Educación

Catalunya pone coto a las repeticiones de curso pero no soluciona el fracaso escolar

Repetir curso es "ineficaz, discriminatorio y caro", según Save The Children

Competencias básicas de 4º de ESO: los alumnos sacan peores notas en todas las materias

Artículo de opinión de Francisco Castaño: Repetir curso no es un drama

Los centros catalanes registran una tasa del 2,7% en la ESO, frente al 8% de Madrid, pero los centros exigen más recursos para que la medida sea efectiva y no solo estética

Hoteles, escuelas y centros religiosos se vuelcan en afectados por matanza

Hoteles, escuelas y centros religiosos se vuelcan en afectados por matanza / Felipe Guerra

Helena López

Helena López

Por qué confiar en El PeriódicoPor qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Catalunya es, con diferencia, el territorio español con un menor porcentaje de repetidores en ESO. Un 2,7% el curso pasado, según las estadísticas del Ministerio de Educación. En ese mismo ejercicio, Castilla-La Mancha y Andalucía contaban con una tasa del 10,5%; y Madrid y Aragón, con una del 8%, cifras que, en estas comunidades, se dispararon el curso pasado después de la tregua dada por el covid.

Pese a esa foto, que sitúa a Catalunya mucho más cerca de los estándares europeos (aunque cabe decir que también ha aumentado unas décimas respecto al curso anterior, que bajó hasta el 2,2%), ¿se están haciendo bien las cosas? Hay unanimidad en que queda mucho camino por recorrer: "No se trata solo de mejorar los datos, se trata de mejorar la situación y que eso tenga un impacto en las cifras y no al revés; hay que cambiar la realidad, no la estadística", resume Belén Tascón, presidenta de Affac, la federación de asociaciones de familias catalanas, quien tampoco está del todo satisfecha con las tasas (en bachillerato, por ejemplo, han pasado del 3,5% al 5,3%). 

"No se trata de que todos los alumnos pasen de curso porque ya no se repite, sino de que no se pierdan por el camino", afirma la presidenta de la Affac

Tascón tiene claro que el objetivo no tiene que ser solo erradicar la arraigada cultura de la repetición -algo en lo que coinciden infinidad de expertos, el ministerio y el Departament-, sino acabar con el fracaso escolar. Catalunya sigue encabezando los ránkings europeos de abandono escolar prematuro (16,9%) tanto en relación a España (13,9%) como a la media europea (9,7). Por tanto, no se trata de que todos los alumnos pasen de curso porque ya no se repite, sino de que no se pierdan por el camino, ese lugar común de "no dejar a nadie quede atrás". "La política tiene que ir acompañada de cambios. Si no repites, pero no cambias nada, el problema es el mismo. ¿Qué política real se ha aplicado para evitar que haya repetidores?", reflexiona la presidenta de la federación de asociaciones de familias de alumnos. 

Políticas caras

un reciente estudio de Save the Childrenineficiente, injustocarísimomejorar el rendimiento académico de esos chavales,

La organización calculaba que el dinero que se ahorraría terminando con las repeticiones daría para dar clases de refuerzo en grupos reducidos a 2.217.000 estudiantes (el 47% del total en primaria y ESO en centros públicos y concertados). Tomando datos españoles del curso 2019-2020, Save the Children calcula que los costes directos de la repetición se elevan a 1.441 millones, lo que supone un 6,2% del gasto público en educación primaria y ESO.

"La repetición es cara, pero lo que haría falta ofrecer como alternativa, la atención a la diversidad, también lo es"

En una línea similar se pronuncia Miquel Àngel Alegre, jefe de proyectos de la Fundació Bofill. "La repetición es cara, pero lo que haría falta ofrecer como alternativa, la atención a la diversidad, también lo es. Al crío que antes habrías hecho repetir para que calentara la silla ahora lo pasas de curso, pero la idea no es solo que pase, es que lo prepares para el nuevo curso: grupos de apoyo, tutorías especiales... estudiar cómo lo discriminas positivamente para que no se trate de pasarlo de curso sin más", indica Alegre, tan convencido de que es mejor no repetir que repetir, como de que la situación no se resuelve solo pasando de curso al alumno independientemente de sus notas, si no se le acompaña con una atención individualizada. La conclusión es clara, como en toda política, para que sea realmente efectiva tiene que ir acompañada de inversión.

Alargar el curso

A ojos de Alegre, una media que sería interesante aplicar es alargar el curso de estos alumnos. "No con los mismos profesores, pero alargar la etapa de apoyo educativo más allá de junio, ya sea en el mismo centro o en otro recurso, pero ayudarles a preparar el salto de curso; en la línea del "verano enriquecido" que ya se está llevando a cabo en algunos municipios catalanes.

El profesor Andreu Navarra, miembro de la Fundación Episteme, considera en cambio que la prohibición de las repeticiones es "un recorte de derechos": "Un alumno tiene derecho a una segunda oportunidad; les estamos quitando opciones, aniquilando los recursos antiguos [la repetición] sin añadir los nuevos [el prometido apoyo]". "La promoción automática responde a intereses políticos, no pedagógicos", zanja convencido de que la repetición tiene que seguir criterios pedagógicos.

"Burbuja educativa"

En la misma línea se pronuncia el secretario general del sindicato Professors de Secundària, Xavier Massó, quien apunta que, a la práctica, la política de no repetición está sirviendo para que los alumnos disruptivos se vayan cuanto antes de instituto.

"Se ha creado una burbuja educativa. Los alumnos van pasando de curso de forma automática con independencia de lo que hayan aprendido. Aquí tenemos menos repetición, sí, pero eso es humo; lo que cuentan son los resultados de las pruebas de competencias básicas", concluye Massó, quien considera la política de no repetición "un engaño para rebajar las estadísticas y autojustificar el propio modelo, que las competencias básicas demuestran que es un desastre".

Esa idea de "autoengaño", de "si un alumno no repite, no fracasa, aunque lo haya suspendido todo" recorre muchos claustros catalanes, sobre todo en ESO (en bachillerato las cifras de repetición son mayores). Algo, según algunas voces, que "perjudica sobre todo a las clases trabajadoras". "Se está bajando el nivel y cerrando puertas del ascensor social. Hasta cuarto de ESO se les regala todo, llegan a bachillerato y fracasan, generaciones que no están preparadas para el fracaso", reflexiona un docente.

Cuestión de clase

Uno de los grandes temas sobre la mesa cuando se habla tanto de abandono escolar prematuro como de repeticiones es la desigualdad. Los hijos de familias con menos recursos son los que más fracasan, abandonan o repiten, o las tres cosas. Ahí hay consenso, las cifras no son discutibles. También lo hay en que, para revertir esa desigualdad, es imprescindible poner más recursos en las escuelas de alta o máxima complejidad, centros que concentran a un mayor número de alumnos de estas características.

Fuentes de Departament señalan que "en el caso de que el alumno promocione sin haber alcanzado las competencias propias de un determinado nivel, el equipo docente debe establecer medidas de refuerzo y apoyo individuales en la programación del curso siguiente dirigidas a compensar los aprendizajes que no ha alcanzado". Algo a lo que los docentes responden que estarían encantados de hacer si tuvieran el tiempo y los recursos. Recursos que permitieran la codocencia, ratios más reducidas, etcétera.

En esa línea, el Departament defiende que el programa Pla de millora d'oportunitats educatives (PMOE), que aporta "recursos adicionales a los centros para mejorar ese acompañamiento", este curso ha pasado de 500 a 700 centros.