14 ago 2020

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Consejos sobre educación sexual para padres e hijos

M. B. / BARCELONA

La psicopedagoga y doctora en Ciencias de la Educación Mirta Lojo desgrana estas directrices sobre educación sexual para padres e hijos. 

CONSEJOS PARA PADRES

1. La sexualidad es una parte constituyente de nuestras vidas, desde que nacemos hasta que morimos, y va evolucionando a medida que crecemos y nos desarrollamos. Esto implica que las niñas y niños de corta edad, menores de seis años, tienen sexualidad, que aunque diferente de la adulta existe y debe ser reconocida. 

2. La educación del afecto y la sexualidad no tiene fórmulas únicas sino que se integra en las costumbres, manera de comunicarse y de relacionarse, estilos educativos y expresión de los sentimientos propios de cada familia.

Desde la primera infancia, es importante escuchar las preguntas que nuestras hijas y nuestros hijos nos plantean

3. Desde la primera infancia, es importante escuchar las preguntas que nuestras hijas y nuestros hijos nos plantean y responderles con sinceridad. Aunque responderlas no siempre es fácil, un clima de confianza contribuye positivamente a la comunicación. Las respuestas deben estar en consonancia con la edad y deben ser proporcionales al interrogante. Una respuesta corta puede colmar más la curiosidad que una larga explicación.

4. El diálogo cuando llegan a la pubertad y la adolescencia representa una continuidad del camino recorrido si desde las primeras edades no se excluye la sexualidad de las conversaciones con las niñas y niños. Cuando esto no pasa, la información sobre los procesos biológicos de los cuerpos a partir de los 11 años y sobre las prácticas de riesgo a partir de los 14 o 15 resulta claramente insuficiente y difícilmente podríamos afirmar que estamos educando en los afectos y la sexualidad.

5. Un aspecto importante de la educación en este ámbito es la superación de los prejuicios relacionados con los estereotipos de género. Es importante el reconocimiento del placer, el deseo y la libertad de las chicas, y de la ternura y las inseguridades de los chicos, para poder superar la atribución de roles de género y para compensar la influencia de un orden social asimétrico.

CONSEJOS PARA HIJOS

1. Los modelos publicitarios de mujeres y hombres son una muestra muy pequeña,  y a veces falsa, de la enorme diversidad de cuerpos posibles de todas las personas, así que no tiene demasiado sentido compararse. Sí que tiene sentido que estés a gusto contigo, que te quieras y que te cuides.

2. Reconocer la singularidad de nuestro cuerpo con todas sus posibilidades, y de nuestra manera de ser, con todo lo que podemos aportar, es un paso muy importante para valorarnos y estimarnos como seres humanos únicos. Si te sientes bien contigo tus amistades lo perciben y tu compañía resulta deseable. Las relaciones de una persona consigo misma son tan importantes como las que se puedan establecer con las demás y con el mundo que te rodea.

3. Descubrir qué te gusta y qué no, más allá de lo que las demás personas esperen de ti, más allá de la presión social y de los prejuicios sexistas, y conocer tu propio cuerpo y las posibilidades de placer, te puede hacer sentir mejor contigo y más libre.

Los modelos publicitarios son una muestra pequeña y a veces falsa de la enorme diversidad de cuerpos posibles

4. Es importante saber decir 'no' a aquellas propuestas que no te apetezcan. Por ejemplo, cuando a una chica la coaccionan para tener relaciones sin protección o a un chico lo presionan para que se “estrene”. Las relaciones sexuales deben ser consentidas y deseadas porque si no es así, se trata de violencia y no de atracción.

5. Las relaciones sexuales con otras personas, sean de carácter homosexual, bisexual o heterosexual, o consigo mismas, pueden ser igual de sanas y satisfactorias si son deseadas y se producen en un marco de libertad y responsabilidad.

6. Los celos y la necesidad de saber qué hace y con quién está la persona con la que salimos es un deseo de control de la vida de esa persona y no una muestra de amor. Esto se pone en evidencia en algunas relaciones heterosexuales, cuando el chico siente celos de que su pareja hable con otros chicos, se ponga ropa extremada o tenga otras ocupaciones importantes. Cuando se ejerce esta presión, que se fundamenta en los estereotipos de género, es decir, en cómo se considera que deben ser los chicos y cómo se considera que deben ser las chicas, estamos en presencia de relaciones abusivas, es decir que hay abuso de poder, y eso no es querer a otra persona.