Sin fecha aún de la decisión

El Gobierno pide "confianza" frente a las críticas por los indultos

  • Montero subraya que el Ejecutivo "comprende" que haya ciudadanos que sienten "reparos" hacia el perdón a los condenados del 'procés'

  • La decisión de Casado de volver a Colón no es entendida por algunos dirigentes del PP. Los barones moderados del partido no irán

José Luis Ábalos, María Jesús Montero, Yolanda Díaz y Ione Belarra, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros de este 8 de junio, en la Moncloa.

José Luis Ábalos, María Jesús Montero, Yolanda Díaz y Ione Belarra, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros de este 8 de junio, en la Moncloa. / DAVID CASTRO

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Juanma Romero
Juanma Romero

Periodista

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Pilar Santos
Pilar Santos

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El Gobierno de Pedro Sánchez da un paso más en la argumentación de los futuros indultos a los líderes del 'procés'. No solo esgrime la necesidad de "reencuentro" y de "convivencia" y también de "pasar página" del pasado para afrontar una nueva década con nuevos mimbres. Ahora reclama a los ciudadanos "confianza" en la gestión que de esta cuestión haga el presidente y muestra su "comprensión" hacia los ciudadanos que tienen recelos hacia la medida porque consideran que la "herida" que dejó el otoño de 2017 aún sangra.

Las dos ideas, "confianza" y "comprensión", fueron los dos ejes sobre los que bascularon las respuestas de la portavoz del Ejecutivo, María Jesús Montero, durante la rueda de prensa que siguió a la reunión de este martes del Consejo de Ministros. Era la réplica que llevaba empaquetada a las preguntas relativas al giro dado por ERC tras la carta que su líder, Oriol Junqueras, publicó en La Sexta y 'Ara', en la que aceptó los indultos como una medida que puede "aliviar" la tensión entre Catalunya y el resto de España y en la que se alejaba de la vía unilateral. El Gobierno es consciente del desgaste que el perdón a los penados independentistas tiene, sobre todo porque para la derecha esta cuestión se ha convertido en materia principal de oposición. Sabe del coste político, incluso entre sus propios votantes, pero el mensaje que pretende trasladar es que es mucho peor "no hacer nada", como ocurrió con Mariano Rajoy, que es su "obligación" intentar dar una salida a los problemas y no cruzarse de brazos, aunque el camino sea "difícil".

Montero indicó que la tribuna de Junqueras no solo es un "gesto importante", sino que es también "un paso que avanza en el camino y en la dirección correcta". Es decir, que allana la situación. Porque ahora es necesario "pasar página" después del "desgarro" que supuso el otoño de 2017 y las "heridas profundas" que dejó, complicadas de "cicatrizar". "Comprendemos perfectamente que haya personas que tengan reparos para perdonar o para dar pasos en nuestro acercamiento después de la conmoción vivida en este tiempo transcurrido", aseguró la ministra, quien a continuación se dirigió a esos ciudadanos para garantizarles que el Ejecutivo hace "lo mejor" para el conjunto de los catalanes y del resto de los españoles, y piensa sobre todo en las generaciones más jóvenes. El Gabinete entiende, pues, el "sufrimiento y el dolor", que a muchos ciudadanos les "cueste" digerir que es "conveniente" perdonar a aquellos que se saltaron la ley.

"Comprendemos perfectamente que haya personas que tengan reparos para perdonar o para dar pasos", asegura Montero

Pero el Gobierno, siguió, quiere hacer ver que "no hay más opción" que los indultos. Siente que tiene la "obligación de asumir responsabilidades" y procurar "dejar atrás" unos episodios -el referéndum ilegal del 1 de octubre, la declaración unilateral de independencia- que "ojalá nunca" se hubieran producido. El Ejecutivo de coalición entiende que hay que "restablecer lazos afectivos", "reconstruir puentes", "apostar por la palabra" y "dar oportunidad al diálogo" para acercar posiciones y desatascar el conflicto. La ministra fue muy insistente al afirmar que "no hay alternativa" al diálogo, y nadie en la oposición la está ofreciendo.

El PSOE "estuvo al lado" de Rajoy

"Por ello desde este Gobierno pedimos confianza", apremió, porque "todas las manos son útiles" y se espera que esa vía del "reencuentro" comience a dar "frutos". Ahora toca, apuntaló, "superar el conflicto y la fractura", "pasar página y abrir una nueva etapa". A juicio del actual Gabinete, el Gobierno de Rajoy "no supo manejar con acierto" el choque con Catalunya, y pese a todo el PSOE "estuvo a su lado cuando lo necesitó", cuando se lanzó la aprobación del artículo 155. Y aunque ahora "nadie" se pueda sentir "orgulloso" de lo que sucedió, es el momento, según el Ejecutivo, de "actuar con inteligencia y valentía" y "restablecer entre todos la convivencia". En ese sentido, Sánchez, "más allá de lo que Junqueras pueda plantear", va a dar "pasos decididos" para que cuaje un "acercamiento imprescindible" con Catalunya.

Montero incluso comparó el esfuerzo del Ejecutivo con Catalunya con la Transición, cuando personas y partidos que estaban "en las antípodas" y "en bandos contrarios" pudieron llegar a consensos porque compartían "altura de miras". Lo mismo reclama ahora Sánchez a la oposición, aunque algunas formaciones se sienten "cómodas", acusó la titular de Hacienda, en un escenario de "confrontación" y por razones partidistas o cálculos electorales.

La portavoz sostiene que Junqueras ha dado un paso "en la dirección correcta" pero la vocación del Gobierno con el diálogo "es firme"

Montero subrayó, pues, que la vocación de diálogo del Gobierno, desde el comienzo de la legislatura, es "firme". Al margen de cómo opere ERC. Es decir, que el Ejecutivo no quiere presentar la medida de gracia como una cesión o una respuesta a las palabras de Junqueras. Celebra su giro, lo reconoce, pero poco más. "Cada uno que interprete como quiera la carta" del jefe de los republicanos, llegó a manifestar.

La ministra no ofreció más pistas ni de tiempos de aprobación de los indultos ni de contenido. No quiso adelantar cuándo llegará el acuerdo del Gobierno, aunque se calcula que la decisión se tomará a finales de este mes o principios de julio. Distintos ministros del Gobierno consultados por este diario preferían no conjeturar sobre los ritmos. Esta carpeta, tan delicada, se guarda bajo siete llaves.

La titular de Hacienda recalcó que el Ministerio de Justicia trabaja en los 12 expedientes de los dirigentes condenados para que el Gabinete alcance un acuerdo "sustanciado en Derecho y con todas las garantías". En realidad, no solo Juan Carlos Campo está encima de esta cuestión. Trabaja a la vez con la vicepresidenta primera, Carmen Calvo, y con el secretario general de la Presidencia, Félix Bolaños. Tampoco hay fecha aún para la reunión de Sánchez con Pere Aragonès, que será este junio, y después se convocará el foro de interlocución entre gobiernos, "de inmediato". Lo que el Gobierno no aceptará negociar, de ningún modo, es un referéndum de autodeterminación pactado, como quiere ERC. Los soberanistas, recordó la portavoz, saben dónde están los "límites", y la Constitución no permite la invocada 'vía escocesa'.

Desde el Congreso, llegó el mismo mensaje que Montero por parte de la portavoz parlamentaria y vicesecretaria general del PSOE. "Pido confianza", dijo Adriana Lastra. Los socialistas, añadió, darán una "respuesta a la crisis territorial", "derrotarán" la pandemia y se logrará "liderar la creación de empleo y la recuperación económica".

"Razones familiares"

Almeida: "¿Va Ayuso, no? Que es la baronesa por excelencia, va Casado y van alcaldes de España. El PP va a estar representado"

Y, mientras, la plataforma Unión 78, con los exfundadores de UPYD Rosa Díez y Fernando Savater entre sus impulsores, siguen con los preparativos de la concentración del domingo contra los indultos. El Colón 2.0 que preparan se ha convertido en un episodio agridulce para el líder del PP, Pablo Casado, porque se visualizará la división de la derecha y el tirón de Vox a la hora de movilizar la calle. Casado en un principio pensó en apoyar la manifestación, pero no participar en ella, aunque finalmente se sintió obligado por el uso que empezó a hacer el partido ultra. No obstante, evitará que se repita la foto de 2019 con Santiago Abascal.

La decisión de volver a Colón no es entendida por algunos dirigentes de su partido, como muestran la ausencia de los barones moderados del PP, que han excusado su presencia en Madrid. Alberto Núñez Feijóo (Galicia) ha alegado un viaje institucional y Alfonso Fernández Mañueco (Castilla y León) y Juanma Moreno (Andalucía), motivos personales para no viajar. En el grupo parlamentario algunos diputados ya han explicado sus “razones familiares” para avisar de que no estarán en la concentración. "¿Va [Isabel Díaz] Ayuso, no? -replicó el alcalde de Madrid y portavoz nacional de los conservadores, José Luis Martínez-Almeida-. Es la baronesa por excelencia, va el presidente del PP, y van alcaldes de España. El PP va a estar representado, otra cosa es que todo aquel que sea del PP tenga que estar".

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La cúpula popular, desde luego, no va a abandonar el choque con el Ejecutivo por los indultos. Se vio en el enfrentamiento en el Senado este martes por la tarde, durante la sesión de control, entre Calvo y la senadora conservadora Salomé Pradas -ambas se acusaron de haber "perdido el rumbo"-, y también en el cruce entre Campo y el excoordinador del PP Fernando Martínez-Maíllo. "Los tiempos de la Justicia" concluyeron con la sentencia, dijo el ministro, y ahora tocan "los tiempos de la política".