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La justicia alemana da vía libre a la prohibición de los vehículos diésel

La sentencia declara legal que las ciudades puedan restringir la circulación de coches contaminantes sin necesitar una legislación federal

Carles Planas Bou

Prueba de emisiones en un vehículo diésel de Volkswagen.

Prueba de emisiones en un vehículo diésel de Volkswagen. / THOMAS KIENZLE

Buenas noticias para el medioambiente. Este martes la justicia alemana ha dado luz verde a la prohibición de vehículos diésel debido a sus altos niveles de emisiones contaminantes a la atmósfera. En una decisión muy esperada, el tribunal administrativo federal de Leipzig ha dado la razón a las organizaciones ecologistas al declarar como legal que las ciudades puedan restringir la circulación de esos coches.

El presidente del tribunal administrativo más poderosa de Alemania, Andreas Korbmacher, ha descartado este martes los recursos que los estados de Baden-Württemberg y Renania del Norte-Westfalia habían interpuesto contra la demanda original del grupo ambientalista Deutsche Umwelthilfe, que pedía obligar a las autoridades a mejorar la calidad del aire de las ciudades y a restringir los vehículos más contaminantes en situaciones determinadas.

Aunque la sentencia no determina que se implementen más prohibiciones, sienta precedente y abre la puerta a que estados, ciudades y comunidades locales tengan derecho a imponerlas para mantener a raya los límites contaminantes sin necesidad de una ley federal. Así, el tribunal de Leipzig ha optado por priorizar el impacto medioambiental que suponen las emisiones de dióxido de nitrógeno al coste que puede suponer el reemplazo de esos vehículos.

Mucha oposición

La sentencia de hoy responde a otros dos fallos judiciales en las ciudades de Stuttgart y Düsseldorf, capitales de Baden-Württemberg y Renania del Norte-Westfalia. Ambas administraciones locales fueron llevadas a los tribunales por organizaciones medioambientales que les acusaron de no haber actuado para frenar la contaminación. En el caso de Stuttgart la justicia también pidió prohibir la circulación de vehículos diésel tras superar en casi un 100% los límites contaminantes establecidos en la legislación para descongestionar sus calles y reducir los riesgos para la salud que comporta para sus ciudadanos.

Sin embargo, la misma sentencia que beneficia la sostenibilidad del medioambiente tiene muchos enemigos. El Gobierno en funciones de Angela Merkel, el lobi de la poderosa industria automovilística alemana y gran parte de los consumidores se oponen a una medida que puede perjudicar sus bolsillos.

Escándalos del motor

Pero más allá de esa oposición, la sentencia responde a la creciente preocupación por una contaminación que desborda los límites legales de varias ciudades en un país que parece desfallecer en su lucha contra el cambio climático. Hasta 12 de ellas se encuentran con denuncias interpuestas por la Unión Europea (UE) por esa vulneración de la salud pública.

VolkswagenDaimlerBMW, Porsche y Audi. En los últimos dos años y medio los escándalos por manipulación de vehículos contaminantes y por otras malas praxis como utilizar cobayas humanas en sus experimentos o haber organizado un presunto cártel para fijar precios han salpicado a todas las grandes compañías automovilísticas alemanas. El 'Dieselgate' también a puesto al gobierno alemán en apuros pero eso no ha evitado que el lobi del motor siga teniendo mucho que decir.

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