Otro invierno a oscuras

¿Cultivos de marihuana o falta de inversión? La Generalitat anuncia auditorías a los barrios con cortes de luz

  • Quiere esclarecer si se trata de un problema de plantaciones 'indoor' de marihuana, como apunta Endesa, o si es efecto de la poca inversión de la compañía en la red

Invierno a oscuras en el barrio del Culubret de Figueres.

Invierno a oscuras en el barrio del Culubret de Figueres. / Ferran Nadeu

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Elisenda Colell
Elisenda Colell

Redactora

Especialista en pobreza, migraciones, dependencia, infancia vulnerable, feminismos y LGTBI

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Hace un año, en pleno invierno y bajada de temperaturas, los vecinos de cuatro barrios con problemas estructurales de pobreza y olvido alzaban la voz para denunciar, en El Periódico, los constantes e incesantes cortes de electricidad. Un año después, en muchos de ellos la situación ha mejorado. Pero los cortes siguen existiendo como si de un calvario eterno se tratara. La Generalitat anuncia una auditoría externa e independiente para medir la calidad de la energía en cada barrio y poder dar con la solución definitiva: acabar el fraude eléctrico de las plantaciones 'indoor' de marihuana, o multar a Endesa por tener una red defectuosa. "No podemos permitir la precariedad eléctrica de los vecinos que pagan sus facturas", explica Assumpta Ferran, directora general de Energia del Govern.

Hace exactamente un año, los vecinos del Culubret (Figueres) temían que los incesantes cortes de luz llevaran a varios ancianos del barrio a caídas fatales. Las madres de la Font de la Pòlvora (Girona) tenían que duchar a sus hijos con ollas de agua caliente y en Sant Roc (Badalona) no les daba corriente ni para calentar los biberones. En Torre Baró, los lamentos venían de los ancianos que pasaban las noches rezando porque su respirador no dejara de funcionar en medio de la noche. Un año después, la situación parece haber mejorado. Pero no se ha resuelto.

Menos cortes

"No estamos como el año pasado, pero va a días. El jueves de la semana pasada hubo un corte, este lunes otro. Son cortos, de dos horas. Se ven más inspecciones de la policía y Endesa, y los técnicos de la compañía hicieron algunos cambios", cuenta Anna Hernández, vecina del Culubret (Figueres). "Sí, la situación ha mejorado, pero no se ha arreglado", zanja. Una respuesta muy similar a la que cuenta Pamela Heredia, de la asociación de vecinos que busca la dignificación del barrio de la Font de la Pòlvora en Girona. "Endesa ha cambiado el tranformador, el cableado y desde entonces se sigue yendo pero menos. Cuando se nos va la luz, vienen los operarios y en dos o tres horas lo arreglan", explica. "Empezamos a ver la luz, el último día que hubo un corte fue el 22 de diciembre, aunque otros puntos del barrio sí que tienen algunos más", señala.

En Sant Roc los cortes siguen siendo largos e intensos. Pero sólo en un sector muy concreto del barrio, la calle Alfons XII. "La noche de Reyes estuvieron 24 horas sin luz. Y desde entonces ha sido diario. Cortes que empiezan por la tarde y se alargan hasta el día siguiente. Es la hora que hay más gente en casa, cuando hace más frío y que encienden más aparatos", se queja Carles Sagués, de la plataforma Sant Roc Som Badalona. La plataforma ya se plantea hacer actuaciones más contundentes, como cortar la autopista, pero de momento se han plantado hasta la sede del distrito a pedir una reunión urgente con la concejala del barrio.

¿Mejoras en el cableado o fraude eléctrico?

"Incluso los operarios nos dicen que la red esta obsoleta, que se tiene que cambiar. Es cierto que hay familias pinchadas, pero lo hacen porque no pueden pagar. O ponen contadores sociales y resuelven el tema de una vez o volveremos a tener un susto, un incendio... y la gente pelándose de frío y malviviendo un año más", insiste Sagués. "Desde Mencui hasta Font de la Pòlvora: el problema es que Endesa no invierte en los vecinos que no le salen rentables. Y la electricidad es un derecho", critica Maria Campuzano, portavoz de la Aliança contra la Pobresa Energètica (APE).

Endesa señala de nuevo al fraude eléctrico para explicar estos cortes. "Todos estos barrios comparten el mismo denominador común, pagan la mala praxi del vecino. Hasta que no se cierren las plantaciones seguirán habiendo cortes", explica un portavoz. Sin embargo este mismo portavoz señala que la empresa está tomando acciones para que los cortes e luz afecten lo mínimo posible. "Estamos haciendo mejoras para esponjar la red: sectorizaciones para acotar las fases eléctricas que dan luz separando bloque a bloque, en Torre Baró, Ciutat Vella, Sants Monjuïc y Nou Barris hemos cambiado el transformador, y estamos dando más puntos de conexión. No ha habido ni una sola interrupción del servicio", explica el portavoz de Endesa.

Una auditoría externa y una decena de sanciones

"Lo que sí que ocurre es que hay precariedad eléctrica: estos vecinos que pagan religiosamente la factura de la no tienen un acceso correcto", insiste la directora general de energía, Magda Ferran. "Queremos saber el porqué, y por eso haremos una auditoría de la Generalitat que nos tendrá que decir si los transformadores y las líneas eléctricas están dimensionadas por el consumo de las viviendas y las actividades legalizadas, o es que tiene que ver con una actividad delictiva, las plantaciones ilegales de marihuana", asume Ferran.

La responsable de la Generalitat no concibe otro escenario, explica, porque asume que si aún haya vecinos 'pinchados' al corriente por necesidad, la red no saltaría. "La red tiene que estar dimensionada para todas las viviendas: estén llenas, vacías o pinchadas", dice Ferran. Las últimas auditorías que encargó el Govern terminaron con 10 expedientes sancionadores a las eléctricas. En este caso, explica la directora General, por el mal estado de la red después del temporal Gloria en algunos barrios y pueblos de Catalunya.

El drama de los Pirineos

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En el caso de Mencui, el micropueblo que lleva 10 años esperando corriente, Ferran asume que están tramitando los permisos para expropiar los terrenos y poder construir las deseadas líneas eléctricas. Aunque, según ella, se podría haber optado por construir placas solares que dieran corriente en el pueblo. "Nos solicitaron los permisos para expropiar y esto es lo que haremos, pero lleva su tiempo", cuenta. Sin embargo, asume que en las comarcas del Pallars, especialmente el Pallars Jussà, hay un grave problema de precariedad eléctrica. "La red es del siglo pasado y hay que actualizarla y adaptarla a las necesidades reales. El problema es que pertenece a los ayuntamientos, que no tienen dinero para hacer estos gastos. Cada uno de estos pueblos tiene que asumir unos 100.000 euros, y no pueden", explica Ferran.

Placas solares contra el precio de la luz

Otro de los problemas que ya provoca dolores de cabeza en la dirección general de energía son las subidas de los precio de la luz. "En cuestión de semanas las empresas comercializadoras venderán la luz muy cara en el mercado libre, y lo notarán las empresas y las familias como nunca antes", avisa. "¿Qué haremos desde la Generalitat? Apostar por el autoconsumo: agilizar los trámites y las subvenciones para fomentar la instalación de placas solares", insiste. Por el momento, en tan solo tres años las personas que han hecho instalaciones de autoconsumo en casa, como las placas solares, se han multiplicado por 34. De 600 en 2019 a 20.000 en 2021.