y la capacidad de endeudamiento de la Generalitat, así como el dinero que la Unión Europea destinará a los estados miembros para paliar la crisis originada por el covid. El nuevo plan económico y financiero aprobado este miércoles para los próximos años modifica las aportaciones destinadas al proyecto, de manera que en 2020 serán 15 millones, 17 en 2021, 65 en 2022 y 168 en 2023. De los 120 contratos previstos, 50 serán de obra y el resto, de servicios y consultoría. Según cifras de Territori, el coste total de la línea 9 es de 5.942 millones de euros, de los que ya se han ejecutado y están en servicio cerca de 4.656. Otros 340 están ejecutados pero no en servicio. El resto, esos 946, es el reto pendiente en la próxima década.

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La previsión del Govern es que cerca de 280.000 viajeros se beneficien a diario de la L9 en cuanto esté terminada. Esto permitirá, según Territori, aliviar la saturación del resto de la red de metro, sobre todo en las líneas 1, 5 y 3, que se prevé que pierdan un 10% de validaciones. Con la puesta en marcha de todo el trazado, la Generalitat también espera que cerca de 15.000 personas que ahora usan el vehículo privado se pasen al transporte público. Eso suponen cerca de 13.000 coches menos circulando. Los optimistas sin duda verán una buena noticia, ya que ayudará a cumplir con los objetivos de desarrollo sostenible de la ONU de cara al 2030. Los pesimistas no tienen más que mirar la hemeroteca. O visitar alguna de las cicatrices que ha dejado la línea por la ciudad. Lesseps, Mandri, Zona Universitària...