POBREZA ENERGÉTICA

"Duermo con la luz encendida por miedo a quedarme sin oxígeno por un corte"

  • Carmen Vicario respira gracias a un aparato conectado a la luz en el barcelonés barrio de Torre Baró, que suma numerosos cortes de electricidad desde el 5 de diciembre.

  • En el barrio de Sant Roc, en Badalona, los cortes son prácticamente diarios desde hace un mes, coincidiendo con la llegada del frío.

  • Endesa responde que la instalación tanto en Torre Baró como en Sant Roc "se encuentra en buen estado" y que el 100% de los cortes registrados se deben a "sobrecargas por conexiones irregulares".

Jordi Cotrina

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Duerme con la luz encendida por miedo. Apenas duerme, en realidad. El miedo puede más que el sueño. Carmen se pasa el día encerrada en casa, conectada a una máquina de oxígeno. “Si hay un corte estando todo a oscuras no me enteraría y podría ahogarme”, explica con un hilo de voz. “Esto no es vida”, repite. Tiene una bombona con autonomía para algunas horas para estos casos, pero no la fuerza necesaria para cambiarla. Cada vez que se va la luz, algo que sucede con demasiada frecuencia, llama a su único hijo, que vive justo debajo, para que suba a cambiarla. El temor de Carmen Viario es fundado. Desde el pasado 5 de diciembre esta mujer enferma y viuda, vecina de Barcelona, ha sufrido numerosos cortes de luz; con todo lo que eso conlleva. El suyo no es un caso aislado. En Torre Baró, su barrio, en la fría parte de montaña de la Zona Nord de Nou Barris, son varias las familias en la misma situación. 

El tendido eléctrico es obsoleto. Tenemos las torres de la luz de madera, todavía. Cada vez que nos quejamos hacen algún apaño, pero el problema de fondo sigue sin resolverse”, denuncia Jose Martínez Vicario, su hijo y principal cuidador, quien recuerda que el barrio es un enclave envejecido y físicamente muy aislado; así que cada corte no supone solo lo evidente -el oxígeno, la estufa, el agua caliente o la propia luz-; cada vez que se va la electricidad se quedan también sin televisión, para muchas personas mayores, la única ventana al exterior, pérdida que hace el frío más difícil de llevar si cabe. 

Carmen sentada en una esquina de la cama conectada al respirador, acompañada por su hermana Teresa y su hijo Jose en su casa en el barrio barcelonés de Torre Baró.

/ JORDI COTRINA

Tras movilizarse, la compañía eléctrica realizó una actuación en el transformador que ofrece servicio a esta zona de Torre Baró el pasado 28 de diciembre, arreglo que, según denuncian los vecinos, "es solo una chapuza".

La pobreza energética tiene muchos rostros y todos se recrudecen en medio de una borrasca como la que azota la península estos días. A las personas que pasan frío en sus propias casas por la incapacidad de hacer frente a la factura de la luz -cuyo precio se ha disparado un 27% en medio de un temporal extremo y de una pandemia sin precedentes-, están las personas que, directamente, no tienen el servicio de la luz asegurado (o la van perdiendo de forma intermitente). En caso más sangrante es el de la Cañada Real, en Madrid, donde más de 4.000 personas, la mitad menores, llevan sin electricidad desde octubre (el invierno, la Navidad y ahora la agresiva 'Filomena'); pero no el único. En el barrio de Sant Roc, en Badalona, llevan un mes sufriendo cortes diarios, normalmente a partir de las tres de la tarde, concentrados en los bloques de Alfons XII. Este gélido sábado no ha sido excepción.

En la zona, la más deprimida del barrio, estos días es habitual ver a varios vecinos alrededor de un fuego en la calle, donde pueden calentarse mejor que en sus precarias viviendas a oscuras. Una hoguera encendida dentro de una vieja bañera en plena calle, en pleno invierno, en plena pandemia. 

Una vecina se calienta con un fuego en la calle en Sant Roc, en Badalona.

/ Plataforma Sant Roc Som Badalona

Los pisos de Alfons XII no solo son pequeños y, sobra decirlo, sin calefacción o con ventanas que cierran de aquella manera. El vecindario, uno de los más deprimidos de la ciudad, tiene un nivel socioeconómico muy bajo. Aquí se concentran la mayoría de desahucios de la zona. 

Como le pasa a Carmen Viario en Torre Baró, en el tramo más afectado de Alfons XII la Plataforma Sant Roc Som Badalona tiene localizadas a tres personas que necesitan estar conectadas a una máquina de oxígeno.

Desde la red vecinal que arropa a los vecinos de Sant Roc tienen claro que la solución solo puede pasar por afrontar el problema: en la zona hay un número importante de personas enganchadas de forma irregular a la luz. “Hay que luchar contra la pobreza, no contra los pobres”, resume la situación Carles Sagués, portavoz de la plataforma, que en octubre ya advirtió de que con la bajada de las temperaturas volverían los cortes. “La respuesta no puede ser que la culpa es de que hay mucha gente con la luz pinchada. No se puede criminalizar la pobreza. La mayoría de la gente que tiene la luz pinchada lo hace porque no tiene ninguna alternativa. Hay que hacer un esfuerzo de realismo y estudiar cómo regularizar la situación de esas familias”, prosigue Sagués, quien advierte también de los riesgos que comporta esa situación. La pobreza energética causa cada año dos o tres pequeños incendios en la zona. El peor, la noche de Reyes de hace dos años, cuando murieron tres personas.

Detalle de la instalación eléctrica en Torre Baró.

/ JORDI COTRINA

"Cuestión de seguridad"

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Endesa defiende que la red eléctrica en el barrio "se encuentra en buen estado y dimensionada para cubrir la demanda de los clientes". La misma portavoz de la compañía asegura que la red "está preparada para evitar riesgos sobre las personas y eso hace que, en el caso de sobrecargas producidas por conexiones irregulares, se activen automáticamente los sistemas de protección de seguridad, lo que interrumpe de forma preventiva los suministros". En diciembre ese sistema de protección -y el consecuente corte- se activó 30 veces en Sant Roc; y 17 más en lo que llevamos de enero. "El 100% de los casos han sido provocados por sobrecargas por conexiones irregulares y no por averías en la red", subraya la misma fuente, que confirma que este lunes tienen una reunión con el Ayuntamiento de Badalona para tratar el asunto.

La explicación de la compañía eléctrica a los cortes en Torre Baró es similar. Los "únicos problemas" que aseguran tener registrados en el barrio son en las calles Castellví y Sant Feliu de Codines -la de Carmen-, donde, como en Sant Roc, "se han detectado desconexiones de la red por sobrecargas irregulares"; insisten desde Endesa, que aseguran "monitorizar online los puntos estratégicos de la red afectada las 24 horas para analizar dónde se producen las sobrecargas y actuar preventivamente".