Sánchez no acudirá a dar explicaciones

El Gobierno salva el último examen parlamentario del verano

  • La Diputación Permanente del Congreso aprueba solo las comparecencias de tres ministros (Ribera, Albares y Darias), que ya había registrado el Gobierno

  • La sesión, de casi siete horas, reproduce el esquema izquierda-derecha. Vox se descuelga con que Lorca habría votado a su partido porque "amaba España"

La vicepresidenta segunda del Congreso, Ana Pastor, saluda a la portavoz de su grupo, Cuca Gamarra, delante de la jefa de la Cámara baja, la socialista Meritxell Batet, a su llegada a la reunión de la Diputación Permanente de este 25 de agosto de 2021. 

La vicepresidenta segunda del Congreso, Ana Pastor, saluda a la portavoz de su grupo, Cuca Gamarra, delante de la jefa de la Cámara baja, la socialista Meritxell Batet, a su llegada a la reunión de la Diputación Permanente de este 25 de agosto de 2021.  / EFE / FERNANDO ALVARADO

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Juanma Romero
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Miguel Ángel Rodríguez
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Ni sorpresas, ni votaciones ajustadas, ni sobresaltos. Ni tan siquiera una gran bronca. La reunión, este miércoles, de la Diputación Permanente del Congreso -el órgano que asume las competencias del pleno en vacaciones-, discurrió con el guion previsto, después de que el Gobierno se aplicara en intentar desactivarla. El PP había registrado 16 peticiones de comparecencia urgente (dos del presidente y, las restantes, de diez de sus ministros), y finalmente solo salieron tres adelante: la de la vicepresidenta tercera, Teresa Ribera, para informar de la cabalgada del precio de la luz, y la de los titulares de Exteriores, José Manuel Albares (sobre Afganistán), y de Sanidad, Carolina Darias (para detallar el último tirón del proceso de vacunación). Las tres comparecencias que el Ejecutivo había pedido el lunes por la noche. El líder socialista se libró de tener que dar cuentas ante el pleno antes del 31 de agosto. Es decir, que el Gabinete de Pedro Sánchez se adelantó a la oposición al ofrecer las explicaciones de tres ministros para aguar la cita de este miércoles. Y, a juicio de los socialistas, lo consiguieron, ya que el PP, a lo largo de una sesión de casi siete horas de debate, no logró sumar aliados en las votaciones más allá de Ciudadanos y Vox. Los populares, en cambio, se relamían, porque habían logrado que prosperaran tres de sus solicitudes, cuando en julio no medró ninguna de sus 25 peticiones.

Los tres ministros -Ribera, Albares y Darias- comparecerán entre el lunes y el martes de la próxima semana, dado que el 1 de septiembre arranca el periodo ordinario de sesiones y el Congreso retoma su plena normalidad. A partir del lunes 6, como estaba previsto, acudirán a la Cámara baja, a explicar las líneas maestras de sus departamentos, los nuevos ministros, los que Sánchez nombró en la remodelación de su Gabinete de julio.

Los populares no reclamaron la comparecencia del titular de Interior para que explique la devolución de menores a Marruecos

De quien el PP no pidió la comparecencia, para dar cuenta de la devolución de menores a Marruecos, fue del responsable de Interior, Fernando Grande-Marlaska, tal como le reprocharon Vox y Ciudadanos. Ambos partidos aducen que la dirección popular no lo ha hecho porque se lo demandaba el presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, que en esta cuestión ha cerrado filas con el Gobierno y ha agradecido en todo momento el apoyo de Sánchez desde el estallido de la crisis migratoria en la ciudad autónoma, a mediados de mayo.

Temas que quedan fuera

Las tres comparecencias urgentes que se sustanciarán antes del 31 de agosto fueron aprobadas por unanimidad de los grupos. Sin votos en contra ni abstenciones. Pero, aunque acudirán a la Cámara baja, Albares y Darias no lo harán para explicar la posición de España ante las elecciones convocadas en Nicaragua o el viaje de Sánchez a EEUU del mes pasado, o la posibilidad de que el Estado traspase la gestión del MIR a Catalunya, algo que la propia ministra de Sanidad ya negó que estuviera planteándose el Ejecutivo. Ribera (y tampoco la vicepresidenta primera, Nadia Calviño) no deberá dar cuentas de la OPA de IFM sobre Naturgy.

El PP se proclama como "única alternativa", mientras los socialistas le reclaman que no "sobreactúe" ni se deje llevar por las prisas

La Diputación rechazó asimismo que el nuevo responsable de la Presidencia, Félix Bolaños, informe de la sentencia del Tribunal Constitucional que consideró ilegal el confinamiento del primer estado de alarma. También se opuso a que la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, explique las ayudas a la aerolínea Plus Ultra, y a que las titulares de Política Territorial, Isabel Rodríguez, y Transportes, Raquel Sánchez, detallaran los acuerdos de la comisión bilateral Estado-Generalitat del pasado 2 de agosto. Pilar Llop (Justicia) tampoco deberá dar cuentas de las causas de las denegaciones de solicitudes de nacionalización de descendientes de sefardíes. Finalmente, Reyes Maroto (Industria) no tendrá que desgranar la visita del presidente a Nueva York, Los Ángeles y San Francisco, si bien el Ejecutivo ha pactado ya con ERC que ella vaya a la Cámara el 15 de septiembre. El PP había pedido, además, que Sánchez fuera al pleno del Congreso para defenderse de la sentencia del TC sobre la alarma y sobre la crisis de Afganistán. Las tres únicas comparecencias que salieron adelante se sustanciarán en comisión, un foro con muchos menos focos que el hemiciclo.

La línea argumental del PP, expuesta ya en el arranque por su portavoz, Cuca Gamarra, era, a grandes rasgos, esta: que el Congreso ha estado cerrado en verano pese a la importancia de los frentes que han estallado al Gobierno. Y frente a un presidente que los populares pintan en vacaciones, un Pablo Casado "en guardia permanente", y por ello "la única alternativa" a Sánchez es su partido, sostuvo. El PP deploró la comparecencia "a hurtadillas" de Albares para hablar de Afganistán, cuando por ejemplo en Alemania su cancillera, Angela Merkel, se explicó este miércoles en el Bundestag. Y si Gamarra denunció el confinamiento "ilegal" al que el Ejecutivo sometió a los ciudadanos, el diputado de Vox José María Sánchez García aseguró que Sánchez tiene que comparecer, pero para "pedir perdón, de rodillas". "Pero no les vamos a perdonar, ni al partido gobernante ni al PP", lanzó. Ahí se vio, de nuevo, la pugna entre las derechas, ya que, para la ultraderecha, la formación de Casado vive "pendiente de las encuestas" y envuelve todo en una "ambigüedad calculada".

Los diputados Joan Baldoví (Compromís), Aitor Esteban, Mikel Legarda (ambos del PNV) y Ana Oramas (Coalición Canaria), este 25 de agosto de 2021 a su llegada a la reunión de la Diputación Permanente del Congreso.

/ EUROPA PRESS / JESÚS HELLÍN

"Lo matasteis vosotros"

Los socialistas reprocharon al PP que haga seguidismo de Vox, le afearon su "sobreactuación hiperventilada", su "desorientación". "Serénense y hagan la oposición que este país merece", espetó el parlamentario Pau Marí-Klose. "Han dejado de ser un partido serio y responsable. En su afán por desgastar al Gobierno, están dispuestos a utilizarlo todo, hasta la pandemia, y de bloquearlo todo", lanzó Felipe Sicilia, aprovechando para recordar que los conservadores se niegan a deshacer la parálisis en los órganos constitucionales. Unidas Podemos actuó de manera coordinada, por boca de Pilar Garrido: "Si el PP siempre está en guardia como dice, dos consejos: que dejen de hacer seguidismo de la extrema derecha y que deje de tener secuestradas las instituciones de este país".

Socialistas y morados actuaron de manera coordinada, aunque Podemos sí evidenció sus diferencias respecto a El Prat y la luz

El drama en Afganistán no valió para que el PP mantuviera la tregua con el Ejecutivo. El diputado Pablo Hispán calificó de "caos" e "imprevisión" la gestión de Albares, mientras el presidente seguía "en La Mareta", en Canarias, de vacaciones. Eso sí, el Grupo Popular se felicitó de la llamada de Joe Biden a Sánchez el pasado fin de semana, aunque urge a que se "intensifique" más la relación con Estados Unidos. "La ignorancia y el atrevimiento de las derechas es temerario, roza el esperpento", replicó el socialista Héctor Gómez, quien culpó al PP de "absoluta irresponsabilidad" por su posición en política exterior, "ridícula" por el apoyo explícito que han prestado a España las instituciones europeas y Washington. "Ya que no aportan, no molesten, que es lo único que saben hacer", aconsejó.

El PP encontró la complicidad, en la mayor parte de las ocasiones, de Cs y Vox. Los naranjas fueron igualmente duros, aunque hicieron algunas concesiones discursivas, como cuando su parlamentaria Carmen Martínez Granados agradeció la llamada de Albares para explicar la situación en Afganistán. La ultraderecha soliviantó a la izquierda de la Cámara cuando la diputada Mireia Borrás, en medio del debate sobre el recibo de la luz, soltó una aseveración sorprendente: el poeta Federico García Lorca, asesinado por los franquistas en agosto de 1936, "hoy votaría a Vox porque amaba España". "¡Qué vergüenza, por eso lo matasteis vosotros!", se removió Txema Guijarro, de Unidas Podemos.

El Ejecutivo obtuvo el apoyo de sus socios. Como decía un miembro de la dirección socialista, el PP, lanzado en las encuestas, "no se molesta en ser un partido atractivo o votable". "Lo que más nos aglutina es cuando ellos hablan", alegaba. Ahora bien, el Gobierno recibió algún aviso. Aitor Esteban, portavoz del PNV, reconoció que hará falta un debate "en profundidad" sobre Afganistán. Y Gabriel Rufián, su homólogo de ERC, advirtió de que la mesa de diálogo para Catalunya no es sinónimo de "fotos", sino de "negociar, negociar y negociar".

El debate en la Diputación ni siquiera sirvió para evidenciar las tensiones entre los socios del Ejecutivo en materias en las que han discrepado públicamente, como el abordaje de la escalada del recibo de la luz. Y Ceuta, claro, no entró en el menú porque el PP -el único grupo que, por sí mismo, sin ayuda de ningún otro, puede demandar la convocatoria del órgano, ya que sienta a 17 de sus diputados, más de la quinta parte de los miembros del mismo (69)-. Unidas Podemos dejó ver sus diferencias de criterio respecto al PSOE en dos asuntos: la ampliación de El Prat -lo considera una apuesta por un modelo de movilidad "fallido" y que va contra el consenso científico, al afectar a una zona protegida, como el espacio natural de La Ricarda, defendió Gerardo Pisarello- y el modelo eléctrico. Pero en este punto, el diputado morado Javier Sánchez Serna se centró en dar más estopa al PP, por llegar "tarde" al debate y, sobre todo, por haber alumbrado un "oligopolio eléctrico" en los años de José María Aznar y por las puertas giratorias. Además, acusó a los populares de no hacer propuestas para rebajar la factura, cuando a su juicio las "medidas más eficaces" puestas encima de la mesa están firmadas por Unidas Podemos.

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La vicesecretaria general del PSOE y portavoz parlamentaria, Adriana Lastra, conversa con el secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, Rafael Simancas (i), ante el vicepresidente primero del Congreso, el socialista Alfonso Rodríguez Gómez de Celis (d), este 25 de agosto de 2021 a su llegada a la reunión de la Diputación Permanente de la Cámara baja. 

/ EUROPA PRESS / JESÚS HELLÍN

"Les aconsejo mucha calma, porque este Gobierno es fuerte", dijo la socialista Susana Ros dirigiéndose al PP: "Tranquilidad, porque para las elecciones quedan dos años, y se les puede hacer muy duro". El Ejecutivo salvó el envite de este miércoles, pero no era más que el último coletazo del periodo estival. Lo difícil se le presenta ahora, con el listón de los Presupuestos de 2022, que Sánchez quiere aprobar para probar la fortaleza de su Gabinete y lanzar el mensaje de estabilidad.